El Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) presentará una querella por el delito de violencia innecesaria en contra de los responsables de las graves heridas con que resultó una estudiante el pasado 8 de marzo, quien recibió el impacto del chorro del carro lanzaagua de Carabineros.

Fuentes del INDH dijeron que en el transcurso de la tarde del martes, la entidad presentó la demanda en el Juzgado de Garantía de Valparaíso, ciudad donde ocurrieron los hechos cuando el chorro del carro (conocido como guanaco) dejó con graves heridas a una universitaria durante la manifestación por el Día Internacional de la Mujer.

En el libelo se explica que según los registros audiovisuales de distintos medios de prensa que cubrieron los hechos, un carro lanzaagua de las Fuerzas Especiales de Carabineros, identificado como LA-047, detenido a escasos metros de las personas, apuntó al grupo de manifestantes accionando el pitón de agua directo a las personas.

La joven fue impactada directamente por el chorro, cayendo de forma violenta al pavimento, tras lo cual debió ser trasladada a la Clínica Valparaíso, donde los médicos constataron un traumatismo encéfalo-craneano (TEC) leve, esguince de muñeca y una fractura de rótula de la rodilla izquierda con compromiso articular, lesión por la que deberá permanecer durante dos meses en reposo.

En opinión de Fernando Martínez, jefe regional del INDH de la sede de Valparaíso, “por los antecedentes de público conocimiento se aprecia la existencia de una conducta peligrosa que, de modo directo hirió a una manifestante, generando un riesgo que supera el margen permitido del empleo de tales medios disuasivos o de uso de la fuerza que delimitan la actividad policial en este tipo de situaciones”.

Agregó que “sin duda es un caso que tiene características similares a lo sucedido (años atrás) con el estudiante Rodrigo Avilés en la propia ciudad de Valparaíso y cuya sentencia condenatoria conocimos hace pocos días”.

Martínez hacia alusión a las graves lesiones con que resultó Avilés en medio de una protesta realizada el 21 de mayo de 2015, cuando un “guanaco”, a muy pocos metros de distancia, hizo funcionar el chorro de agua, azotando al joven contra un muro, quien tras varias operaciones quedó igualmente con secuelas neurológicas.

El excarabinero Manuel Noya, quién manejaba el cañón de agua fue condenado este lunes a dos años de pena remitida (en su domicilio) por el delito de uso excesivo de la violencia,

Para Rodrigo Bustos, jefe de la Unidad Jurídica Judicial del INDH, “estos hechos son de extrema gravedad pues no es un caso aislado y nuevamente estamos frente a una violación de derechos humanos cometida por personal de Carabineros en una manifestación social”.

“Estamos además con el problema de que hay un incumplimiento de los protocolos institucionales que lamentablemente Carabineros insiste en mantener en reserva. Creemos que debe avanzarse en un marco normativo de carácter legal y en formación en derechos humanos de la Policía para evitar que este tipo de hecho sigan ocurriendo”, sentenció Bustos.

El pasado 5 de marzo, el INDH informó que alertaba a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por el establecimiento de 10 protocolos (procedimientos) secretos para el uso de fuerza que antes no existían en Carabineros.