A Mala María Rodríguez cuesta pillarla por teléfono. No sabes si es la pregunta o su disposición a contestar, pero no resulta tan fácil sacarle respuestas. Luego de varios monosílabos, se decide a responder con ganas. No le gustan las preguntas personales, ni las que refieran a su nuevo disco. “Yo siento que todavía estoy a mitad de camino y aún es pronto para hablar. Solo puedo decir que hay muchas letras increíbles y mucha fuerza”, dice escueta sobre el sucesor de “Bruja”(2013).

Cinco años después y varias colaboraciones en el camino, la gitana nacida en Jeréz de la Frontera y criada en Sevilla, irrumpió con la canción “Contigo”, el single con Stylo G que tiene tintes de reggaetón y que conquistó a los más incrédulos de su música.

Después de 5 años se anunció un nuevo trabajo, ¿ya tienes fecha y nombre de este nuevo disco?

-No.

¿Qué ha sido de ti en este periodo de tiempo? Obviamente has seguido vinculada a la música, has venido a Chile permanentemente.

-He seguido trabajando en mi música, haciendo muchas presentaciones, haciendo música. He estado en la naturaleza también. Fui madre en el camino.

¿Cómo ha sido la crianza en esta etapa de tu vida?

-Pues normal, como todas. No sé qué más decir, como todas las mujeres que trabajan. Difícil.

¿Sientes que hoy la música se consume de otra manera? ¿Cómo ves el formato de disco hoy?

-La verdad es que todavía se sigue necesitando el álbum. A veces uno piensa, qué aburrido que nos hayamos quedado en ese formato. De repente hay un artista que quiere hacer una canción que dura 4 minutos, otro artista una que dure 28 o uno que quiere presentar cuatro canciones, ¿sabes? Realmente todavía seguimos trabajando con cánones y seguimos la pauta. En el cine funciona igual.  Un cortometraje para serlo tiene que durar tanto, si te pasas ya no es un corto, pero tampoco es una peli larga. Como que unos decidieron unos patrones y todavía seguimos ahí.

¿Sientes que hacer singles unitarios, o colaboraciones, te implican un mayor desafío en términos artísticos?

– A mí me parece bastante divertido el poder ponerle mucha mucha mucha energía solo a una canción, ¿sabes? Me parece que es más motivante, porque el álbum a veces está claro que te da más tiempo para poder dibujarlo, englobar, poner un montón de piezas dentro de un concepto, etcétera. Pero me parece también más divertido eso de sacar solo canciones. Entiendo que todo está bien, tampoco es un tema que me quite el sueño.

¿En qué espacio te sientes más cómoda? ¿En el escenario, en el estudio,  componiendo…?

-Me gusta mucho componer la verdad. Y cuando estamos en el estudio produciendo, haciendo arreglos, también me gusta mucho ese proceso. También me gusta cantar, ahí me siento libre. Pero elijo escribir porque me encanta y creo para mí es lo primero. Me gusta.

¿Hay cosas que después de 22 años de carrera te generen inseguridad?

– Nada.

¿En serio nada?

-No.

FEMINISMO & POLÍTICA

Quería saber cómo has observado el avance de feminismo en el mundo. En Argentina se discutió sobre el aborto, acá en Chile también tuvimos una movilización importante a nivel universitario, también se instaló el movimiento #Cuéntalo en España. ¿Cómo has observado ese avance? ¿te convoca la discusión?

– Wow, ha sido increíble todo lo que ha pasado. La verdad es que estoy muy orgullosa de todas las mujeres que han salido a decir “hasta aquí”. Ha sido increíble porque se educa sensibilizando y esta es una manera de hacerlo. Ya no sirven todos esos clichés que nos dicen, mañana tiene que ser diferente. Todas esas mujeres que han decidido salir a la calle a protestar y manifestarse son mis heroínas (risas).

¿Has visto algún cambio en el mundo de la música?

-Todavía sigue muy arraigado el machismo y tal.

¿Pero este movimiento no ha inspirado cambios en el universo en el que te desenvuelves?

-A veces parece que no cambia, pero sí, yo creo que avanza, que está cambiando. Al menos los niños, las personas más jóvenes, los chicos no crecen en los mismos valores que los señores de más edad. Yo creo que estos discursos han penetrado en los grupos más chicos. Los niños están cambiando, la sociedad está cambiando.

¿Te ha resultado complejo hacer una carrera en un universo predominantemente masculino como es el rap en español?

-No. He tratado de no juzgarme a mí misma y entender que ser mujer no es un hándicap. He buscado la manera de salir adelante y no creído que he ido en desventaja. Al revés, siempre he ido con la frente bien alta, nunca he entendido que yo era más ni menos que nadie. He tratado de hacer o mío y ya está. No me he quedado atascada con eso de que “oh, porque soy mujer me tratan mal” u “oh, esto me pasa porque soy mujer”. Yo solo he querido expresar lo que yo he vivido. Y bueno, lo sigo haciendo. Lo importante es hacer, hacer, hacer con el corazón. Pero hacer, hacer, hacer y no parar.

Vienes harto a Latinoamérica… Imagino que estás familiarizada con la elección de Bolsonaro y la penetración de los gobiernos de derecha. ¿Qué te parece todo esto que está pasando?

-Yo pienso es que aún queda mucho por hacer y eso es porque faltan mujeres que sean políticas. Son ellas las que tienen que cambiar las leyes, las que pueden hacer que cambien las cosas de manera significativa para las mujeres. El problema es que son muy pocas y también, es que no todas son feministas. A mí eso me parece absolutamente inaceptable. Todavía hay mucho por hacer, pero las mujeres tienen que salir adelante, tenemos que estar más unidas que nunca, solo así vamos a conseguir los cambios. No podemos caer. No podemos quedarnos parados, lo que hay que hacer es actuar.

La artista se presentará en Club Blondie este jueves 15 de noviembre. Para adquirir entradas, INGRESA ACÁ.