En libertad.

Esa fue la resolución, en fallo unánime, que determinó la Corte de Apelaciones de Santiago respecto del gendarme, Héctor Palma, formalizado luego de las violentas torturas que sufrieron en el penal Santiago I los ciudadanos ecuatorianos implicados en el crimen de Margarita Ancacoy, funcionaria de la Universidad de Chile.

Al funcionario de la entidad carcelaria se le imputó por supuestamente no haber actuado con premura cuando otros reos propinaron apremios ilegítimos a los involucrados en el asesinato.

Cita La Tercera que el abogado Carlos Sánchez precisó que Palma quedó sin ningún tipo de cautelar.

“Los antecedentes avalan su inocencia”, indicó el jurista.

Cabe recordar que fue uno de los propios implicados en el crimen quien declaró que el actuar de Palma la había salvado la vida.

El aludido, en una carta aparecida dos días atrás habló de montaje y de que nunca, en 21 años de carrera, se vio involucrado en hechos de esa naturaleza. Menos algo como torturas.