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Opinión

25 de octubre de 2018

Cinco cosas que no hay que hacer si tu hijo/a sale del closet

Las mamás lo saben todo: «-Mamá tengo que contarte que… – Eres homosexual, lo sabemos». ¡IMPACTO! «- Mamá tengo que confesar que… – El Pablo no es tu amigo, es tu novio». ¡SORPRESA! «- Mamá quería… – ¡Eso no es una espinilla, es un hemorroides! – ¿Qué?». Las mamás a veces saben las cosas antes […]

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Las mamás lo saben todo: «-Mamá tengo que contarte que… – Eres homosexual, lo sabemos». ¡IMPACTO! «- Mamá tengo que confesar que… – El Pablo no es tu amigo, es tu novio». ¡SORPRESA! «- Mamá quería… – ¡Eso no es una espinilla, es un hemorroides! – ¿Qué?».

Las mamás a veces saben las cosas antes que uno, pero también existen mamás que les cuesta aceptar la realidad. Muchas veces cuando cuento que me costó salir del closet la gente lo ve como una tontera. Una tontera porque ellos no tuvieron que lidiar con eso y porque la gente es muy competitiva. Uno dice que salió del closet a los 24 y empieza el efecto dominó: «-Yo a los 18 le conté a mis papás – Yo a los 14! Porque siempre me enseñaron que los niños juegan con los niños. – ¡Yo nunca tuve que salir del closet! dice la más regia». En las películas y series de televisión las salidas del closet siempre tienen finales felices, pero la realidad no es así. A través de instagram recopilé historias reales de padres que trataron de revertir el proceso:

1. Los sobornadores: «A mí me dijeron que me casara con una de mis mejores amigas y qué nos darían de todo. Una de mis hermanas no paró de llorar en literalmente 3 días y la otra me dejó de hablar por años. Me dijeron que si me casaba me pasaban una casa y nos mantendrían. No acepté».

En general los padres esperan que su hijo sea feliz y para muchos papás la felicidad está asociada con casarse y tener hijos. Al salir del closet muchos ven ese sueño destruido pero lo que deben entender es que para cada persona la felicidad es distinta. Antes de criticarlo, pregúntele a su hijo si ahora es más feliz.

2. Los insistentes: «Mi papá hasta el día de hoy me manda fotos de tetas, vaginas y culos. Incluso fotos que saca él mismo. Cree que viéndolas me volveré hetero. Nunca he tratado de enfrentarlo ni de pararle los carros. Lo ignoro como si no hubiera pasado nada pero por dentro me da rabia que lo siga haciendo. Aparte que siempre me pregunta si me “comí” a mi amiga tetona».

Los papás muchas veces creen que la homosexualidad es sólo una fase y algunos hacen cosas ridículas para revertirlo. Lo que tienen que entender es que el hecho de verbalizarlo con ellos es un gran acto de confianza. En general las personas tienen un largo período de dudas, luego viene las reflexiones sobre si será necesario contárselo y cuáles serán las consecuencias. Nadie lo hace esperando que lo reten, sino que es para que entiendan por lo que uno está pasando.

3. La víctima: «Cuando salí del closet mi mamá me preguntó como por un mes de distintas formas si estaba seguro o si la estaba agarrando para el leseo. Hasta que un día llegó y me dice que con mi papá estaban apunto de divorciarse por todo esto, así como para que yo recapacitara. Me decía: «Eres egoista no sabes el daño que nos estas haciendo, con tu papá casi ni hablamos por tu culpa». Y ahí estuvimos discutiendo su buen rato pero ni supo explicarme porque de la nada se querían divorciar».

Hay un tema muy fuerte con las apariencias que es muy importante en las familias conservadoras. A veces para los papás les da vergüenza que otra gente se entere que su hijo es homosexual. Otras personas no han estado todos los días viendo como su hijo se convierte en lo que es hoy y por eso tal vez no entiendan su presente. Simplemente lo verán como que sus padres fallaron. Lo que los padres deben entender es que sus hijos ya saben eso y nadie quiere ser discriminado. Ser uno mismo en una sociedad que los rechaza es un acto de valentía que debería ser motivo de orgullo.

4. Religión: “Mis papás a pesar no ser religiosos me llevaron a un pastor en Viña que curaba gays. Lo peor de todo fue escuchar a mi mamita linda que siempre me habló con amor diciéndome llorando: «Que le econtrai meterle el pi** a un weon y que te salga con mi***a». Jamás olvidaré esa frase. Me hacían usar otro baño inclusive. Después de ese pastor me traumé y con el siquiatra fui mas hábil porque le dije a mis papás que se me insinuó y dejaron de llevarme”.

La religión es la razón por la que muchas familias rechazan a sus hijos. ¿Qué será más importante para ellos su fé o el amor a su hijo? Lamentablemente sí es una decisión que tomar porque no existen puntos medio y no puedes hacer sentir a tu hijo culpable por ser como es.

4. Malas Juntas: “Cuando mi familia descubrió que soy gay, me metieron en un colegio evangélico. Usaron a una niña del colegio para que se acercara a mi. Ella era hija de alguien de la iglesia y estaba dispuesta a hacerlo. Finalmente no lo lograron. Terminé siendo presidente del centro de alumnos y le torcí la mano al pastor ya que tuve una relación con su hijo”.

Muchas veces los padres culpan a las malas juntas como la razón. Pasan los años, cambian las parejas y las amistades pero la persona sigue igual. ¿Es necesario pasar por ese período de pelea por ellos? Es muy importante entender que es normal sentirse confundido, pero ese es un período que debe vivir cada uno por si mismo y no por lo que digan sus padres.

5. Exorcismo: Al día siguiente de haber contado mi orientación sexual llegó a mi casa mi hermano mayor, quién era encargado de una iglesia evangélica. Él llegó en un bus junto a más gente para realizarme un exorcismo. La única explicación era que el demonio me tenía poseído. Se colocaron todos alrededor mío tomados de la manos con las biblias en el suelo y orando. En ese tiempo me sentí muy mal por qué fue todo sin mi voluntad y obligado. Mi familia me dió la espalda y si no fuera por dos grandes amigos que hoy son mi familia no tendría donde estar.

Muchas veces los papás creen que entre más tiempo pasa mayor «la traición». Lo que ellos no entienden es que hablar con ellos no es una obligación. ¿En dónde sale escrito que tengo que salir del closet con ellos? ¿O con cualquier persona? La más importante lección es que uno hace sus propias reglas… y hay que saber borrar el historial.

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