Política
22 de Mayo de 2026Rodrigo Mundaca, gobernador de Valparaíso y nuevo bloque de oposición: “Esta no es la izquierda radical”
En entrevista con The Clinic, el gobernador Rodrigo Mundaca aborda el cuarto encuentro de articulación política que reúne a alcaldes, dirigentes territoriales y a la senadora Fabiola Campillai. El espacio se define como una alternativa crítica tanto al gobierno de José Antonio Kast como a los partidos tradicionales de izquierda. "Estamos evaluando transformar este espacio en una herramienta de disputa”, afirma Mundaca, quien asegura que buscan construir una propuesta que "no es un espacio del consenso elitario clásico".
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Fue el alcalde de La Cisterna, Joel Olmos, el anfitrión del encuentro que reunió el fin de semana pasado a diversas figuras de izquierda. Ninguna de ellas, sin embargo, identificada con los partidos políticos que hoy ostentan escaños en el Congreso. La instancia, que tuvo entre los presentes a la senadora Fabiola Campillai, congregó principalmente a dirigentes y autoridades locales como el de Puente Alto, Matías Toledo, y al único gobernador del grupo, Rodrigo Mundaca.
Si bien el encuentro generó noticia a propósito de un nuevo bloque de izquierda que estaría emergiendo, esta no es la primera reunión de este tipo, sino la cuarta. La primera ocurrió en enero y, según explica Mundaca en entrevista con The Clinic, detrás de esta articulación existe una reflexión crítica tanto sobre el gobierno de José Antonio Kast como sobre el progresismo representado por partidos como el PPD, el Partido Socialista, el Frente Amplio y el Partido Comunista.
Sobre esas colectividades, Mundaca asegura que existe respeto, pero advierte que el espacio que hoy están construyendo “no es un espacio del consenso elitario clásico, sino que, lo voy a decir también en un tono más ufano, de personas que han pelado papa”.
Además de la coordinación entre estas figuras, Mundaca sostiene que el proyecto también tiene una proyección electoral. Considerando las votaciones obtenidas por Campillai, Toledo y él mismo, afirma que “hay un espacio que cataliza una alta votación, pero que cataliza también una opción desde el mundo ciudadano que es muy interesante”.
—¿Qué motivó esta reunión y qué cosas se trataron?
—Es un espacio que tiene una reflexión crítica a propósito de la situación que avizoramos que íbamos a vivir y que hoy día ya la estamos experimentando en carne propia, a propósito de la forma en la cual se instala el gobierno de Kast. Pero es un espacio de articulación política, social, donde estamos construyendo unidades de criterio y unidades de acción en torno a liderazgos que son de características territoriales, regionales.
Lo voy a decir en estos términos: este no es un espacio del consenso elitario clásico, sino que este es un espacio, lo voy a decir también en un tono más ufano, de personas que han pelado papa. No es un espacio de personas que vienen de la elite, sino que de trabajadoras y trabajadores que hoy día detentamos cargos de representación popular y donde ponemos la centralidad en las regiones, en los territorios, en las comunidades, en los saberes, en el buen vivir y, por sobre todas las cosas, es un espacio de articulación pensando en Chile y pensando en el trabajo por el bienestar de las personas.
—¿Este espacio también surge como una crítica a sectores de la oposición más tradicional, como el PPD, el PS, el Frente Amplio o el PC?
—Hay una franja y hay una posibilidad de irrumpir efectivamente, porque en lo particular los que estamos aquí consideramos que no formamos parte de ese espacio de genuflexión que se va a despedir del Presidente Boric, a propósito de que no es capaz de transferir la continuidad del gobierno a uno de los suyos, muy por el contrario. Tenemos una opinión crítica de la forma en la cual concluye su mandato y la forma en la cual le transfiere el poder a un gobierno de ultraderecha.
Somos respetuosos, sin duda, pero tenemos una opinión distinta. Somos respetuosos del PC, somos respetuosos del FA y respetuosos del PS, sin duda, pero nosotros representamos una forma de hacer política distinta en términos de nuestra experiencia comunitaria, territorial, en términos del rol y la importancia que le asignamos a las regiones, a las autoridades comunales, pero también como referentes que tienen algo más que decir.
—¿Esta articulación también responde al hecho de que al mundo político le hace falta conectarse con las personas y el territorio?
—Sin duda. Si tú observas quiénes confluyen en este espacio de articulación, somos autoridades comunales y regionales que no estamos acostumbrados a hacer promesas o a hacer promesas que después se cumplen dando explicaciones. Tengo la sensación de que somos personas que le cambian la vida a las personas, que realizamos obras en el ámbito de la educación, de la vivienda, de la salud, del medio ambiente, del agua.
Y, por tanto, efectivamente, nuestra postura es una postura distinta a ese consenso elitario clásico del cual te hablo y del cual el FA no es la excepción. Y, por tanto, sí tenemos una opinión crítica y pensamos que hay una franja importante por donde irrumpir hoy día, que le habla a las comunidades y que no se ufana de cosas que no fue capaz de hacer, que debilitaron y fragilizaron la vida de las personas.

—¿Cómo evalúa el actuar de la oposición progresista, que tiene representantes en el Congreso, de cara al megaproyecto de Reconstrucción Nacional?
—Tenemos la sensación de que la oposición está bien dividida. Como cuando se habla de que tras la aprobación de esta reforma tributaria en la Cámara, en el Senado se va a hablar con el Socialismo Democrático, de acuerdo a la estrategia que tiene Kast.
Hay una serie de indicaciones dentro de la miscelánea donde creo que hay cierta unidad de criterios para que, esperamos, haya una posición unívoca y que finalmente se rechace esta idea de legislar una tributaria que, en la práctica, va a significar que el Estado de Chile va a recaudar menor cantidad de renta y, por ende, se van a disminuir los programas sociales y se va a afectar la vida de las personas más necesitadas hoy día.
—¿Tiene algún nombre este espacio de coordinación? ¿Fijaron un nuevo encuentro?
—No es un encuentro espontáneo y creo que es un espacio bien alentador desde el punto de vista de la confluencia, desde el punto de vista de la articulación, y estamos trabajando precisamente en aquello: estamos en una propuesta programática para Chile.
Estamos trabajando en el ethos que tiene este espacio desde el punto de vista del relato, desde el punto de vista de la épica, y estamos evaluando la posibilidad de transformar el espacio en una herramienta de disputa. Eso está en el horizonte, estamos discutiendo aquello.
—¿Este es un movimiento más a la izquierda?
—Muchos dicen que esta es la izquierda radical, pero no. Esto es una franja que va a irrumpir, pero que tiene propuestas para Chile en el ámbito de la descentralización, en el ámbito de los bienes naturales comunes, en el ámbito del rol de los trabajadores y las trabajadoras, en el ámbito de la ciencia, en el ámbito del mundo privado, en el ámbito de la colaboración. Por tanto, es un espacio que no hay que soslayar, que no hay que minorizar y que no hay que mirar en menos.
Muy por el contrario, porque si tú miras el espacio —y no somos dueños de los votos—, pero si tú miras el espacio, la votación de Fabiola Campillai, la senadora más votada de Chile; de Toledo, el alcalde más votado de Chile; y nosotros, que a nivel de gobernadores, después de Claudio Orrego, somos la segunda mayoría. Entonces, hay un espacio que cataliza una alta votación, pero que cataliza también una opción desde el mundo ciudadano que es muy interesante.
—¿Usted pretende transformarse en el articulador, en la figura articuladora de este espacio nuevo?
—No, no. En esto quiero ser bien literal: estoy en una apuesta colaborativa, en una apuesta de trabajo comunitario, estamos en una apuesta de colaboración entre todas y todos. Sería muy ufano de mi parte intentar instrumentalizar ningún tipo de espacio. Este es un espacio de articulación donde nos escuchamos con mucho respeto, donde compartimos ideas y visión sobre el futuro de Chile, sobre el presente inmediato y el futuro también inmediato de Chile.
Y, por tanto, en este espacio de articulación hay cabida para todas y todos los que desde el campo popular comprenden que hoy día las inequidades que existen en Chile todavía no se logran subsanar y, por tanto, tenemos un montón de temas por los cuales trabajar y en que se pone a disposición señalando siempre que Santiago no es Chile, que Chile son sus regiones y que, por tanto, las regiones son las que producen el 90% del PIB y no se puede relativizar ni soslayar la política pública que se construye desde las comunidades, desde los territorios, porque el centralismo nos tiene completamente agotados.



