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Por Galia Bogolasky

Gloria Bell es la esperada versión norteamericana de la película chilena Gloria del 2013, protagonizada por Paulina García, y que fue un éxito tanto en Chile como en los festivales internacionales en los que participó, donde Paulina García ganó el Oso de Plata en Berlín por este rol.

Esta versión también es dirigida por Sebastián Lelio, pero esta vez es protagonizada por la maravillosa Julianne Moore. La actriz norteamericana dijo que quiso ser parte de esta película porque le había encantado la versión original, pero que no haría este personaje sin el consentimiento de Paulina García, quien no tuvo problemas con que la actriz norteamericana interpretara esta versión de Gloria.

La película rescata la trama de la versión original y hace pequeños cambios, sobre todo por la locación, y algunas variaciones en la trama, pero mantiene la esencia de la original, por lo que nos encontramos con una cinta demasiado chilena para ser ambientada en Los Ángeles, Estados Unidos.

La historia se centra en Gloria Bell, interpretada por Moore, una mujer separada hace 12 años, que trabaja y tiene a dos hijos que tratan de lidiar con sus dramas personales. A Gloria le encanta salir a bailar, lo que se convierte en su máxima entretención. En una de esas noches, va a bailar a una discotheque para personas post 50, Gloria conoce a Arnold (John Turturro) con el que comienza una relación amorosa. El romance enfrenta a estos personajes a sus temores: miedo a una relación a una edad donde existen más complejos, más dramas, y más “equipaje” como dicen los gringos.

Al ser un remake, no podemos evitar hacer comparaciones, y lo primero que pienso es que la versión norteamericana enfatiza mucho más la historia de amor entre Gloria y Arnold, a diferencia de la versión chilena, que era más una anécdota. Sergio Hernández (Arnold versión chilena) tiene pocas escenas, a diferencia de Turturro. Este elemento ciertamente la hace más comercial y más “vendible” en Estados Unidos, pero pareciera que pierde la esencia, la magia de la original, dónde Gloria interpretada por García es una mujer mucho más independiente, empoderada, que no depende tanto de sus hijos, ni de su madre, como si ocurre en Gloria Bell. Esto se hace aún más extraño pensando en la sociedad norteamericana, que es mucho más liberal, e independiente en términos familiares, que la chilena.

Julianne Moore logra una interpretación soberbia, con momentos literalmente gloriosos. Su actuación libre de complejos, de pudores, y de prejuicios, es encantadora, brillante y es como si estuviera hecha a su medida. Interpretar a una mujer de casi 60 años, que sólo busca ser feliz, de esa manera, es algo que vale la pena ver.

El guion lo adaptó el mismo Lelio, junto a Alice Johnson Boher, que logra mantener elementos relevantes del guion original, y lo lleva a una versión 2018, con un poco más de modernidad, generando una brecha generacional en relación a la tecnología.

La edición de Soledad Salfate es bastante peculiar, ya que hace cortes abruptos en escenas con la acción latente o incluso en pleno diálogo. Este elemento es muy Fábula, la productora de los hermanos Larraín que produjeron la cinta, elemento que caracteriza sus películas. Así como también lo es la música incidental, que a ciertos momentos se torna un tanto molesta, porque se “escucha” cuando la música incidental debiera hacernos sentir una emoción en particular, pero no la deberíamos percibir. Eso es algo que las producciones de Fábula suelen utilizar, lo que a mi gusto es bastante molesto.

Sebastián Lelio nuevamente logra dirigir una película adorable, que hace brillar a su protagonista, donde las angustias y miedos de una mujer de casi 60 años son reveladas de una manera pulcra, respetuosa, compasiva y sólida. Lelio sabe cómo hacer resplandecer a las protagonistas de sus películas. Esta no es la excepción.

Dirección: Sebastián Lelio
Guión: Sebastián Lelio, Alice Johnson Boher.
Elenco: Julianne Moore, Sean Astin, Michael Cera, John Turturro, Holland Taylor
Productores: Sebastián Lelio, Pablo Larraín, Juan de Dios Larraín
País: Estados Unidos, Chile
Duración: 102 min
Distribuidora: Andes Films

Este artículo fue publicado originalmente en Culturizarte, un blog chileno especializado en cultura. Si quieres ver contenidos culturales, visita www.culturizarte.cl.

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