“Yo empecé a cantar un poco porque era muy tímido. Entonces era más fácil controlar la situación ante un micrófono, y aquí ha sido todo un desafío”, dice Amaro Labra (69), histórico vocalista de Sol y Lluvia, y desde noviembre de 2017 parlamentario por el Partido Comunista representando al Distrito 12 (La Florida y Puente Alto), en una afirmación que no deja de llamar la atención.

Para un tipo que se subió al escenario en las condiciones más difíciles desde finales de los ‘70 cuando en Chile se impuso la dictadura, el Parlamento pudo ser una prueba más, pero para Amaro ha sido todo lo contrario. No solo el trabajo de diputado ha sido un desafío para él. La verborrea política ha significado el hacerse escuchar fuerte y claro en público se tornó un desafío para el líder de la banda nacida en la comuna de San Joaquín.

-¿Cómo lo haces para llevar tu trabajo en el grupo y en el Parlamento?

He tratado que los tiempos conversen amablemente entre ellos para no sufrir. La idea es hacer el trabajo contento, cosa que las cosas que pueda legislar sean felices y que ayuden a personas y que se puedan concretar en leyes que beneficien a nuestro pueblo. Es lo mismo que en las otras funciones que tengo, donde fiscalizo las instituciones públicas. Y lo otro es representar a mi pueblo. Eso me cuesta un poco menos porque llevo años haciéndolo. Ahora en vez de cantar lo parlamento, lo hablo. He aprendido a hablar, lo que me ha costado un año de duro de aprendizaje. Pero bien. Tengo buenos compañeros en los equipos de diputados y he hecho buenas relaciones con otros parlamentarios, que me ayuden a que el trabajo sea más agradable.

-¿Te ha costado agarrar la verborrea política en el parlamento?

He hechos varios ejercicios. Tengo que estar muy atento, tengo que leer mucho, tengo que aprender mucho. Yo empecé a cantar un poco porque era muy tímido. Entonces era más fácil controlar la situación ante un micrófono, y aquí ha sido un desafío. Las comisiones ya las domino bien. Ahí somos 13 personas, más los secretarios y ya aprendí en una mesa puedo hablar con más tranquilidad. Me cuesta todavía un poco en la sala, pero he hecho intervenciones y ya hablar en público también ya lo había hecho… Generalmente un público que ya está bien dispuesto con nosotros, pero estos son públicos más duros. Tenemos gente que es opositora a lo que nosotros hacemos, pero en general trato de tomármelo bien. Hay gente que dice que la política es la continuación de la guerra, para mí es la continuación de la paz. Yo tengo esa definición y por eso trabajo todos los días porque eso sea amplificado y pueda contener la mayor cantidad de personas que trabajamos por esos valores.

-¿Lo que más te ha sorprendido de ver desde dentro la política?

Hay mañas y reglamentos que tiene el parlamento que hay que aprender. Las mañas no las quiero aprender pero hay que conocerlas. No estar es un instrumento, porque muchas personas se ausentan en algunos casos. Nosotros votamos con una teclera verde, amarillo y rojo, lo que me hace mucho sentido musical. Pero existe esta cuarta forma de votar, que es una trampa: el no estar. No ir a la sesión y no comprometerse con las decisiones que uno toma, fuera que uno puede estar viajando o qué sé yo.

Por ejemplo el TPP11 que tuvimos que votar y que habían grandes manifestaciones y campañas en redes sociales, además de campañas dirigidas a nosotros todos los días. Gente muy amable y gente muy dura. Son votaciones complicadas que hay gente que no va a votar.

-¿Y dentro del Parlamento?

Pensé que el Parlamento era más rápido en el despacho de leyes y todo eso. Hay reglamentos que yo cambiaría. Vamos a trabajar fuertemente en eso. Al final dificultan el despacho de leyes más rápidas. Perdemos mucho tiempo. Ya he presentado dos proyectos de leyes en este periodo. Uno que prometimos en la campaña que es la contención del estímulo publicitario al consumo del alcohol, que es la droga que más daño produce según últimos estudios que nos llegaron en marzo de este año pedidos por Senda y revisados por Universidad Católica. Estamos analizando legislaciones extranjeras, proyectos anteriores, hay antecedentes médicos y tenemos todo el soporte para decir que es una ley necesaria. Pasamos el “sedaso” técnico de la secretaría, llegamos a la comisión y en general ya está aprobada. Faltan las indicaciones particulares.

-¿Tienes algo que decir de la Democracia Cristiana?

Yo a la DC le deseo que se alinée en un aspecto virtuoso para sacar este país adelante desde las personas. Desde proteger a los que tienen menos posibilidades de defenderse, que somos muchos más, porque las personas somos muchos más que las empresas. Yo creo que ese es el gran problema de hoy día. Las empresas ponen las condiciones totales y nosotros no tenemos ninguna capacidad de control. Hay países inteligentes que entre empresarios y las personas se han puesto de acuerdo para poder hacer que las naciones tengan un desarrollo más inteligente. Aquí yo no tengo que hacer un gran ejercicio para darme cuenta que ha habido un abuso permanente y sistemático hacia las personas. Y somos mucho más que las empresas. Esto sin entrar en el detalle que hay empresas B, empresas que son mejores que otras y todo tipo de empresas. Desde las mineras que han destruido el medio ambiente, desde los propios parlamentarios que se han coludido para poder beneficiar las empresas y eso son detalles de la causa que conocemos todos. En eso estamos, tratando de estar del lado de las personas, desde el Sol y Lluvia y desde mi función parlamentaria.

-¿Cómo se ha adaptado Sol y Lluvia a los sonidos de hoy?

A medida que vamos escuchando el sonido que está llenando el tiempo van surgiendo cosas. Por ejemplo los bronces. Es una incorporación que es más notoria ahora, porque son cuatro bronces: trompeta, trombón y saxos, más los vientos andinos. Ahí hay una fusión rica y eso es más normal para los jóvenes de hoy. Hay un montón de bandas que hacen música étnica, que tiene además otras mezclas de otros instrumentos. Por ejemplo el ukelele hoy es un instrumento muy conocido y está mediatizado. Seguramente va a formar parte, porque en términos crónica musical está vigente. Así nos vamos adaptando a todo. Partimos dos, tocando el bombo y la guitarra, por ejemplo en “Lanzando el vuelo” que es una canción que tiene raíces en Los Beatles, hoy la tocamos con un arreglo que tiene que ver con guitarra eléctrica. Esas cosas se van leyendo.

-¿Qué escuchas o te gusta de la escena musical chilena?

Hay varios, hoy tengo un poco más de ejercicio de memoria con el ejercicio que tengo en la cámara, pero hay varios. Hay mujeres que están haciendo música que a mí me llama la atención. Hay muchas mujeres participando. Venimos de un periodo en que las mujeres eran una excepción casi en la música y ahora hay presencia femenina importante. Yo creo que el futuro es femenino así que estoy feliz que eso se produzca. Javiera Mena, Francisca Valenzuela y a todas ellas las he escuchado. Son personalidades musicales increíbles. Eso también es importante. Cada personalidad es una expresión propia, y eso en la música se percibe.

-Te ves y sientes muy calmado, Amaro, ¿hoy hay algo que te violente?

Con personajes odiosos o que me generen algún tipo de mala actitud, no los considero y trato de salir jugando como se dice en el fútbol. Es una práctica que hemos ido aprendiendo. Tenemos una resistencia, aunque no quiere decir que no nos enoje. Estuve viendo cifras del Sename y de casas de acogida y son terribles. Da mucha rabia que no pueda ser más rápido el proceso de las soluciones. Ahí está lo que tenemos que contener. Ahí están los delincuentes en potencia, algunos ya viejos delincuentes a los 13 o 14 años. Es ahí donde debemos apuntar toda la energía. Me acordaba de una canción de la Violeta (Parra) que hay que aplicarlo. “Al malo solo el cariño lo vuelve puro y sincero”. Eso si estuviera en todos los lugares donde nosotros creemos que está la gente más mala de la sociedad debiese ser repetido. Deberíamos trabajar para eso. Puede ser visto como inocente, pero ya lo dijimos en los ’80: podrán decir que soy un soñador pero ya no soy el único. Y espero que algún día se unan a nosotros. Esa es una frase de John Lennon que antecede a una canción nuestra y seguimos pensando exactamente lo mismo. No hemos perdido esa capacidad de ser inocentes. No ingenuo. Un poco somos como niños. Y los niños pueden ser el gobierno del mañana.