El activista chileno Rodrigo Mundaca fue galardonado hoy con el Premio Internacional de los Derechos Humanos de la ciudad de Núremberg (sur de Alemania) en reconocimiento a su lucha en defensa del acceso al agua potable en la región de Petorca, en el norte de Santiago de Chile.

El jurado del premio, que será entregado en septiembre del próximo año en el palacio de la Ópera de dicha ciudad, distinguió a Mundaca por su trabajo al frente de la organización, Modatima -Movimiento de Defensa para la Protección del Medio Ambiente- y destacó en su argumentación que esa labor se ve en Chile “criminalizada”.

“La región de Petorca, de donde Mundaca es originario, está marcada por los numerosos conflictos entre empresas agrícolas, destinadas principalmente a la exportación de paltas y cítricos, y pequeños agricultores locales”, apunta la argumentación del jurado.

Un 90 por ciento del derecho al agua está gestionado en Chile por el sector privado, prosigue el texto, y las empresas que la explotan la canalizan principalmente hacia cultivos de paltas y otras fuentes privadas.

En el texto se destaca que la lucha por el acceso al agua está “criminalizado” en Chile y que a Mundaca y su organización se les “limita el derechos a la libertad de expresión”, se les persigue judicialmente y procesa.

Mundaca ha tenido que responder ante tribunales 24 veces entre 2012 y 2014, recuerda la argumentación del jurado, según la cual este ingeniero agrónomo, de 57 años, sufre una situación de “permanente hostigamiento, amenazas y persecución”,

Agrega, asimismo, que en 2015 fue atacado en plena calle, en el centro de Santiago de Chile, agresión que no fue investigada por la Policía, y apunta que a raíz de un reportaje realizado en 2017 sobre las consecuencias de los grandes cultivos de paltas ha recibido incluso amenazas de muerte.

Tras la campaña en su defensa impulsada por Amnistía Internacional su caso trascendió a la opinión pública y actualmente se encuentra bajo permanente protección policial.

El jurado del premio, dotado con 15.000 euros, expresa finalmente su esperanza de que el galardón contribuya a que se dé a Mundaca la “protección necesaria” para que pueda proseguir con su trabajo.

Recuerda el texto que el derecho al acceso al agua está amparado por la resolución 64/292 de la Asamblea General de la ONU.

Sin embargo, 660 millones de personas en todo el mundo no tienen acceso a agua potable y limpia, prosigue el jurado, que llama a un consumo “responsable” de productos como la palta y a que se informe convenientemente a la opinión pública de los efectos de grandes explotaciones de este producto.

El Premio a los DDHH de Núremberg se otorga cada dos años y en su nómina de galardonados se encuentran otros activistas latinoamericanos, como el periodista colombiano Hollman Morris, que lo recibió en 201, y el obispo mexicano Samuel Ruiz García, distinguido en 2001.