Ser mujer y llegar al Congreso es enfrentarse a una sociedad que discrimina, donde se toman las decisiones que representen a una sociedad diversa. Si eres mujer y mapuche, la cosa se pone más cuesta arriba todavía, porque no sólo debes enfrentar la violencia patriarcal sino que la violencia histórica de un Estado hacia tu pueblo. Emilia es prueba de que otro Chile (uno Plurinacional por ejemplo) es posible y urgente. También es prueba de lo mucho que nos falta avanzar. En ese nudo es donde ella interpela a un ministro y le dice a un país, yo estoy aquí desde antes del país, estuve en estas tierras antes de que trajeran la palabra tierra. Emilia Nuyado es alguien de la que hay que aprender porque representa tanto la lucha como la esperanza. Se para y alza su voz de mujer y mapuche ahí donde llevamos siglos escuchando una voz de hombre blanco perteneciente a la élite. Para mí, Emilia es la persona del año y espero seguir aprendiendo de ella y que más temprano que tarde este Congreso tenga todas las Emilias y todas las Nuyado que nos faltan.