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Claudio Fuentes, cientista político: “La percepción de polarización no es en la experiencia cotidiana, pero sí se siente muy fuerte a nivel de política”

A horas de la segunda vuelta, el director del Instituto de Investigación de Ciencias Sociales UDP explica por qué la polarización chilena se percibe más en la esfera pública que en la mesa familiar, y cómo distintos “nichos” sociales enfrentan la elección entre esperanza, miedo y resignación; además dice que Chile no se ha derechizado, según lo que dicen sus encuestas. "es que en el orden de prioridades ese segmento intermedio quiere más Estado, quiere seguridades, quiere que lo protejan, quiere a la policía, pero también quiere cierta seguridad y protección, que es lo que está prometiendo Kast", adelanta.

Por 13 de Diciembre de 2025
Carlos Rodríguez - The Clinic
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“Por lo general, todas las encuestas de este año están centradas en la preferencia presidencial. Y nosotros veíamos que en la conversación cotidiana de la gente son otros los temas, de hecho no se habla de política. Se hablan de otras cosas. Entonces, ¿de qué se está hablando? Es lo que decidimos indagar”, dice Claudio Fuentes, director del Instituto de Investigación en Ciencias Sociales UDP.

El cientista político -quien este año, además, lanzó el libro “Los temores de la calle: Cómo se instaló el miedo en la sociedad chilena y cambió nuestras vidas”– está sentado en una oficina de la universidad, cuando en los pasillos ya hay pocos alumnos en temporada de exámenes. A días de la segunda vuelta presidencial, la invitación fue conversar justamente de lo que discuten los chilenos en sus casas, en su día a día. También qué los preocupa, y cómo se enfrentan a la presidencial.

Fuentes, junto a un grupo de sociólogos y luego a una empresa que complementa con focus group, ha liderado la Encuesta de Clima Social ICSO UDP, que ha indagado qué opinan los chilenos en 2025 sobre temas como los cuidados, la masculinidad, la democracia, y también sobre sus rabias, temores y esperanzas.

—Se ha hablado mucho de cuán polarizados estamos. ¿Sus respuestas en la encuesta lo reflejan? Revisando las conclusiones, muchos chilenos aún se identifican de centro, por ejemplo, o dicen que no tienen problema en sentarse a la mesa con alguien de otra opción política.

—Respecto de la polarización, preguntamos: ¿cuán polarizado se siente usted en su familia, en su entorno familiar, de amistades, de trabajo, del país y de la política? Y, en general, hay una percepción de que en mi entorno cercano no hay polarización, pero sí a nivel país y de la política en particular.

Entonces la percepción de polarización no es en la experiencia cotidiana, quizás por un efecto burbuja, tú te juntas con gente más afín y, por lo tanto, vas a tener menos disputas ideológicas. Pero sí se siente muy fuerte a nivel de la política. Es decir, la polarización se percibe como un fenómeno en el entorno nacional, pero que no entra en mi espacio personal.

—Dijo que querían saber de qué hablaban los chilenos, que realmente no hablan de política en las mesas, ¿de qué sí hablan? ¿De seguridad e inmigración, que son las temáticas que abordan los candidatos presidenciales, o hablamos de otras cosas?

—A ver, primero el tema de los temores y la inseguridad es un tema que está en la mesa, claramente. No sé si está así como en la conversación del domingo de la mesa, pero sí está en las conversaciones de los chats de los amigos. La gente vive en un estado de alerta, producto de esta masificación, además de la información.

Lo otro que está muy presente tiene que ver con la inestabilidad económica, una sensación de que las cosas no están funcionando tan bien. Y, por lo tanto, ¿cómo mejoro mis condiciones de vida en general?
Y el otro fenómeno, finalmente, es que también hay un sentido de querer pasarlo mejor, de querer tener una mejor calidad de vida. Querer viajar, querer salir, querer tener relaciones más sanas, y eso también genera conversación. Ahora, Chile está muy segmentada por nichos, las conversaciones van a ser muy distintas dependiendo de qué grupo estés hablando. Si son jóvenes o mayores. Si son niveles socioeconómicos altos o bajos.

Los chilenos y la segunda vuelta

—La última encuesta de Clima Social preguntaba por los sentimientos de los encuestados frente a la segunda vuelta; el 42% tenía palabras negativas, y las que más se repetían eran “esperanza” y “miedo”. ¿Cómo llegan los chilenos a la elección de mañana?

—Primero, este es un ciclo largo, que viene de cinco años de elecciones ininterrumpidas. Primera vez que vamos a tener dos años sin elecciones. Por lo tanto, claramente hay una fatiga electoral. En segundo lugar, hay una mezcla. Por una parte, quienes tienen sentimientos o emociones más vinculados a positivas y de esperanza son los votantes de Kast. Gente que se autoidentifica con la derecha tiende a tener una visión más esperanzadora de que se va a acabar el gobierno, la idea del cambio es relevante.

Ahora, hay otro segmento, y por eso volvemos al tema de los nichos o las tribus. En Chile tenemos fuertes tribus que se autorreferencian. La tribu progresista está con mucha incertidumbre, con mucho miedo a perder beneficios sociales. Eso representa más o menos entre un 35 y un 40% de gente que tiene miedo a lo que viene.

—¿Miedo a qué?

—Por el tema de la seguridad y las fuerzas armadas, la pérdida de derechos sociales es muy fuerte en ese segmento. Y hay otro segmento que es el esperanzado y que tiende a ser más de derecha. Tiende a querer que las cosas cambien rápido y radicalmente, creo que Kast le ha apuntado bien a ese segmento, a los deseos del cambio radical, que es lo que él planteó en su agenda.

Y después hay un segmento que nosotros vimos de un veintitanto por ciento, casi un treinta, que es el segmento de lo que denominamos “un pragmatismo resignado”. Es decir, quiere cosas, quiere que le pasen cosas, pero también tiene cierto sentido de resignación. Una cierta frustración, un cierto decir, yo tengo que seguir trabajando.

A mí me da lo mismo quién salga elegido, me tengo que levantar igual mañana a trabajar.

—Claro. Pero que quiere que las cosas pasen: quieren que haya empleo, que no haya esta sensación de inseguridad. Y eso está muy calando a ese segmento, que es súper antipolítica. Ese segmento es contra la política en general y como que no cree mucho, pero tiene que ir a votar igual.

¿Y uno puede hacer una correlación entre ese 20 y algo por ciento y el votante Parisi?

—Sí, totalmente. Ahí está el nicho del votante Parisi. Son sectores sociales más bajos, medios bajos, principalmente hombres. Son segmentos que están con una gran preocupación, primero en seguridad y segundo en el empleo y crecimiento económico.

—Según lo que ustedes encuestaron del votante Parisi, el 39% se traspasa a Kast y el 14% a Jara. Y que la mayoría de las personas están bastante decididos por su voto también.

—Sí, totalmente. Yo creo que no hay mucha sorpresa en esta elección. Tendría que haber pasado algo muy fuerte para que cambie la preferencia, encontrar un escándalo brutal en la candidatura de Kast, cosa que no ha pasado y por lo tanto es muy probable que esto signifique que Kast va a ser presidente.

—También preguntaron a los encuestados cómo ven el futuro de Chile en los próximos cuatro años, y lo que primaba era optimista o muy optimista. ¿Se da porque la gente se ha derechizado en Chile? ¿Muchos aliviados con el fin del gobierno de Boric?

—A ver, primero, yo creo que no se ha derechizado Chile. Porque cuando uno observa primero qué es ser de derecha y qué es ser de izquierda, generalmente el ser de derecha tiene que ver con cierta matriz de pensar cómo tú ves la vida. Por ejemplo, la gente de derecha en Chile es más pro mercado. Le gusta menos el Estado, por lo tanto es más conservadora en temas de las libertades personales, aborto, eutanasia, diversidad sexual.

Y la izquierda quiere más Estado, también es más pro libertades personales, individuales. Nosotros lo que hemos visto en las encuestas es que se mantienen esas matrices más o menos estables y de hecho ese segmento intermedio, que es el que va a definir la elección, fue y votó en contra de la constitución de izquierda, pero después votó en contra de la constitución de derecha.

¿Entonces tú puedes decir que se ha derechizado todo Chile? No, lo que sucede es que depende de la coyuntura. Y yo creo que estamos en una coyuntura hoy día en donde la demanda de ese segmento en particular es muy pro orden, es muy de un anhelo de restauración de cierto orden social. Y Kast le está prometiendo eso.

Yo creo que siguiendo la lógica que toda América Latina ha seguido del reemplazo de los gobiernos, entonces dicen: ya necesitamos un recambio, démosle la oportunidad a Kast. Pero hay un segmento, un 40%, que va a seguir sin votar por Kast.

Y, por lo tanto, no es que Chile se haya derechizado, es que en el orden de prioridades ese segmento intermedio quiere más Estado, quiere seguridades, quiere que lo protejan, quiere a la policía, pero también quiere cierta seguridad y protección, que es lo que está prometiendo Kast.

Claudio Fuentes en la UDP. Foto de Carlos Rodríguez.

—En sus encuestas los chilenos están en su gran mayoría proaborto en tres causales, proeutanasia, proeducación sexual y de género, entonces eso también ha marcado la campaña. Saber que incluso si Kast sale electo, en la parte valórica, ya hay una aguja que se movió en Chile que ya no tiene vuelta atrás.

—Totalmente, esa es la gran paradoja de esta elección, que tú tienes una candidatura que tuvo que ocultar o no referirse a una parte que cree que tiene que ver con la agenda de libertades individuales,
y que podría llevarlo a perder una elección. Él sabe que si se plantean estos temas va a perder votantes.

Por ejemplo, las mujeres. En general, desde Bachelet uno, desde 2006 en adelante empezaron a votar más progresistas y eso se ha mantenido, de hecho las mujeres fueron las que le dieron el triunfo a Boric.
Hoy día las mujeres son mucho más liberales que los hombres en estos temas, aborto, eutanasia, educación sexual en los colegios, píldora del día después, todos esos temas. Y sin embargo están más inclinadas por Kast, ¿por qué? Porque la seguridad se puso en primer lugar como prioridad.

Entonces, no es que las mujeres sean menos liberales, no se han derechizado en ese sentido.

Los candidatos según Claudio Fuentes

Viendo el debate de esta semana, uno de los grandes desafíos del próximo presidente o presidenta es unir. Finalmente, es una elección entre un candidato republicano y una comunista, ¿Cómo se aúna el electorado tras eso? ¿Cómo se lidera ese país?

—Totalmente, yo creo que en el próximo periodo va a ser un problema, porque yo creo que no se va a lograr. Porque tienes un Congreso que está más polarizado que el Congreso anterior, que tiene menos canales de comunicación entre uno y otro, con menos experiencia política, porque tienen gente mucho más nueva en el oficio de legislar, acordar. Y con proyectos de país muy distintos entre el mundo de Kast y el mundo del progresismo, va a ser muy difícil el gestionar este próximo gobierno.

—¿Es posible un Chile muy convulso los próximos cuatro años, si tiene que liderar Kast?

—Yo creo que va a depender mucho de la capacidad que tenga de resolver las urgencias que él definió, que son la urgencia de inmigración, de delincuencia y del crecimiento económico, sin afectar cierto tipo de derechos. Si hay una administración en donde desde el parlamento se decide a eliminar el aborto en tres causales, obviamente que va a haber una reacción feminista. O limitar las 40 horas, que estuvo como tema en el debate. Por eso, él se ha preocupado de enfatizar, yo no voy a hacer eso, sabe que al momento en que empieza a hacerlo, podría aumentar el nivel de conflictividad. Pero yo creo que va a haber un compás de espera, en Chile siempre se ha dado un tiempo de instalación.

—La encuesta que usted lidera dice Jara que no tiene por dónde ganar, ¿podría haber hecho algo distinto la candidata a la izquierda para llegar a un triunfo? Siendo en que en las últimas cuatro elecciones, finalmente en segunda vuelta siempre ha ganado la oposición.

—El principal peso que tenía ella, es ser comunista. Si hubiese hecho algo distinto, yo creo que hubiese ampliado todavía más la coalición, haber hecho esfuerzos por haber convocado hasta que duela, hasta lo más posible del arco político, para sumar credibilidad a su gestión socialdemócrata. Ella ha dicho que tiene un proyecto similar a lo que han sido los últimos 30 años, etcétera, entonces yo creo que a eso le faltó sumar gente del arco político más moderado.

Y, en segundo lugar, yo creo que haber hecho alguna innovación en materia de seguridad, porque un tema muy preocupante. Creo yo que las campañas están muy centradas en el cómo vas a resolver los problemas. Cuando tú has enfrentado, por ejemplo a Kast, y se ha notado, en el cómo vas a sacar a 300 mil migrantes, se empezó a enredar y empezó a relativizar. entonces empiezas a diluir esa promesa.

Bueno, haber hecho eso antes de haber mostrado la inconsistencia y haber tenido una alternativa.

—Según lo que contestan los encuestados, ¿es posible que salga electa una candidata comunista en Chile?

—Yo creo que es poca la probabilidad, porque claro, tiene una carga simbólica mucho más fuerte lo que es o ha sido la historia del Partido Comunista, y por lo tanto es muy difícil que llegue a ser presidenta alguien de afiliación al PC.


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