Los Miranda! son viejos conocidos por acá. Desde su primer disco ‘Es mentira’ cautivaron al público local con canciones como “Agua”, “Imán”, “Tu juego”, entre otras varias de ese disco, que se convirtió en un imperdible de los discman e incipientes mp3 de principios de los 2000. Sin embargo fue con “Sin restricciones” (2004) que alcanzaron fama latinoamericana con hits como “Don” y “Yo te diré”.

La banda regresa a Chile durante noviembre a presentar íntegramente sus dos primeros trabajos discográficos. Primero arribarán a Valparaíso este 15 de noviembre, seguirán en Viña del Mar al día siguiente y concluirán la visita el sábado 17 de noviembre en el Teatro Caupolicán.

The Clinic conversó con Juliana Gattas, la voz femenina de Miranda! quien habló sobre su amor por el público chileno, la convulsionada contingencia argentina, el feminismo y los cuestionamientos a algunas de las letras de sus canciones. Responde, aunque todo a título personal.

Este año Argentina estuvo en el ojo del huracán por varios temas, pero principalmente la discusión del aborto. ¿Cómo viste esa discusión y cómo te afectó en lo personal?

-Me tocó en lo personal bastante profundamente y es una causa que apoyo públicamente en mis redes sociales. Me he acercado a la situación junto con mi hija, es algo que me parece muy importante. Aunque bueno, es parte de mi filosofía como persona, no tiene que ver necesariamente con la agrupación. Como banda no solemos mezclarnos demasiado con temáticas de realidad, actualidad o políticas sociales dentro de nuestro proyecto, porque nos parece que siempre fue un proyecto que tiene como intención principal transmitir alegría, fantasía y justamente ofrecemos un momento de descanso y distensión. Estas discusiones como personas obvio que nos afectan y muchísimo. Por eso he manifestado mi apoyo en cada oportunidad que se ha debatido en el congreso y he salido a las calles. Me parece que si bien todavía no se dio la ley, es importante que todas las mujeres estemos a favor de ello.

¿Tener esa postura como banda es también una forma de subsanar un poco que los dolores que tiene hoy la sociedad argentina?

-Lo que pasa es que que no lo digamos no quiere decir que no se perciba en nuestra música. Tenemos shows en los que no hablamos sobre estos temas porque estamos en una discoteca en donde los temas corren y hacerlo sería cortar un poco con la onda, el con el mambo. Pero sí tenemos la certeza de que la gente que nos escucha y ve nuestro arte, sabe que defendemos las libertades y que estamos atrás en todos estos temas. Y el que no lo sabe nos lo puede preguntar, cómo lo estás haciendo tú ahora.

Efectivamente ustedes son pro libertades, hay entrevistas en donde has señalado eso. Incluso, en la portada del último disco, “Fuerte” (2017) tú apareces sosteniendo a Ale Sergi en brazos. Que su último disco se llame así y que la imagen principal sea esa ¿fue un guiño a lo que está pasando hoy con el movimiento feminista?

– No fue subirse a la ola. Es algo que siempre sostuvimos, pero siempre dejando libre al público a que pueda interpretar. Un guiño sí, pero también nace como una manifestación artística de un artista con el que trabajamos siempre que es Alejandro Roth. Él no es solo es diseñador de nuestras portadas sino que diseña las portadas de diarios muy importantes, presenta instalaciones en museos, etcétera. Es un artista a quien miramos mucho y quien le pasamos nuestra música para que la interprete visualmente. Así fue como llegó a ese concepto que nos encantó. Fuimos adelante con eso. En los videoclips jugamos mucho y  nos prestamos casi para todo. La idea de cambiar la ropa fue así y lo hicimos en plena grabación. Obviamente esa imagen se convirtió en la portada que más nos definió. Lo que más nos gustó era que en la fotografía no hay nada malo. Está bien, no hay nada gracioso ni nada que llame la atención, nada grotesco. Como que naturalizamos lo que ahí pasa. Hay una una cierta bajada de línea de libertad, haciendo un guiño, tal como decías: está bien hacer lo que a uno le parece, hacer lo que uno quiere. Eso es lo que siempre intentamos transmitir a través de nuestra música.

Quisiera que mientas cuando pregunte tu edad, quiero volverme tan vulgar, voy a engañarte tonta, solo para tocarte un poco”. Esa es la letra de El Profe. Si la escuchamos en los tiempos que corren, suenan quizás un poco desactualizadas, contraproducentes con lo que hoy están buscando las mujeres. ¿Cómo lo ven ustedes?

-Nosotros seguimos teniendo la libertad de hablar de cualquier cosa. Y creo que no es ningún tipo de alusión a abuso en esa canción, sino que más bien apunta a los juegos, a las fantasías. Lo que sí hablamos siempre en las letras es del amor, del sexo y de todas las posibilidades que existen cuando uno flirtea o cuando uno juega o está en la intimidad. Y esa canción es un chiste sobre las fantasías.

“Mentía” por otro lado también habla del amor obsesivo, celoso. ¿En estos años ha cambiado la forma de entender y componer sobre estos estos temas?

-A mí me parece una canción hermosa, me parece que las canciones además de transmitir algo, son ficciones que permiten soñar, bailar, ser felices, identificarte, me pasó esto, sentí el tema de esta forma. Me parece que verlo así es tomarlo demasiado al pie de la letra. Estoy bastante segura de que la intención de absolutamente todo lo que yo hago es transmitir un sentimiento de amor, de hermandad, felicidad y de comunión: de que todos la pasemos bien en nuestras vidas.

Ustedes han sido reconocidos por el humor. ¿Qué tan importante sigue siendo el humor para ustedes?

– No sé como banda. El humor es lo que me salva todos los días de mi vida. Me puedo reír de absolutamente todo, es como una herramienta sin la que yo no podría soportar absolutamente nada. El humor me define a mi como persona, me hace feliz tener ese modo y la gente que también tiene humor. No entiendo a aquellos que pueden vivir sin él. En el escenario también nosotros tenemos muchas pautas que a lo largo de los años se fueron quedando momentos histriónicos, teatrales y yo qué sé. También hay un lugar muy importante de la espontaneidad y el humor, y eso nos encanta. A veces podemos estar completamente tentados de reírnos en la mitad del show y hay que seguir cantando. Ese es un buen momento para mí.

Ustedes vienen harto a Chile. El público chileno siempre llena sus shows, hay harta nostalgia adolescente alrededor de ustedes ¿Cómo definirías la relación con el público chileno?

-Una de las cosas que siempre me llamó la atención y que más me gusta de los chilenos es son muy curiosos musicalmente. Nosotros tenemos una cultura más pop acá. Desde la primera vez que fuimos me llamó mucho la atención lo mucho que sabían de diversas músicas: electrónica, pop, dance, rock, folk, mucha música y de diversos estilos. Hay mucha curiosidad. Además son super fieles, nosotros hemos tenido mucha gente en los shows desde la primera vez. Siempre hemos tenido un pie allá y un pie acá y tenemos fans de la primera época, desde el primer show que hicimos. Valoramos mucho el fandom chileno que se ha mantenido a lo largo de nuestros 17 años. En todo este tiempo no hubo ni un año en que no hayamos ido a Chile.

Claro, la han cultivado. Por lo mismo hay una fidelidad que no ha decaído…

Sí, hay mucho amor y tenemos vínculo y contacto mucho con nuestros fans allá. Algunos vienen siempre a los shows grandes en Buenos Aires. Es una emoción, una familia.

 

Detalles de los show en Chile:

15 de noviembre – Terminal de Cruceros VTP – Valparaíso

16 de noviembre – Casino Enjoy – Viña del Mar

17 de noviembre – Teatro Caupolicán, Santiago