Este viernes 26 de octubre la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile oficializó un convenio de colaboración con OTD Chile, luego que desde 2009 la Clínica Jurídica, dirigida por Lorena Lorca, ha trabajado gratuitamente para cambiar el nombre y el sexo a personas trans.

En total han sido 320 casos aproximadamente los que ha ganado Lorca y sus estudiantes en todos estos años, iniciativa que comenzó por la voluntad de una de las profesoras más exigentes de la Facultad. Nunca han perdido un caso y han llegado hasta la Corte Suprema en dos ocasiones. Actualmente tienen 77 casos en proceso.

“Es la primera vez que la Facultad de Derecho valida, desde una perspectiva institucional, un convenio con OTD que debería haber existido desde hace años”, dijo la abogada. “Estoy feliz porque el convenio es algo que OTD merecía tener. La Facultad tiene que asumir un compromiso de relación permanente con distintas agrupaciones de la sociedad civil”.

Con la aprobación de la ley de identidad de género su trabajo tendrá que transformarse, ya que les mayores de 18 años podrán cambiar su nombre y sexo vía administrativa en el Registro Civil, mientras que les adolescentes mayores de 14 vía judicial en los tribunales de familia. Sin embargo, les niñes menores de 14 años se quedaron sin procedimiento. “Voy a buscar la vía jurídica para que judicialmente podamos obtener ese resultado”, expresó Lorca.

Les estudiantes de 4to o 5to año son los que participan en este trabajo. Una de ellas es la actual abogada y ayudante de la asignatura, Tamara Moya. “Cuando yo tomé en 2013 el curso no se sabía tanto del tema. En la primera clase la profesora nos contó el tipo de causas que lleva y nos explicó quiénes son las personas trans”, dijo. “En esos momentos era algo arriesgado y totalmente distinto, aprendimos de cero, porque ahora hay más información disponible”.

La cantidad de causas ha aumentado considerablemente a lo largo de los años, así como la complejidad de los casos, lo que ha hecho que deban actualizar constantemente la solicitud que elles presentan a los tribunales. “A veces con la sola declaración de los testigos, los certificados psicológicos y psiquiátricos, hemos podido lograr los cambios de nombre y sexo, algo que antes era impensado”, dijo Moya.

“Me abrió todo un mundo, ni siquiera sabía que existían las personas trans. He aprendido a respetar, proteger y luchar por la diversidad. Trabajar con casos reales, compartir con elles, nos da un conocimiento a otro nivel”, expresó.

Uno de los casos fue el de le activista trans Franco López, quien tardó más de dos años en tener una sentencia favorable, algo que atribuye al conservadurismo del juzgado civil número 10 de Santiago. “En la Clínica me trataron super bien, aunque el juzgado me ponía todos los problemas que se le ocurrían”, dijo.

“Ir a la Universidad de Chile es irse a la segura, tienen una experiencia única y jamás han perdido un caso. Todos los estudiantes llegan informados, tienen super buen trato”, dijo. A pesar de que la patologización es algo propio del proceso, en el caso de Franco no sólo bastó la certificación de una psiquiatra, tuvo que ir al Servicio Médico Legal para un examen psiquiátrico que diera cuenta de su identidad.

Otro caso es el de Luka, quien lleva cinco meses de tramitación de su cambio de nombre y sexo en la Clínica. Ha presentado todos los documentos posibles para que avance su causa, entre ellos documentos legales de nacimiento, certificados médicos y psicológicos.

Aunque su caso sería fácil de resolver con la recién aprobada Ley, no puede seguir esperando a su promulgación. “Para mi este cambio es urgente, principalmente por el acceso al trabajo formal. Mientras no tenga mi identidad validada en un documento buscar un trabajo es complicado, por lo que he estado en trabajos esporádicos e informales”.

Para el coordinador de políticas públicas de OTD Chile, Franco Fuica, este convenio es un claro avance para nuestra comunidad y organización. “En OTD hacemos un trabajo de acompañamiento y empoderamiento de personas trans, aconsejamos, damos información, que de no hacerse estarían a la deriva, por lo que el trabajo de la profesora Lorena y les estudiantes es fundamental”, expresó.

“Muches hemos cambiado nuestros documentos, pero hay una gran mayoría que no ha podido aún, por elles y por les niñes que quedaron sin procedimiento en la Ley, seguiremos luchando y abriendo los espacios que sean necesarios para que la comunidad trans en Chile tenga los mismos derechos que la población cisgénero”.