*Texto íntegro

La primera ganadora chilena de un Premio Nobel fue mujer y fue profesora: Gabriela Mistral. Chile debe al profesorado sus mayores logros y momentos de orgullo; Chile debe a las y los profes que sepamos leer y escribir. Tú le debes a una o un profesor que en este momento puedas estar leyendo esta carta.

Sin embargo, las últimas décadas el país ha avanzado en la dirección contraria de reconocer lo fundamental del aporte de las y los profesores a la construcción de la República y la democracia en que se sostiene. La deuda histórica, la implantación de instrumentos de evaluación de la calidad ideados para regularizar un mercado educativo naturalizado, la carrera docente y, en definitiva, el agobio producido a su labor ha ido de la mano de un
continuo de desacreditación de la docencia y un intencionado debilitamiento de la educación pública.

Lejos de bajar los brazos, el Magisterio se ha caracterizado por la porfía frente a la realidad. Conscientes de su responsabilidad frente a la sociedad, han dado un paso al frente para hacer visible las terribles consecuencias del abandono de la educación. De este modo, se han puesto a la cabeza de la reconstrucción de una debilitada democracia, que tiene como debilidad principal la carencia de ciudadanía.

“El profe luchando también está educando” reza la consigna y, ciertamente, las y los profes están hoy construyendo ciudadanía. Tal como en 2011 fueron las organizaciones estudiantiles las que tomaron la posta y levantaron demandas que representaron a una sociedad agobiada por el endeudamiento generado en beneficio del lucro de los empresarios
de la educación, hoy el Magisterio representa a una sociedad agobiada, a la que ya no le queda tiempo para vivir su vida, y solo le queda vivir para trabajar, y trabajar para vivir. Las y los profes son parte relevante de esas clases medias que los políticos dicen querer representar.

Con esta fortaleza de su lado, han logrado avanzar en soluciones que la política no ha podido proveer en décadas.
La movilización del profesorado nos ha enseñado que poner a los niños primeros, es reconocer la labor de quienes los forman. Es cuidar, valorar y respetar a las educadoras y a las trabajadoras de la educación parvularia.

Como parte de la oposición, y particularmente como Frente Amplio no podemos hacer otra cosa que apoyar, colaborar activamente y ponernos a disposición no solo de las demandas, sino también de la estrategia política que han planteado. Ésta consiste en producir el diálogo democrático entre la sociedad y la política, a vista de todas y todos. Y de este modo avanzar en las postergadas y necesarias soluciones.

El profesorado se ha propuesto como objetivo tender los puentes necesarios, y no quebrarlos. El Gobierno ha perdido sendas oportunidades de avanzar en este sentido. Pero confiamos en que la porfía del profesorado se transformará en una lección para el Ministerio de Educación y también para quienes quieren sacar cuentas cortas al respecto, utilizando el escenario que han producido para llevarse indebidamente un protagonismo que no les corresponde.

Desde la Bancada del Frente Amplio estamos comprometidos y comprometidas con proyectar las demandas y estrategias del profesorado y colaborar en su protagonismo estando disponibles para proveer de las herramientas institucionales que tenemos a la mano. Todo nuestro apoyo para las profesoras y profesores movilizados y para la directiva del
Colegio de Profesores de Chile.