Familiares, amigos y compañeros de profesión despidieron en la Casa del Cine de Moscú al director de cine chileno Sebastián Alarcón, quien falleció el 29 de junio a causa de un cáncer en la capital rusa, dónde el cineasta estudió, vivió y trabajó durante la mayor parte de su vida.

En la ceremonia había cineastas rusos, algunos de renombre como el siberiano Vladímir Jotinénko o el ruso de origen armenio Alexander Adabashián; la viuda del difunto y sus tres hijos, así como varios de sus estudiantes.

Durante la ceremonia se proyectaron imágenes de documentales de Alarcón, como el de “Tres Pablos”, dedicado a la vida de Pablo Neruda, Pablo Picasso y Pau (Pablo) Casals.

Nacido en 1949 en la costera Valparaíso, Alarcón consiguió una beca en 1969 en el Instituto de Cinematografía de la entonces Unión Soviética, en Moscú, donde se quedó durante la dictadura del general Augusto Pinochet (1973-1990).

Entre su obra destacan “La primera página” (1974), “La noche sobre Chile”(1977), “La caída del cóndor” (1982), y “Jaguar” (1986), una adaptación de la novela “La ciudad y los perros”, de Mario Vargas Llosa.

“Soy uno de los directores chilenos más desconocidos, pero seguro que el más visto”, comentó una vez el cineasta, que mientras vivió en Chile dirigió más películas, entre las que destacan “Los agentes de la KGB también se enamoran” (1991), “Cicatriz” (1996) y “El fotógrafo” (2002).