*Alberto Mayol es académico de la Universidad de Santiago

Introducción: ordenando el material

La historia que ha salido en prensa es el quiebre de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Santiago, en un caso que para los periodistas se parecería al conflicto que antes aconteció con la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Chile. Otra noticia que ha aparecido en prensa es el requerimiento del Tribunal Calificador de Elecciones de repetir el proceso eleccionario que eligió rector el año pasado, lo que implica que en un plazo de algunos meses es probable (aunque está en proceso la apelación) que haya nuevas elecciones. Otra noticia que se publicó en prensa fueron las denuncias de presuntas irregularidades en la Facultad de Administración y Economía de la Usach, lugar donde trabajo y soy Vicedecano. Dado que mucha gente no comprende que estas tres noticias pueden tener cierta unidad y que detrás de ellas hay un grave riesgo de presencia de agendas no académicas en este ambiente universitario, paso a reconstruir y analizar el escenario existente

Si decimos que hay algo detrás de un caso, ello implica que lo que estamos viendo delante no necesariamente es lo importante. Por eso, la denuncia de Revolución Democrática contra el resto de la Directiva de la Feusach, hecha en un día específico, en un momento político específico, debe ser leída con detenimiento. ¿Por qué si dos días antes todos estaban trabajando juntos en una movilización interna eso se fractura en menos de 48 horas? La historia es simple. El día X una movilización estudiantil protesta contra un posible caso de corrupción de Jorge Friedman (Decano de la Facultad de Administración y Economía). Al día siguiente, X + 1, empiezan a aparecer rumores de que esa movilización había sido orquestada en otras instancias académicas y que no era entones de los mismos estudiantes, sino que habían sido manipulados. Incluso se habla de pedirle disculpas de modo oficial al Decano Friedman. La movilización retornaba al camino del diálogo, al requerimiento de transparencia de los estudiantes y se dejaban de lado las acciones de fuerza. Y justo en ese instante, Revolución Democrática ataca al resto de la Dirección de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Santiago y quiebra la directiva. ¿Por qué pasa algo tan extremadamente misterioso?

Es cierto que las posibles nuevas elecciones despiertan muchas pasiones. Pero también generan preocupaciones, como la emergencia de nuevos nombras más allá de los que se presentaron antes. Eliminar posibles candidatos ‘emergentes’ suele ser una estrategia importante en política, pues eso evita problemas futuros para los instalados. Y si eso se puede lograr con un ataque indirecto, usando a los estudiantes (ojala sin que ellos lo sepan o sin que todos lo sepan), mejor. La explicación y el análisis sobre este hecho revelará, en lo que sigue, la concurrencia eventual de agendas que están fuera de la vida propiamente académica en la discusión universitaria.

Las agendas no académicas

Michel Houellebecq, el gran novelista francés, describe en “Sumisión” (2015) la historia de un profesor universitario que, en 2022, ve cómo las elecciones nacionales francesas se dirimen entre un candidato islamista y un fascista. Finalmente gana el islamista. Y el académico comienza a vivir, desde la elección en adelante, el evidente escenario donde la política partidista o una religión organizada son el destino posible de la hegemonía sobre la universidad en la que trabaja. La historia es demoledora para la cultura francesa, donde el espacio de discusión académica y compromiso intelectual debe tener una dirección clara: que las ideas primen sobre las máquinas políticas y sobre las concepciones religiosas. Es lo que podemos llamar la problemática de las agendas no académicas en el mundo universitario. Y sobre esto, en Chile y en la Universidad de Santiago, trata esta columna.
Hay diversos hechos que merecen un examen acucioso, pero el más grave dice relación con un excandidato a Rector, señor Dr. Rodrigo Vidal. Respecto al señor Vidal la estudiante Constanza Urtubia, Presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Santiago (Feusach), señaló lo siguiente:

“Es hoy esta misma organización (se refiere a Revolución Democrática), mediante el ex candidato a rector Rodrigo Vidal y Patricio Medina quien fue su jefe de campaña para la rectoría, quienes en conjunto y a través de sus militantes en la Usach, deciden realizar una operación política siniestra, sin ética y faltando a la verdad, tergiversando hechos para conseguir su objetivo político: que Revolución democrática gane la rectoría de la Universidad de Santiago de Chile, a través de la candidatura de Rodrigo Vidal”.

“Es este último, Rodrigo Vidal, quien me hostigó constantemente, desde hace meses, solicitando reuniones, llamando y enviando mensajes de texto, Whatsapp, para que nos reunamos. Finalmente, me solicitan que la federación de estudiantes, mediante comunicado público, apoyáramos la candidatura de Rodrigo Vidal a la rectoría. Ante lo cual le menciono a él y a Patricio Medina, que los estudiantes de la USACH y la federación, no apoyarán a ningún candidato, ni a Zolezzi ni a Vidal, ni a ningún candidato o candidata que no haya emanado de la comunidad organizada universitaria”.

Hay en el fondo dos denuncias: que Rodrigo Vidal como candidato, por su propio actuar o el de su jefe de campaña, haya presionado al estudiantado organizado para que apoyaran su candidatura, explícita o implícitamente. Esa es la primera denuncia. La segunda es que se detectaría una acción coordinada de Revolución Democrática, ya sea como partido o al menos en algún nivel de su orgánica, para participar de las distribuciones de poder que implican una rectoría. Dado que Rodrigo Vidal es hermano de un Diputado de la República de Revolución Democrática, señor Pablo Vidal, la denuncia ha calado hondo. Revolución Democrática en la Universidad de Santiago ha respondido señalando que el señor Rodrigo Vidal no podía ser candidato de Revolución Democrática al cargo de Rector dado que no es militante. Habrá que recordar que Beatriz Sánchez no es militante de Revolución Democrática y fue candidata a Presidente de la República por ese partido, lo que revela que ese argumento es sencillamente inútil. Pero la reacción de Revolución Democrática no llegó hasta ahí, pues apenas comenzaron las fracturas respecto al resto del Frente Amplio en la Usach, RD decidió quebrar la mesa de la federación estudiantil.

Pero hasta aquí el fenómeno es la posible intromisión de un partido. De cualquier modo, la mera sospecha fundada de una intervención política, de alguna orgánica, en el espacio académico; debe llenar de preocupación no solo a los académicos que trabajamos en estos espacios, sino a toda persona que considere que una de las variables del desarrollo de un país es un debate académico serio, donde las posturas políticas son legítimas, pero donde las órdenes de partido no vulneran los principios fundamentales de la razón y la democracia.

No obstante la existencia de las posibles agendas políticas sobre los académicos en la Universidad de Santiago, nos encontramos con antecedentes que parecen exigir una lectura de una manera más amplia. Y para esto debemos contemplar a otro actor en esta escena que es el ex líder de la Iglesia Metodista Pentecostal de Chile, señor Eduardo Durán. Entender a este pastor evangélico es muy importante en este contexto dado que Rodrigo Vidal, el denunciado por la ex Presidenta de la Federación de la Universidad de Santiago, es miembro de lo que en sociología conocemos como el ‘cuadro administrativo’ de un líder. Para toda dominación, dirá Max Weber, se requiere un cuadro administrativo, esto es, un equipo dirigido por el líder para “la ejecución de sus ordenaciones generales y mandatos concretos” (Weber, Economía y Sociedad). Por eso, comprender al defenestrado Obispo protestante es importante.

El señor Eduardo Durán fue el artífice político del aumento del poder de su grupo evangélico por sobre otros, construyendo en el imaginario de los políticos chilenos la idea de que su grupo controlaba todo el importante número de protestantes del país. Eso ha funcionado con mucha articulación política y con un enorme control comunicacional a partir de diversas radios evangélicas. Durán dejó de ser líder luego de una crisis que, en el interior de su grupo religioso, se centró en la existencia de una amante y que, por el contrario, en la opinión pública se centró en la existencia de un ingreso mensual de varias decenas de millones de pesos como resultado de la absorción para sí de parte importante del diezmo. Lo más grave en todo caso no está en ninguna de las dos acusaciones anteriores, sino en una denuncia sobre un caso de facturación de la empresa Southern Waters Limitada, que nació para vender agua envasada y que, no obstante no tener producción de agua, tiene más de cinco mil facturas emitidas desde 2013. La empresa es de propiedad de los hijos de Durán, uno de ellos parlamentario por Renovación Nacional. Una investigación está (o estuvo) en curso al respecto en Fiscalía (por el potencial lavado de dinero), según se detalló en varios medios.

El grupo de Eduardo Durán es de carácter ultraconservador y sus orientaciones en favor de la derecha más dura son bastante evidentes. Su lugar natural es con José Antonio Kast. Sin embargo, Durán siempre ha comprendido que debe diversificar su cartera de inversión en política, una estrategia que se sabe eficiente y que tiene en Chile a su mayor exponente en Julio Ponce Lerou. Y en este sentido Durán demostró, por sobre otros pastores, un gran olfato político.

Él mismo cuenta que planteó al Presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle la necesidad de que el Estado apoyara económicamente a los evangélicos (homologando nuevamente su grupo con todos los protestantes). Le preguntó, de hecho, por qué la Iglesia católica recibía tanto apoyo. Por entonces el Presidente le explicó que a la Iglesia católica se la ayuda a través de las iglesias (los edificios), pues muchos de ellos son monumentos nacionales. Y que necesitaban un monumento nacional. Entonces postularon con el Templo de Jotabeche a Monumento Nacional. No era fácil lograr que cumpliera el artículo 1° de la Ley 17.288 sobre monumentos nacionales, que define qué edificaciones cumplen para ser considerados monumentos bajo la tuición del Estado. El templo es bastante nuevo, por lo que no tiene contenido histórico. El grupo pentecostal de Durán dice ser el más antiguo de Chile, pero eso no le confiere al edificio ninguna característica. Sería como decir que un departamento en Pocuro debe ser monumento nacional porque ahí vivió un gran escritor. No puedo decir que fue inadecuado que se le diera el carácter de monumento nacional, pero es evidente que hay otros templos y credos protestantes que son anteriores.

En 1836 nace la primera Iglesia Anglicana, diez años después nace la primera Luterana, hay un templo anglicano de 1855 en Cerro Alegre en Valparaíso. En cualquier caso, al ver una cronología histórica queda claro que la Iglesia Metodista Pentecostal, de Eduardo Durán, no es la más antigua de Chile dentro del mundo protestante (como sí se señala de su parte). De hecho, ni siquiera es de las primeras, pues data de 1909. Y su edificio es de 1974. ¿Y qué tiene que ver esto? Dice relación con un fenómeno: Eduardo Durán comprendió fuertemente la articulación política que debía tener para dominar la escena protestante en Chile. Y esa articulación política parece haber sido esencial para lograr que su templo y no otro, de entre los templos evangélicos, sea un monumento nacional. Pero nuestra hipótesis es que al mismo tiempo que dio un paso audaz a la política, todo parece indicar que se pasó de rosca.

Vito Corleone decía que la mejor forma del mercado es el monopolio y la mejor forma de la política es el imperio. Eduardo Durán entiende (o entendía) bien esto. En los estatutos de su iglesia se señala, en el artículo quinto, que “la Corporación comprende las distintas Iglesias Locales que en los pueblos ciudades del país funcionan bajo la denominación general de Iglesia Metodista Pentecostal de Chile y, por lo tanto, deberán figurar a nombre de la Corporación, todos los bienes inmuebles y muebles que pertenezcan a dichas Iglesias o se adquieran con fondos erogados por sus miembros”. Esto quiere decir que, si un pastor ha logrado un importante monto en limosnas, el mero hecho de denominarse como Iglesia Metodista Pentecostal, supone que los bienes construidos con los aportes de los fieles son de propiedad de la Corporación. Parece un poco ilegal, pero bueno, dejémoslo ahí.

Las articulaciones políticas de Eduardo Durán fueron sofisticadas y amplias. Casi 150 bienes inmuebles han sido traspasados desde bienes nacionales a iglesias evangélicas o corporaciones asociadas a ellas en solo 8 años. La principal destinataria ha sido la iglesia de Durán, según revela Ciper.

El audaz paso a la política de los evangélicos tomó su tiempo y partió tímidamente cuando la Alianza Nacional Cristiana, nacida como un movimiento político, firmó en 1996 un acuerdo electoral con Renovación Nacional. Este partido reiteraría la vinculación de acuerdo político con el mundo evangélico en 2017, pero ya no a través de un movimiento o partido político, sino que directamente a partir del poder religioso como tal, estableciéndose una bancada evangélica fundamentalmente asociada a Renovación Nacional, donde Eduardo Durán instaló de candidato a su hijo, quien hoy es Diputado de la República y que protagonizó la polémica de recibir mensualmente dinero de su padre, que a su vez lo recibe del diezmo.

Renovación Nacional llegó a un acuerdo con el mundo evangélico y en la práctica licitó cupos para tener el apoyo de ese mundo. Fue notorio. En la Radio Corporación los pastores solían hablar (o gritar) que “vendrán tiempos mejores”. De ese acuerdo surgieron los tres diputados y, muy importante, el acuerdo con Durán redundó en la diputación de su hijo. Un pastor disidente me cuenta que es sabido que el mundo de Eduardo Durán opera a través de Renovación Nacional, del grupo de José Antonio Kast y, por izquierda, por Revolución Democrática. Estas son palabras, insisto, de un pastor disidente. Y hace referencia al Diputado Pablo Vidal, hermano de Rodrigo Vidal, quien ha sido por mucho tiempo la mano derecha de Eduardo Durán. Las apariciones públicas de Rodrigo Durán, al respecto, se concentran en la remodelación del Templo de Jotabeche.

La Iglesia Metodista Pentecostal solicitó, desde su inscripción como Monumento Nacional, miles de millones de pesos para obras de remodelación (desconozco al revisar prensa si hubo transferencias y, de haberlas, el estatus de las rendiciones, pero será un ejercicio interesante solicitar ambos aspectos). El arquitecto a cargo del proceso de remodelación es un hombre muy cercano a Eduardo Durán, el ya referido Rodrigo Vidal. Pero cuando Eduardo Durán criticó duramente a Michelle Bachelet por la ley de aborto y, no solo eso, cuando en su templo se le gritó a la Presidenta en ejercicio ‘asesina’, al mismo tiempo que se daba la bienvenida a Sebastián Piñera entre aplausos (siendo candidato entonces); ocurrió entonces que la arriesgada maniobra de Durán generó problemas y Michelle Bachelet parece haber tomado represalias. Varios temas que parecían cuidadosamente guardados fueron saliendo a la palestra y los fondos destinados a la Catedral Evangélica fueron ‘congelados’ según se señaló en prensa.

Rodrigo Vidal fue el hombre fuerte del templo de Durán, templo que en este período se convirtió en la Catedral del mundo evangélico (de facto y para la opinión pública, aunque no es así). Y templo que era la clave para la relación diplomática con el mundo político y para pedir recursos económicos al Estado. Pero la caída del líder ha golpeado duramente al arquitecto. Su influencia y peso en el mundo evangélico se ha debilitado, aunque Durán ha hecho todo por salvar los muebles en su caída. Pero ahora Vidal suma a sus problemas la denuncia de la ex Presidenta de la Feusach y los pasos en falso en su aparente esfuerzo por alinear al mundo estudiantil detrás de sí a través de Revolución Democrática. No es demostrable que haya sido candidato de dicho partido, aun cuando su jefe de campaña sea militante y aun cuando su hermano sea Diputado por el mismo partido. Si no es así, hay que decir que se protegió poco en su imagen. De cualquier modo, es un comentario extendido en la universidad que Pablo Vidal habría visitado nuestra institución para apoyar a su hermano. Solo comento el rumor para que, si viene al caso, se haga el desmentido o para que, si alguien lo presenció, pueda dar fe del posible hecho.

Rodrigo Durán en la Universidad de Santiago ha sido un actor central en la penetración del mundo evangélico. El grupo evangélico de Eduardo Durán desde 2001 inició su trabajo en el ámbito universitario, iniciándose en la Universidad de Concepción con el Ministerio Evangelístico Águilas de Jesús. En 2013 comienza a funcionar en la Universidad de Santiago. Su discurso es el de una universidad con mayor compromiso social, pero es evidente el interés de hacer crecer la influencia religiosa. Es discutible que los académicos organicen estudiantes para estos fines, ya que la universidad es laica. Y el carácter pluralista no supone que cualquier de los académicos pueda publicitar su doctrina política o religiosa. Más bien, el pluralismo supone que todas las opiniones deben tener validez y ser toleradas, pero personas en posición de poder promoviendo un credo entre quienes son formados por ellos (estudiantes) no es algo que sea prudente ni razonable.

Pero claro, las denuncias hechas contra Rodrigo Vidal son más grandes. Que haya intentado usar a los estudiantes para buscar apoyos para su candidatura a Rector y que pueda estar vinculado a Revolución Democrática o con la Iglesia Metodista Pentecostal de Chile; son parte hoy de las discusiones en la Universidad de Santiago. Y de ser así, implica que agendas extracadémicas están en juego detrás de los últimos conflictos acontecidos.

¿Es posible que todas estas situaciones sean casualidades? Por supuesto, tendría que ocurrir a la vez muchos hechos extraños o mucha gente mintiendo organizadamente hayan logrado situar a Rodrigo Vidal en pleno huracán. Es posible que los intereses evangélicos no tengan nada que ver con su candidatura, es posible que no haya recibido apoyo a su candidatura de dicha comunidad; es posible que sus vinculaciones con Revolución Democrática sean mera coincidencia, su hermano, su jefe de campaña, las denuncias de presiones de RD en favor de Vidal en el estudiantado. Todo eso es posible. Lo que sí sabemos es que es probable, no solo posible, que algunos intereses no académicos estén en juego hoy en la Universidad de Santiago. Y hay al menos una persona, seguramente son más, que debe dar una explicación. Y se trata de Rodrigo Vidal.