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Cultura

20 de Enero de 2019

Claudia Pérez, sobre Pedro Lemebel: “A muchos no les gusta escuchar lo que él tenía que decir”

La actriz, directora y dramaturga habla con The Clinic sobre el reestreno de la obra “La ciudad sin ti”, montaje que recrea en clave teatral –y con música original de Manuel García- las crónicas de Pedro Lemebel. Aquí unas reflexiones sobre la figura del escritor y artista, y la polémica por el profesor que fue expulsado del colegio por sugerir en clases la lectura de “La esquina es mi corazón”. El montaje se presenta de forma única este martes 22 en el Teatro Nescafé de las Artes.

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Este martes 22 de enero, un día antes de la conmemoración de la muerte del escritor Pedro Lemebel, se estrena el montaje “La ciudad sin ti”, obra que se presenta por cuarto año consecutivo en el Teatro Nescafé de las Artes y que aborda una selección de crónicas del artista, a cuatro años de su muerte.

El montaje, a cargo de la compañía Chilean Business y dirigido por Claudia Pérez y Rodrigo Muñoz, se estrenó el año 2015, posterior a su fallecimiento, y hasta hoy, ha sido vista por más de cuarenta mil espectadores a lo largo de Chile.

La obra, que aborda la prosa aguda y poética del artista, interpela al espectador con realidades que se evaden permanentemente, como la discriminación, las minorías sexuales, la ambición y el machismo.

En conversación con The Clinic, la actriz, directora y dramaturga, Claudia Pérez habla sobre la importancia del autor, la complejidad de su obra y el interés del público en su legado artístico.

¿Por qué crees que genera tanto interés la obra? Más de 40 mil personas la han visto en Chile, algo bastante inédito para un montaje local.
– Creo que el talento siempre genera interés. Para mi gusto por lo menos, Pedro Lemebel es lo más cerca de un genio que yo he estado, la verdad. Lo conocí en muchas de sus dimensiones artísticas: porque no era sólo escritor, también hacía performance, fue profesor de artes plásticas entonces también tenía talento con el dibujo, tenía un gusto muy particular en la música, etcétera. Entonces, en las distintas dimensiones Pedro Lemebel era un artista. Al retratar a Chile, al barrio, los dolores, las peleas y las cicatrices de nuestra historia y país era super certero el sentimiento.

¿Era esa mirada sobre Chile que sigue sonando tan vigente?

-Claro, además con una poesía que es única y particular. O sea Bolaño se llevó un libro de Pedro y dijo “esto es lo mejor que yo he leído mucho tiempo en Chile”. Tiene una poética muy aguda, con la que la gente se siente muy identificada porque justamente habla de la injusticia, de los dolores y lo dice de una forma tan certera que yo siento que la gente se siente tocada por las palabras. ¡Qué ganas de poder decir eso que es lo que yo pienso y de esa manera tan hermosa!

Siempre en las funciones ocurre como una catarsis, es como que termina la obra y la gente se para y aplaude, y aplaude, y está durante muchos minutos haciéndolo. Yo lo veo como que es la admiración que sienten por Pedro y que nosotros tuvimos el mérito de retratarla de la mejor forma: para que se entienda, para sea interesante y de una forma a la que Pedro le gustaba también. Él trabajó mucho tiempo con nosotros.

¿Por qué crees que su obra sigue resonando hasta hoy?
-Es un artista al que tu puedes leer en 50 años más y va a sonar igual de vigente. Porque yo creo que la gente que trasciende es gente que tiene una agudeza en la mirada y en el diálogo con la gente. Me acuerdo que  hace 15 años hicimos una obra que se llamaba “Pequeño botín de guerra” donde contábamos la historia de una abuela que buscaba a su nieta en dictadura -que es el caso de la niña más pequeña desaparecida- la Claudia Victoria Poblete. Y nosotros en la crónica, inventamos que esta abuela se reencontraba con su nieta 20 años después y que tenían un diálogo. Cuando nosotros estábamos haciendo la obra, ocurrió eso mismo: La noticia de una abuela que se reencontró con su nieta años después. Él podía, siento yo, ver de una forma muy aguda lo que podría pasar, hacer una reflexión sobre la sociedad que va más allá de los tiempos. Él tenía una mirada reflexiva que tenía que ver con la historia, con los cambios sociales y con los hechos que se vuelven cíclicos. Muchas veces se adelantó a los hechos.

¿Qué te motiva personalmente llevar a las tablas su figura y tu trabajo? ¿cuál es tu impulso?
-Como actriz estar arriba del escenario, teniendo la oportunidad de poder expresar esa poética es maravilloso. Uno no siempre tiene la oportunidad como actor o actriz de decir textos tan bellos. No sé, puedes hablar con cualquier actor que tenga la oportunidad de hacer a Shakespeare o de hacer a García Lorca o a Lope de Vega… No todos tenemos esa oportunidad, y siento que eso eso pasa con él. Es como hacer a Radrigán. Hacer a Lemebel es emocionante en sí mismo por su poética, porque tu sabes que estás diciendo un texto que es maravilloso y que está resonando en los otros de una forma muy honda.

Como directora y dramaturga haber desarrollado esta obra de forma cabal, tiene un significado muy especial. Estuvimos desde el día uno adaptando las crónicas y todo, tiene otro significado porque tuve la posibilidad de ver y trabajar con Lemebel en una época muy distinta. Eso tiene otra dimensión más social, como que siento que podemos entregarle a la gente un pedazo, abrir una ventanita de Pedro. Además tiene un orgullo muy especial que puedan escuchar sus reflexiones.

¿Hay personas que han ido al montaje y han tenido una reacción adversa?
-Hay mucha gente que no sabe a lo que va y que claro, escucha esto y le resuena de otra forma. Muchas veces se enojan, muchas veces se paran y dan portazos, gritan, qué se yo, porque siempre pasa que esta obra habla de verdades que no todos quieren hablar.

¿Ustedes como actores están cuadrados también con esa mirada?
-Por supuesto, si nosotros no estuviéramos de acuerdo con lo que él dice no lo hubiéramos hecho jamás. La primera vez que leí a Lemebel, y eso es lo que le pasa a la mayoría del público, es tener la sensación de ¡qué ganas de poder decir esto de esta forma tan certera y tan bella!. Uno muchas veces dice cosas, pero de forma torpe, en momentos que no son adecuados. Y él podía.

EL COLEGIO

El pasado 5 diciembre de 2018, El Dínamo publicó un reportaje que planteaba las conductas discriminatorias del liceo de hombres San Francisco de Quito en Independencia, lugar donde los alumnos plantearon su negativa de leer el libro “La esquina es mi corazón”, de Pedro Lemebel. En enero de este año se notificó que dicho profesor había sido desvinculado del establecimiento.

¿Qué te pareció lo que ocurrió en el colegio de Independencia?
– Es bonito reflexionar sobre eso. Porque más allá de que tu estés de acuerdo o  no con su pensamiento, no te puedes negar a leerlo y eso es lo que ocurre muchas veces con la gente que va al montaje y  se va antes de verlo porque no está de acuerdo. Tu expones ciertos temas con una mirada particular y con ello se crea un debate, se crea una reflexión.

Por eso es tan fuerte cuando hablas de que los niños tengan la libertad de elegir o no. Claro, tu puedes tener la libertad de elegir pero conociendo a la persona, conociendo al escritor, al artista.

Hay una crónica que nosotros la elegimos justamente cuando murió Pedro, porque quisimos hacer algo super autobiográfico, cuando él murió tuvo un giro. Nosotros elegimos la crónica ‘A modo de preludio’. En esta crónica él explica porque escribe como escribe. Tú la lees y dices “claro, aquí está todo explicado”. Podría ir a Independencia leer esa crónica donde fue calificado de “asqueroso” y quizás ellos podrían entender por qué escribir así. Porque vivió como vivió es que escribió como escribió. Ahí uno hace empatía con el artista.  Pero no, en ese lugar no tuvieron la visión de ir más allá.

¿Porque crees que la figura de Pedro sigue generando ese tipo de controversias?
-Porque tenía una mirada súper crítica de nuestra sociedad, a la legua. A muchos no les gusta escuchar lo que él tenía que decir, a mucha gente le pasa eso. Tiene una mirada súper dura  a la dictadura, políticamente super dura con sectores de la sociedad, habla de su homosexualidad abiertamente, sin tapujos, entonces obviamente que hay gente a la que eso le choca. Sobretodo la gente que tiene un pensamiento religioso muy conservador: entiendo que a ellos les puede chocar, pero generemos la discusión, el debate. Por eso a mi me da tanta pena el negar, el cerrar la puerta. Porque en el fondo la educación justamente se trata de abrir puertas, ventanas, de construir caminos, de que los estudiantes tengan la visión más abierta, más plena de la realidad. Entonces al cerrar esa puerta vas generando opiniones cada vez más sesgadas.

Ficha artística Compañía Chilean Business: “La ciudad sin ti”  – Lemebel
Duración aproximada: 90 minutos.
Adaptación basada en una selección de crónicas de Pedro Lemebel.: Claudia Pérez y Rodrigo Muñoz.
Dirección: Claudia Pérez y Rodrigo Muñoz.
Música original: Manuel García.
Elenco: Claudia Vergara, Claudia Pérez, José Luis Aguilera, Rodrigo Muñoz.

Para ver la obra:
Fecha: Martes 22 de enero.
Horario: 21:00 horas.
Ventas: En boleterías del Teatro Nescafé de las Artes y por Ticketek.

 

 

 

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