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Maite Orsini y su primera entrevista en medio del castigo que le impidió ser candidata por el Frente Amplio: “Nadie muere en política”

La parlamentaria rompe el silencio y aborda cómo han sido los últimos 10 meses en lo personal y en el Congreso. Asegura que ha evaluado renunciar al Frente Amplio, que ha tenido conversaciones con otros partidos y que le afectó mucho no poder aspirar a un tercer periodo por una sanción que considera desproporcionada. "Pude haber hecho las cosas mejor. Sin embargo, no le he robado a nadie, no he cometido ningún delito, no estoy imputada en ninguna causa penal. Soy fundadora de mi partido, llevo casi 15 años militando, me he sacado la cresta por construir partido, y siento que no me merecía tanta severidad", dice a The Clinic.

Por 23 de Agosto de 2025
Felipe Figueroa / The Clinic
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La diputada Maite Orsini no recuerda la última vez que dio una entrevista en profundidad. En los últimos diez meses ha mantenido sus labores parlamentarias en medio de la sanción que le dio su partido, el Frente Amplio, con un perfil más bajo del que acostumbra.

Los últimos días, en todo caso, han sido difíciles para Orsini. Ha tenido que ver desde el Congreso cómo sus pares inician sus campañas de reelección, negocian sus listas, incluso algunos desaforados e imputados por la justicia consiguieron cupo, mientras ella está inhabilitada de poder competir por un caso que solo se zanjó en los tribunales internos del partido.

Orsini sí hace autocrítica de lo que pasó, pero reclama que el castigo fue desproporcionado, ya que primero le suspendieron la militancia por seis meses por escribirle a la denunciante y a la fiscal en medio de la investigación por violación que enfrenta su expareja, Jorge Valdivia, pero luego la directiva apeló para ampliar el castigo por más tiempo para que no pudiera aspirar a su tercer periodo parlamentario.

En todo caso, Orsini prefiere no profundizar en errores que ya asumió y a los que ya se refirió. Tampoco hablar de temas personales. Quiere enfocarse en lo que viene: los últimos meses en el Congreso, evaluar qué hará cuando se le termine el castigo en el Frente Amplio y definir un plan para cuando deje de ejercer el 11 de marzo de 2026.

—¿Cuándo termina la suspensión en el partido?

—Mira, no tengo claridad de la fecha exacta, pero debería ser en algunos meses, en noviembre o diciembre.

—¿Qué significó para usted no poder ser candidata? ¿Quería serlo?

—Sí, la verdad es que… (se da un tiempo de responder). Obvio que ha sido súper doloroso. Llevo ocho años acá, fui de quienes impulsaron la ley para rebajar los periodos que uno podía estar y tenía las expectativas de poder cumplir con mi trabajo a cabalidad, como poder estar los tres periodos que la ley me permitía y poder cerrar mi trabajo de una buena manera. Y obvio que es doloroso porque, como lo dije también en mi defensa en el Tribunal Supremo, siento que la sanción fue desproporcionada. Que si bien pude haber hecho las cosas mejor, yo no le he robado a nadie, no he cometido ningún delito, no estoy imputada en ninguna causa penal. Soy fundadora de mi partido, llevo casi 15 años militando, me he sacado la cresta por construir partido y siento que no me merecía tanta severidad.

—Desde el partido, sobre todo.

—De parte de mi partido, sí.

—¿Se sigue sintiendo frenteamplista?

—Sí, o sea, me siento sobre todo RD. Pero sí, yo también fui de quienes impulsaron la unificación de los partidos, del partido. Creo que las divisiones de la izquierda nos hacen daño y que era importante dar esa señal política, pero todavía estamos en un proceso súper incipiente de fusión y cuesta entender las lógicas de los distintos partidos. Pero yo sigo militando en el Frente Amplio, yo acaté mi sanción con humildad, jamás le salí a pegar al partido por la prensa, no he hecho ningún berrinche, he mostrado lealtad irrestricta con mi partido, he seguido trabajando y haciendo mi trabajo con la mayor responsabilidad posible.

—¿Pensó en renunciar alguna vez al partido, con la sanción de por medio?

—Sí, por supuesto que lo he pensado. Y lo he evaluado. Pero no lo hice.

—¿Y piensa volver a militar con la misma fuerza que antes?

—Mira, yo creo que es algo que hay que ir evaluando constantemente. No quisiera ser tan drástica y tan severa en mi decisión, pero lo cierto es que hoy día sigo militando, acato mi sanción, sigo haciendo mi trabajo, sigo representando al Frente Amplio en el Congreso en todas las instancias en las que se me asignó y al menos por ahora no hay novedad.

—Cuando la suspenden inmediatamente, la primera vez, usted podría haber renunciado, como hicieron otras parlamentarias, y haber asumido candidatura por otro partido. ¿Le ofrecieron? ¿Alguien le ofreció?

—Sí, la verdad es que tuve conversaciones con otros partidos. Es el ejercicio de la política también tener esas conversaciones. He tenido ofrecimientos de sumarme a otros partidos, pero lo he declinado hasta ahora.

—Pensando en la elección presidencial, el hecho de estar suspendida también significó no poder apoyar al partido, o no estar en la primera línea, como siempre lo había hecho. ¿Cómo vivió ese proceso de la elección presidencial de la primaria, teniendo una candidatura que fracasó finalmente, sin poder estar ahí como a usted le gustaba en el pasado?

—Sí, efectivamente la suspensión de mi militancia se ha entendido como una suspensión bastante amplia, me ha impedido participar del proceso electoral en general. Por supuesto, a mí me encantan las campañas, soy súper ‘campañera’. Y claro, en otras circunstancias me hubiese gustado poder participar de las campañas, tanto a la de Gonzalo como la de Jeannette. Pero entiendo las circunstancias y me he enfocado en mi labor parlamentaria y en hacerlo lo mejor posible de aquí a que se acabe mi periodo.

—¿Qué cree que pasó con la campaña de Winter? ¿Por qué fracasó?

—Como yo tengo mi militancia suspendida, no he sido parte de los debates del comité central, ni de los balances que se han hecho dentro de la bancada. Así que no te puedo hablar con propiedad sobre los errores que se cometieron, porque no fui parte de ninguno de esos debates ni de ninguna de esas discusiones.

—¿Pero cree que el Frente Amplio perdió un poco de calle, de cierta forma? ¿Como vínculo con la calle?

—No, no, no, no tengo ese diagnóstico.

—¿Y quedó conforme con la definición parlamentaria? Porque ha habido varias críticas con los conflictos con lo que pasó con Gustavo Gatica, Valeria Cárcamo en Valparaíso.

—Sí, creo que hay cosas que pudieron hacerse mejor. Creo que es un error que haya distritos completos que lleven elencos solamente masculinos y que eso debió primar en la negociación parlamentaria, en el diseño en términos generales. Creo que eso se debió prever. Nosotros somos un partido feminista y debiésemos haber velado porque eso no ocurriera. También, dentro del ethos de nuestro partido está el incorporar a los movimientos sociales y a los luchadores sociales, y creo que hubiese sido importante haber llevado a Gustavo Gatica, no sé si en el 8 necesariamente, porque teníamos ahí compañeras militantes con altas trayectorias que venían trabajando en ese territorio. Pero debimos haber buscado la fórmula de haberle entregado un espacio a Gustavo porque eso representa también nuestro ethos.

—¿Cree que está mal conducido el partido? Desde su suspensión.

—No quisiera yo entrar en polémicas particulares con la directiva, sabemos lo que pasó y yo no quisiera involucrarme.

—¿Diputada, participará activamente en la campaña de Jeannette Jara? ¿O hay un acuerdo de no aparecer tanto?

—No hay ningún acuerdo, yo tengo suspendida la militancia del Frente Amplio, pero sigo siendo parlamentaria y puedo aportar en las formas en que se me requiera. Tengo toda la disposición y tengo toda la voluntad, la Jeannette es mi candidata y por supuesto que estoy disponible a ayudar si es que se me requiere.

El balance de Orsini en el Congreso: “En mi trabajo parlamentario no creo que haya cometido grandes errores”

Orsini dice que en el Congreso ha podido mantener sus labores con normalidad y que sus pares han sido empáticos con ella. Además, asegura que -después de la licencia médica- retomó un rol activo en las comisiones en que participa.

—En retrospectiva y estando a meses de terminar su segundo periodo parlamentario, ¿qué balance hace? ¿Qué aciertos y qué errores dice que ve en estos ya siete años como parlamentaria?

—Mira, yo tengo un buen balance de mi gestión parlamentaria. He presidido cuatro comisiones especializadas, algunas tan relevantes como Seguridad Pública. Fui presidenta en la Comisión de Mujeres, de la Comisión de Bomberos, y eso creo que demuestra una capacidad de liderazgo político que logré forjar en estos años en el Congreso. Lideré la Comisión Especial Investigadora de Explotación Social y Comercial de Niños, Niñas y Adolescentes Bajo Protección del Estado, y eso me llevó a viajar a Ginebra a representar al Parlamento frente al examen que se hace cada cuatro años frente al Comité de los Derechos del Niño. También he tenido trabajo a nivel internacional, soy vicepresidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento Latinoamericano. Fui jefa de bancada del Frente Amplio en mi primer año de este segundo periodo.

En lo legislativo, en mi primer periodo, fui una de las principales impulsoras de la paridad en el proceso constituyente. En la pandemia fui autora del proyecto de ley que extendía el posnatal de emergencia. Varios proyectos de mi autoría hoy día son leyes de la República. Los más emblemáticos son la Ley Antonia, la Ley de Reparación Integral para Víctimas de Femicidios, el postnatal de emergencia, como ya te decía, la ley que prohíbe el matrimonio adolescente, entre otras. Entonces, en cuanto a mi gestión parlamentaria, yo hago un balance positivo.

—¿Y qué errores ve en estos años? ¿De qué cosas se arrepiente o hace más autocrítica, más reflexiva de todo lo que ha pasado?

—En mi trabajo parlamentario, no creo que haya cometido grandes errores. Creo que ha sido positivo, no he cometido ninguna falta, ningún delito, no he estado imputada en ninguna causa penal, no ha tenido problemas de corrupción, ni falta de la probidad. En ese aspecto, en el aspecto parlamentario, insisto, hago un buen balance.

—¿Cómo han sido estos últimos meses en el Congreso? Con un poco más bajo perfil, a propósito de no tener salida mediática en entrevistas, con la suspensión de la militancia.

—La verdad es que he seguido con mi trabajo, sigo participando en las comisiones temáticas a las que fui asignada desde el principio de mi periodo. Sigo participando en las instancias internacionales, sigo dando cuñas en temas de materia de seguridad, sigo en las redes sociales. Básicamente, lo que no he hecho es dar entrevistas, reportajes largos, pero en general mi dinámica en el Congreso no ha cambiado demasiado.

—¿Cuáles han sido sus prioridades legislativas en el último tiempo? 

—Yo participo de dos comisiones temáticas, en la de Mujer y en la de Seguridad. Y, además, en temas que son de contingencia nacional. Ayer aprobamos el nuevo sistema de financiamiento de la educación superior, que es algo súper sentido por la ciudadanía y que era un compromiso de este gobierno y que estoy muy contenta de que se haya podido avanzar.

—Que es muy simbólico para ustedes. 

—Es simbólico para mi generación, es simbólico para el ethos del Frente Amplio y sin duda para cientos de miles de chilenos, son más de un millón de chilenos que se van a ver beneficiados por esta medida. Esa es una prioridad. En materia de seguridad, algo que es fundamental, es un proyecto de ley que estamos tramitando, que es el sistema de inteligencia económica, que es para perseguir la ruta del dinero. Sabemos que los narcotraficantes y el crimen organizado no viven de la droga, viven del dinero, y poder modernizar las instituciones y perseguir la ruta del dinero es, en mi opinión, la clave para perseguir el crimen organizado.

—Está medio estancado eso, ¿no?

—Mira, está con discusión inmediata en la Comisión de Seguridad. Estamos todas las semanas tramitando. Es súper técnico y súper complejo, y tiene dos nudos principales. Tiene un nudo que es el tema de las casas de apuestas, hay un lobby muy grande por parte de las casas de apuestas para no innovar en la legislación y la derecha ha respaldado esta postura y ha costado destrabar. El otro nudo es el levantamiento del secreto bancario por vía administrativa por parte de la unidad de análisis financiero. Esto todavía no se vota. Pero en general, hay acuerdo.

—¿Está conforme con la agenda de seguridad en general? Usted era bastante crítica en un minuto, se empezaron a ceder en cosas. El Estado de Excepción, etc.

—Yo participo de la Comisión de Seguridad desde que empecé mi periodo parlamentario, ya llevo casi ocho años en la Comisión de Seguridad y la verdad es que mi criterio no ha cambiado. Yo soy abogada, especialista en derecho penal, tengo un magíster en seguridad pública y pretendo dedicar mi carrera a este tema. Entonces, no puedo, dependiendo del gobierno que esté de turno, cambiar mis posturas políticas respecto a temas que también son centrales.

Efectivamente me he opuesto a algunas normas, algunas leyes, como la ley Nain-Retamal, que entrega facultades excesivas, en mi opinión, a las policías sin autorización judicial, a la ley de usurpaciones. Pero en la mayoría de los proyectos de ley -son casi 60 los que se han aprobado-, yo he estado de acuerdo y sobre todo he estado de acuerdo en aquellas medidas preventivas que ha tomado este gobierno. Este gobierno ha puesto recursos y medidas en prevención en fortalecer a las policías, en equipamiento, en robustecer la institucionalidad, se ha aumentado el presupuesto de Carabineros en más de mil millones de pesos, se aprobaron más de 60 leyes en materia de seguridad y el presupuesto en este tema se incrementó, si no me equivoco, el año pasado en un 5,7%.

Entonces yo soy de la idea de que la manera de mejorar la seguridad es invirtiendo en prevención y no ocupar las técnicas más tradicionales que son normas punitivistas, que son aumento de penas, nuevos delitos, aumento de posibilidades de entrega de prisiones preventivas. Porque en mi opinión se llega tarde, cuando el delito ya se cometió. Lo que hay que hacer es evitar que los delitos se cometan.

—En líneas generales, entonces, igual está conforme con lo que ha hecho el gobierno, a pesar de tener algunas diferencias de criterio en estos puntos más críticos.

—Exactamente. Creo que se ha avanzado bastante. De hecho, los proyectos a los que he hecho referencia, a los que me he opuesto, son proyectos que no son iniciativas del Ejecutivo.

La autocrítica de Orsini tras la sanción: “No debí haberme involucrado en asuntos que no me competían”

Orsini intentó apelar a la sanción del Frente Amplio, ya que quería competir por un tercer periodo. Tras ello, asumió que no podría ser candidata y se refugio en sus cercanos en los últimos meses. También ha reflexionado sobre los errores y las cosas que pudo haber hecho mejor.

En todo caso, insiste Orsini, más allá del partido, no recibió ninguna sanción en la Cámara y no hubo ningún otro antecedente de su intervención en la investigación de su expareja.

—En el plano un poco más personal y político. ¿Cómo ha enfrentado todo este proceso de la suspensión de la militancia?

—Mira, creo que si bien los partidos políticos tienen la libertad y las facultades de tomar decisiones respecto a sanciones disciplinarias y a la militancia, mi diagnóstico es que a la luz de los hechos concretos yo no cometí ningún delito. No utilicé mi cargo para beneficiarme, ni a mí ni a terceros, porque de haberlo hecho estaría imputada. No he participado en ninguna causa vinculada a la corrupción, no se me está investigando por ningún delito. Y, si bien pude manejar en mi vida personal las cosas de mejor manera, a la luz de los hechos, y así me defendí de esta acusación, me parece que la sanción es desproporcionada.

—¿Cree que le dio la espalda el Frente Amplio?

—En principio la suspensión que había impuesto el Tribunal Supremo fue de seis meses. Sin embargo, esa suspensión se apeló y se extendió a un año, lo que impidió mi reelección. Entonces, ahí hubo una doble sanción, por un lado, la suspensión de militancia y eso trae como consecuencia la pérdida de mi escaño. Y, como te decía, considerando que si bien pude haber hecho las cosas de mejor manera, yo no cometí delitos ni faltas a la probidad para haber aplicado una sanción tan drástica.

—¿Qué cree que pudo haber hecho mejor?

—Creo que no debí haberme involucrado en asuntos que no me competían.

—Profundizando un poco más en los errores. ¿Qué cree que fue lo que produjo que se generara esta decisión desproporcionada de la directiva o del Tribunal Supremo?

—Creo que ya lo respondí. En las decisiones que yo tomé respecto a mi vida privada pude haberlo hecho de otra manera. Pude no haberme involucrado en asuntos que no me competían. Sin embargo, no he cometido delitos, no he cometido actos de corrupción, no he robado, no estoy imputada con ningún delito, no he utilizado mi cargo para beneficiarme a mí ni a nadie en términos particulares. Entonces, la verdad es que se han dicho muchas mentiras, se ha tergiversado mucho, hubo un enseñamiento por parte de la prensa conmigo también que fue bien duro.

—En este proceso muchos le han dado la espalda, como la directiva del partido. ¿Quiénes creen que la han apoyado, han estado cerca desde el punto de vista político?

—Si bien tengo mi militancia suspendida, eso no significa que yo haya cortado mis relaciones humanas y mis relaciones de trabajo al interior del partido. Yo tengo la militancia suspendida, pero tengo una relación con mi comunal, que es el comunal de Huechuraba. Y acá en el Congreso tengo a mis más cercanos. Son la diputada Claudia Mix, el diputado Andrés Giordano, la diputada Erika Ñanco, la diputada Camila Rojas. La verdad, en general, no he sentido una animadversión particular por parte de ningún parlamentario.  Ahora tengo mis cercanías personales con algunos que son más amigos, amistades que son los que te he mencionado, pero no tengo acá ningún enemigo tampoco.

—¿No hay una mirada inquisidora de parte de los pares? De estar sobreexpuesta en el Congreso, incluso considerando que hay algunos diputados desaforados, que hay diputados que están en causas judiciales. Pero su caso tuvo como un eco mayor que el de estos otros, que incluso algunos son candidatos.

—La mayoría son, de hecho. La verdad es que hubo un ensañamiento conmigo por parte de los medios de comunicación y eso ha generado algo de empatía. No siento un rechazo a querer trabajar conmigo, no se me ha sancionado dentro de la Cámara, ni quitándome comisiones, tampoco tuve sanción de la comisión de Ética, entonces la verdad es que no.

“Tuve miedo de que lo que veía en el hate de las redes sociales se pudiera reflejar en el territorio”

Después de la sanción Orsini admite que pasó días difíciles. Entre los mensajes que recibía por redes sociales y la exposición mediática, la parlamentaria llegó a tener miedo de salir a la calle.

“Salgo al territorio y la gente me quiere mucho. Yo sigo cumpliendo mi labor parlamentaria en el Congreso y lo que se ve en las redes sociales no lo veo en la calle. La gente me abraza y me dice, ‘lamento mucho la forma en que te han tratado’. La gente me escribe todos los días. Recibo cientos de mensajes privados en mis redes sociales apoyándome, en lo humano también. De hecho, incluso más que en el periodo pasado, en las actividades, la gente se quiere sacar fotos conmigo, la sube a sus redes sociales, me etiqueta”, dice Orsini.

Y agrega: “Yo no tengo miedo a salir a la calle. Al principio tuve miedo de que lo que veía en el hate de las redes sociales se pudiera reflejar en el territorio, se me pasó apenas puse los pies en el distrito y me di cuenta de que eso no era así”.

—¿Cuáles han sido sus espacios de contención en lo personal?

—No sé si tengo el defecto o la virtud de ser muy amiga de mi equipo de trabajo. Son personas de toda mi confianza y de todo mi cariño, entonces me refugio mucho en mi equipo parlamentario. Mi familia también ha sido clave, la verdad. Mis papás se han portado un siete, mis hermanos también, mis tíos, mis abuelos. La verdad es que he estado muy muy contenida familiarmente también.

—¿Y cómo fue ese proceso de pasar de tener como este miedo, tener esta inseguridad, a dejar de tenerlo? ¿Fue muy difícil?

—Como al principio yo veía mucho hate en las redes sociales y tenía mucho miedo de que ese hate se pudiera manifestar en la calle. Lo que está en las redes sociales no tiene nada que ver con lo que pasa en mi territorio.

Maite Orsini

“Ejercer como abogada es algo con lo que yo siempre he soñado. Me gustaría poder dedicarme a eso en estos años”

Orsini dice que no le cierra las puertas a nada. Advierte que su vocación es el servicio público y que va a mantenerse en esas esferas. De todas formas, también tiene otras ideas: ejercer como abogada y estudiar otro magíster.

—¿Cómo proyecta su futuro político?

—¿En términos generales?

—¿Tiene pretensiones para el futuro? ¿Se quiere alejar un poco? ¿Quiere descansar?

—A mí me gustaría seguir vinculada a la política. Tengo una vocación de servicio público desde muy niña y la verdad es que no me cierro a ninguna posibilidad que me permita aportar a mejorar la calidad de vida de las personas. Sin embargo, yo salí electa diputada con 28 años, soy abogada de profesión, estando acá en la Cámara me di el tiempo de cursar un magíster, pero dejé pendiente el ejercer como abogada, a mí me gusta mucho mi carrera, soy una amante de las leyes, por eso me gusta también mucho mi trabajo parlamentario. Y dejé pendiente la posibilidad de ejercer como abogada, de litigar, de ir a tribunales, de ir a la Corte. Es algo con lo que yo siempre he soñado.

Entonces, me gustaría poder dedicarme a eso en estos años. Soy súper estudiosa, me titulé con distinción máxima en la universidad, me titulé con distinción máxima en el magíster y me gusta mucho, se me da muy fácil, entonces me gustaría también seguir profundizando en mis estudios y cursar un segundo magíster.

—Entonces, ¿se quiere alejar un poco de la primera línea de la política en lo inmediato?

—No necesariamente, no descarto ninguna posibilidad a priori.

—Proyectando un poco más el futuro, usted descarta absolutamente que su carrera política esté terminada, más allá de no poder ir a la reelección.

—Sí, lo descarto. Mira, nadie muere en política.

—Diputada, y desde el plano político, ¿hay algo que le gustaría hacer? ¿Cree que hay alguna deuda que tenga en su carrera? Por ejemplo, hay muchos políticos que siempre han dicho que les gustaría ser alcaldes, hay otros que les gustaría ser ministro…

—En el cortísimo plazo, lo que más me importa antes de terminar mi periodo es poder sacar adelante la ley de violencia digital, que ya está en segundo trámite parlamentario, está ya terminando su tramitación en el Senado, y luego pasaría a tercer trámite a la Cámara y este es un proyecto de mi autoría en el que he trabajado durante los ocho años como parlamentaria y creo que es tremendamente importante que se haga ley. Es un tema que afecta principalmente a mujeres y niñas, que va en aumento.

Y en términos más generales, sí, me gustaría aprender del trabajo municipal porque me parece súper interesante, pero la verdad es que yo soy amante de las leyes. A mí principalmente lo que me gusta es el trabajo parlamentario, creo que además es para lo que soy más buena, porque es mi expertise profesional y es algo que me apasiona. Pero no me cierro a ninguna actividad que me permita continuar con mi vocación de servicio público.

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