Señor director:

La nota “Vivir en medio del Chernóbil chileno” recoge la legítima preocupación de vecinos de Antofagasta por la presencia de polvo en sus hogares. Se vincula a ello a Antofagasta Terminal Internacional (ATI), aunque muchos de los hechos relatados tienen lugar antes de 2003, año en que la empresa estatal EPA entregó la concesión a nuestra empresa.

El artículo ignora así los históricos pasivos ambientales con que carga la ciudad. Por décadas en el puerto público se acopiaron minerales al aire libre, sin ninguna protección. Cuando ATI asumió la concesión comenzó un intenso trabajo para elevar los estándares de operación, que hace que hoy el terminal opere con tecnología de vanguardia y al nivel de puertos internacionales.

Es un trabajo que continúa, pues para fines de año el 100% de la carga que entra y sale del terminal lo hará de manera sellada. Para eso mineras, transportistas, la Empresa Portuaria de Antofagasta (nuestro mandante), se comprometieron en un Acuerdo de Producción Limpia (hoy con 91% de avance), de modo de que todo el proceso carga, transporte, acopio y embarque, se realice de forma hermética.

La preocupación de la comunidad también es la nuestra. Por eso, además de implementar estos avances, desde 2015 hemos realizado más de 1.575 exámenes a nuestros trabajadores que tienen contacto directo con los concentrados minerales: todos ellos presentan niveles de plomo y arsénico bajo la norma. Hoy no hay evidencia que permita
relacionar la operación actual del puerto con la salud de las personas.

El artículo menciona multas por observaciones al funcionamiento de dos de nuestras bodegas. No las desconocemos y también podemos decir que fueron oportunamente corregidas hace más de tres años en planes de cumplimiento validados por la autoridad.

Finalmente, se cita estudio que se basa en mediciones realizadas fuera del terminal en 2014 y 2016 sin línea base ni trazabilidad. Es decir, sin considerar todas las variables ambientales y desconociendo los pasivos que históricamente han afectado a la ciudad.

Enrique Arteaga,
Gerente general
Antofagasta Terminal Internacional

Vivir en medio del Chernóbil chileno – The Clinic Online

Desde el 2000, en adelante el cáncer provocó la muerte de 13 personas en el condominio conocido como Colectivos Chernóbil, en Antofagasta. Las personas tienen claro que están contaminadas por metales pesados provenientes de sus vecinos, el puerto, y que pronto la muerte los vendrá a buscar.