El pequeño Joshua Trump vivió un giro en 180 grado en su vida.

Resulta que este niño de 11 años sufría de bullying y acoso escolar por el simple hecho de llevar el apellido del presidente gringo y magnate, Donald Trump.

Por esta razón es que la propia Melania Trump decidió invitar al niño al discurso del Estado de la Unión que ofreció su marido hace algunos días.

Todo bien hasta que en pleno evento el joven no se aguantó y se quedó dormido con la boca abierta en una butaca cercana a Melania.

Algunos ya están hablando de que “Joshua Trump es el único Trump bueno”.