Ni bien seguían las réplicas en Chile tras el terremoto que generaron las declaraciones del papa Francisco, prestándole el ropero completo al cuestionado obispo de Osorno, Juan Barros, y viene otro guaracazo público. Los fiscales Carlos Gajardo y Pablo Norambuena presentaron su renuncia al ente persecutor tras discrepancias con el jefe del Ministerio Público, Jorge Abbott.

“Los motivos están bastante claro”, dice Gajardo al emitir las primeras declaraciones a la prensa junto a Norambuena.

El hecho que colmó a los persecutores fue la salida alternativa ofrecida al senador de la UDI, Iván Moreira, imputado por el caso Penta.

El legislador, se recuerda, no irá a juicio tras pago de 35 millones de pesos.

“Creo que hemos sido bastante claros en las que cosas hemos hecho, a partir de las cosas que han sucedido nos parece que la decisión que tenemos que tomar es ésta”, sostiene Norambuena.

El mismo fiscal habla de derrota a partir de que “nuestros argumentos no han logrado ser acogidos”.