Las tres mujeres que denunciaron a Humberto Baeza (Tito Fernández) por violación y abusos sexuales, E.P.G., K.V.G. y A.G.S., contaron a The Clinic que adhieren a la marcha feminista. Dos de ellas -K.V.G. y A.G.S.- afirman que participarán aprovechando que su identidad estará protegida por la multitud.

“Después de callar por diez años el abuso y violación que sufrí en manos de este hombre, hoy marcho para que a través de mi testimonio ninguna mujer tenga miedo a denunciar a los depredadores, para decirles a la mujeres que la violación no es solamente cuando te tiran a un callejón oscuro y te jalan el pelo. Hay una violación que es producto de la violencia y manipulación psicológica”, dice A.G.S.

Las denuncias de las mujeres fueron publicadas por The Clinic el 5 de diciembre del año pasado y puede leerlas pinchando aquí.

“Marcho para agradecer la ayuda brindada por el CVS (Centro de atención reparatoria a mujeres víctimas de agresiones sexuales) a través de su programa para sanar y reconstruir mi historia y las de tantas otras mujeres mayores de edad que hemos sufrido abusos y violaciones. Marcho por todas las historia de violencias en contra de la mujer, tanto en lo sexual como en lo social. Soy mujer y agradezco al feminismo que tanto nos ha dado en el paso del tiempo”, agrega A.G.S.

K.V.G., quien la acompañará en la manifestación, cuenta que “de joven, intuitivamente era feminista, pero hoy y luego del terremoto que significó en mi vida, primero el martirio de la violencia intrafamiliar y luego la tortura y aniquilamiento en la secta de Tito Fernández, me declaro feminista y marcho por mí y todas mis compañeras. Y por ustedes hombres queridos, también”.

La tercera denunciante, E.P.G., admite que la fecha la deprime y que no se siente con fuerzas para salir de su casa, aunque adhiere a las demandas del movimiento. “Recuerdo que hace nueve años a esta hora estábamos yendo a reunirnos para cenar con él, para ‘celebrar el Día de la Mujer’, sin saber que luego él mismo nos destruiría. Hace tres años, en esta fecha, rapé mi cabeza porque fue la última vez que pudo usarme”.