Luego de ser solicitada por transparencia el pasado 26 de abril, la Policía de Investigaciones entregó a The Clinic la hoja de vida del director general de la institución, Héctor Espinosa.

Tiragate: Las denuncias que acechan al director general de la PDI

La PDI es, en palabras del exministro del Interior Jorge Burgos, la “joya de la corona” de las fuerzas policiales y armadas, pues no ha dado motivos para sospechar de irregularidades en su gestión.

El documento, además de especificar la carrera de Espinosa al interior de la policía civil, descarta que existan sanciones en su contra, a diferencia de lo que sostiene el grupo de exfuncionarios de la PDI que, entre otras presuntas irregularidades, denuncia la “desaparición” de la hoja de vida del director general, y que se le habrían aplicado “varios días de arresto por un incidente con otro colega a fines de 1980”, específicamente, por la relación extramarital que habría tenido con la pareja de otro policía.

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El exministro de Interior, Jorge Burgos, admitió a este medio que estuvo al tanto de la presunta sanción aplicada a Espinosa cuando debió decidir quien comandaría la PDI en reemplazo de Marcos Vásquez, pero “no nos pareció razón para cuestionar su nombramiento. En la policía, en los años 80, se castigaban estos problemas personales de los policías, pero a los ojos de hoy, un arresto por esas razones parece excesivo y aún, discriminatorio”.

Uno de los denunciantes, el excomisario Germán Vásquez, afirmó a The Clinic que “más allá de las razones del castigo, lo que indigna es que para los demás, cuatro días de arresto pueden significar la expulsión y para él, no (…) Lo que nosotros sabemos es que tuvo 14 días de arresto y con eso, lo debieron haber dado de baja. Tenemos colegas a los que por menos, los echan”.

OTRAS DENUNCIAS
Otro de los puntos que aborda la querella presentada por Vásquez, actualmente tramitada en la Fiscalía Centro Norte de Santiago, dice relación con la adquisición de un vehículo marca Hyundai para el uso exclusivo del director general, que costó $61.407.475, mientras su valor en el mercado no superaba los 30 millones.

Esto, ocurrido en enero de 2016, también fue objetado por la Contraloría General de la República (CGR), tras una auditoría realizada a la Jefatura de Logística de la PDI.

“No se encontraron documentos que den cuenta de un análisis comparativo del mercado que justifique su adquisición, considerando además la cuantía del precio (…) no se vislumbran elementos de seguridad que lo distingan de otros vehículos existentes en el comercio, como por ejemplo, el blindaje”, adujo el organismo contralor.

Tras la publicación del mencionado reportaje, Espinosa descartó que haya existido alguna irregularidad en la compra del vehículo, y afirmó que “se tomó la decisión de comprar la misma marca para que no se diga que estamos comprando vehículos demasiado caros y se compró el Génesis, que era el mismo que había antes… que no es cualquier auto, tiene medidas de seguridad especiales (…) El precio es porque está comprado por Mercado Público, el precio es libre, está ahí, cualquiera lo puede ver”.

Además, la querella plantea cuestionamientos a los constantes viajes realizados por Espinosa durante su gestión al mando de la PDI, los respectivos viáticos y la extensión de sus comisiones de servicio.