Los investigadores rusos han detenido y acusado de asesinato a un hombre que vivía en el edificio de nueve plantas que se derrumbó ayer en la localidad de Izhevsk, capital de la región central de Udmurtia, causando al menos seis muertos.

“En base a los primeros resultados de la investigación, incluido el interrogatorio a Alexandr Kopytov, se ha abierto contra él un caso penal como sospechoso de asesinato”, señaló una portavoz del Comité de Instrucción ruso, según la agencia Interfax.

El detenido es el hijo de la dueña de uno de los apartamentos del edificio, donde se ha determinado que se situó el epicentro de la fuerte explosión que derribó completamente el edificio.

Según los investigadores, el hombre, de 27 años, habría provocado una explosión de gas motivado por “la animosidad personal”, aunque no se señala contra quién.

“Se va a ordenar un examen psiquiátrico del detenido, ya que existen dudas sobre su estado mental”, añadieron las fuentes.

Al menos seis personas murieron ayer jueves al derrumbarse el edificio de viviendas de nueve plantas, según los últimos datos ofrecidos hoy por las autoridades locales.

Los servicios de rescate continúan trabajando en el lugar del derrumbe de uno de los bloques del edificio, por lo que el número de víctimas podría elevarse en las próximas horas.