Este martes fue publicado en el Diario Oficial el nuevo decreto que regula las normas de comportamiento de Carabineros.

Lo llamativo de este documento es que fue firmado el 13 de noviembre, un día antes de la muerte del comunero mapuche, Camilo Catrillanca, en medio de un operativo del llamada Comando Jungla en la Región de La Araucanía.

La idea de este material era fijar “lineamientos generales sobre el uso de la fuerza policial, revisar y actualizar los protocolos existentes relativos al empleo del uso de la fuerza para la mantención del orden público, así como establecer el mecanismo para que Carabineros de Chile reporte anualmente al Ministerio del Interior y Seguridad Pública, estadísticas relativas al uso de la fuerza y episodios violentos”.

Según consigna La Tercera, el decreto apunta a que “los funcionarios policiales deberán evitar el uso intencional de armas letales, debiendo preferir el empleo de elementos o la adopción de medidas menos dañinas para lograr sus objetivos”.

Añade que “en caso que sea necesario emplear un arma de fuego, y siempre que sea posible, adecuado y útil, el funcionario policial advertirá claramente su intención de utilizarla”.

Sobre este punto se precisa que “esta advertencia no será necesaria en aquellos casos que con ella se ponga en peligro al funcionario policial o se cree un riesgo grave a otras personas”.

Sobre la violencia en personas detenidas o por detener, el documento sostiene que tiene que ser “estrictamente necesario para concretar la detención, para mantener la seguridad y el orden en las unidades policiales o cuando esté en peligro la integridad física de alguna persona”.