La vicepresidenta de la FEUC, Araceli Farías, conversa con The Clinic en medio de la toma de la Casa Central de la Universidad Católica, la primera desde el año 1967.

“La universidad, durante varios años que no se ha escuchado a nuestras compañeras, que se le ha dado la espalda, que no se ha accedido a entregar respuesta. Ayer se entregó un petitorio, que fue escasamente recibido, el rector no quiso recibirlo el mismo, de hecho, y por lo mismo que nuestras compañeras de la asamblea de mujeres han decidido tomarse la Casa Central, como un hecho político, como un hecho histórico, que esperamos además marque un precedente”, dice.

Respecto de eventuales acercamientos, sostiene que “por ahora, nuestras compañeras tienen que decidir si están dispuestas a sentarse a conversar con el rector. Desde la rectoría de la Universidad están presionando para que esto sea así. Pero también estamos con el temor del desalojo. Esperamos que no sea de forma represiva ni que entre a perjudicar a ninguna de nuestras estudiantes”.

Cabe consignar que son cerca de 100 estudiantes las que se tomaron la Casa Central de la Universidad Católica.