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España, líder mundial en donación y trasplante de órganos durante veintisiete años consecutivos, alcanzó en 2018 los 48 donantes por millón de población, lo que permitió realizar 5.314 intervenciones, anunciaron hoy las autoridades sanitarias.

En los últimos cinco años, la Organización Nacional Trasplantes, el organismo público que coordina estas intervenciones, aumentó un 37 % la tasa de donación.

Este aumento hizo que la tasa de trasplantes se elevara en 2018 a 114 por millón de habitantes, la más alta del mundo, con máximos históricos en los casos de riñón y pulmón.

En total, en España se realizaron 3.310 trasplantes renales, 1.230 hepáticos, 369 de pulmón, 321 cardíacos, 82 de páncreas y 6 de intestino.

La ministra de Sanidad, María Luisa Calcedo, destacó la “enorme distancia” de la tasa de donación en España respecto a otros países desarrollados como Estados Unidos, con una tasa de 31,7 por millón de población, Francia (29,7), Reino Unido (20,8), Alemania (9,7) o la media de la Unión Europea (22,3).

La edad de los donantes sigue aumentando y más de la mitad supera los 60 años, el 31 % los 70 y un 9 % los 80.

Por otra parte, el trasplante infantil pasó de 141 por millón de población en 2017 a 183 el pasado año.

En cuanto a la realidad chilena, la entonces ministra de salud Carmen Castillo, aseguró en enero de 2018 que “los trasplante que ya llevamos son 10 por millón de habitante”, lo cual sigue siendo considerablemente inferior comparado al país europeo.

España cuenta con un reconocido sistema nacional que localiza al donante y adjudica los órganos entre los receptores de cualquier parte de la geografía española, para implantarlo dentro de una red de decenas de hospitales públicos.