EDITORIAL | Un año menos

Nuestros deseos para este 2019.

Empieza el 2019 y como somos un poco emo, quisimos abrazar el 2018 intentado hacerle un exorcismo. Fue, creemos, un año raro, incómodo, incluso espeso y a ratos asfixiante, que termina plagado de noticias falsas, con el sabor amargo que nos dejó en su momento la visita del Papa, estremecidos por las denuncias de abuso sexual en el mundo audiovisual, impotentes ante la tragedia de Quintero y Puchuncaví e indignados con la corrupción a escala estructural en Carabineros y el Ejército. Ni mencionar lo que nos duele el asesinato de Camilo Catrillanca y la negativa del gobierno para firmar el Pacto Migratorio de la ONU.

Pero también queremos usar la palabra de moda: resiliencia y pensar que tanta tragedia y dolor nos hará salir fortalecidos y preparados para los cambios que vienen. No vamos a caer en el cliché de decir que este “fue un año para el olvido”, porque pensamos que ejercitar la memoria nos viene bien. Por eso le pedimos a varios de nuestros amigos que nos ayudaran a homenajear a los y las líderes del 2018, desde los más poderosos a los más sencillos, para encontrar en ellos las cosas bellas, los valores que nos gustan e imaginar que podemos abrazarnos y desearnos cosas lindas y decirnos pa’ callao: “Aún hay patria, compañeros”.  

Queremos que nos vaya bien y como la esperanza es lo último que se pierde, les deseamos un muy feliz 2019: que se encuentren plata en la ropa, que nunca les falte el hielo para las piscolas, mucho ponceo y sobre todo aguante. Los tiempos mejores están a la vuelta de la esquina… de algún lugar.

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