La Comisión de Derechos Humanos de la Cámara se encuentra analizando citar al actual ministro de Cultura, Mauricio Rojas, por sus polémicos dichos, de hace dos años, respecto a que el Museo de la Memoria es “un montaje cuyo propósito es impactar al espectador, dejarlo atónito, impedirle razonar. Es una manipulación de la historia”.

Al respecto, la presidenta de dicha instancia, Carmen Hertz, apuntó que va a “proponer a la comisión que lo cite para que explique sus dichos aberrantes sobre el museo, y que reflejan negacionismo. Alguien así no puede ocupar un cargo público, menos aún ser ministro”.

El miembro de dicha comisión, Miguel Crispi (RD), añadió que Rojas “debe explicar si su posición afectará de algún modo el financiamiento del museo, que depende de su cartera, y también sería interesante conocer cuándo cambió de opinión, porque en 2016 decía una cosa y asegura que ya no piensa lo mismo”.

Rojas no pudo tener una llegada más convulsionada al gobierno de Piñera, esto porque además de lo expuesto por la Comisión de Derechos Humanos, los parlamentarios de la oposición que integran la Comisión de Educación del Senado avisaron que retirarán la invitación para que fuera a esa instancia.

El timonel de este grupo, Marcelo Díaz, fue más allá e incluso señaló que Rojas debe “dar un paso al costado”.