Uno de los temas políticos que ha sido ampliamente debatido en nuestro país fue la visita que realizó la timonel UDI, Jacqueline van Rysselberghe, al candidato presidencial ultra facho de Brasil, Jair Bolsonaro, en su propia casa.

Mientras parte de la derecha ha mostrado sus reparos por el encuentro y ha asegurado que “no era oportuno ir”, la propia senadora ha explicado que “me parecía un error desestimar una invitación en donde se planteaba que se podía generar la voluntad o expresar la voluntad política”.

Añadió que “no admiramos ni tampoco es un referente nuestro y comparto que si Bolsonaro fuera chileno probablemente no estaría en la UDI, pero eso no significa que si tenemos a una persona que va a ser el probable presidente electo y está cursando una invitación en la cual el platea que quiere tender puentes para poder generar alianzas estratégicas con nuestro país me parece una buena noticia más allá de las diferencias con él”.

La cosa es que a la presidenta gremialista le consultaron si le había preguntado a Bolsonaron por el montón de frases machistas, misóginas y homofóbicas que se ha lanzado en el último tiempo.

Ante ello, van Rysselberghe sostuvo que “él no habla castellano y yo no hablo portugués, por lo tanto la conversación no era lo suficientemente fluida”.

“Pero sí lo conversamos con quien va a ser probablemente su primer ministro y la explicación que él dio es que gran parte de esas cosas habían sido sacadas de contexto”, aseguró.