Crédito: Emilia Rothen

Andrea Huneeus, ginecóloga: “Hay una falsa creencia que por el distanciamiento se pueden interrumpir los anticonceptivos”

Mantener la salud sexual y reproductiva de mujeres y niñas es de los principales desafíos de la ginecología en tiempos de pandemia. La doctora Andrea Huneeus, integrante del directorio de la Sociedad Norteamericana de Ginecología Infanto-Juvenil, explica las preocupaciones de su gremio en medio de la crisis de salud, sus posibles consecuencias y entrega recomendaciones para protegerse en medio del confinamiento total.

Si uno le pregunta a la ginecóloga Andrea Huneeus qué ha dejado al descubierto esta pandemia en su área de especialidad, es clara: le preocupa el número, cada vez mayor, de mujeres en trabajo de parto contagiadas por covid-19 asintomáticas, situación que complica la atención para los y las profesionales de salud, además de la experiencia del parto y la lactancia. 

No es lo único. También ve con intranquilidad el aumento del maltrato y abuso intradomiciliario, como elemento clave en la salud sexual y reproductiva de mujeres y niñas. 

De todos modos, desde su rol como especialista en ginecología infanto-juvenil comprende que los servicios de ginecología “han pasado a segunda línea”, pues la priorización de pacientes con Covid-19 en los servicios de salud ha sido “justificada”. Se entiende por el contexto que atravesamos y el aumento diario de fallecidos. 

En conversación con The Clinic, Andrea Huneeus -integrante del directorio de la Sociedad Norteamericana de Ginecología Infanto-Juvenil- entrega información de utilidad y hace un llamado a la calma en medio de un tema que hoy preocupa a las mujeres: por la crisis sanitaria, no encuentran con facilidad los anticonceptivos que usualmente toman y muchas se arriesgan con otros que no conocen bien. 

Dra. Andrea Huneeus

¿Cuáles son las preocupaciones que debe tener hoy la ginecología tras una pandemia de esta magnitud?

-Mantener la salud sexual y reproductiva de las mujeres y niñas. 

Considerando el contexto, ¿cómo es eso posible?

-La atención primaria encargada de la anticoncepción y manejo de infecciones de transmisión sexual no debe cerrar sus servicios en pandemia. Quienes trabajan deben considerarse primera línea y se les debe proveer todos los elementos de protección personal y testeos semanales para que puedan prestar ese servicio a la población. Los y las pacientes que requieran esos servicios deben acudir confiando en que se prestan en forma segura y que al asistir no se contagiarán de Covid-19. 

Hace poco, a través de su cuenta de Twitter, entregó un dato que hasta el momento no se había considerado: que el consumo de anticonceptivos combinados aumenta el riesgo trombótico si la paciente padece de Covid-19.  ¿Podría explicar esto en detalle? ¿Cuál es la recomendación?

-Los anticonceptivos combinados que tienen dos componentes, uno derivado del estrógeno y otro derivado de la progesterona, vienen en píldoras, anillos vaginales, inyectables mensuales o parches. El componente derivado del estrógeno puede aumentar levemente la posibilidad de trombosis en sus usuarias con factores de riesgo. La neumonía grave por Covid-19 es un factor de riesgo para trombosis. Estamos recomendando que pacientes con Covid-19 hospitalizadas con neumonías graves, cambien su anticonceptivo a un anticonceptivo de progesterona sola hasta que estén de alta.

Una de las principales denuncias que se han hecho, incluso se ofició al ministro Mañalich por esto, son las dificultades que están teniendo las mujeres para acceder a métodos anticonceptivos. Por otro lado, el estudio “Acceso a Salud Sexual y Reproductiva”, realizado por Corporación Miles, señaló que 4 de cada 10 mujeres encuestadas no habían podido acceder a sus anticonceptivos durante la pandemia.  ¿Cómo se explica ese déficit? 

-La explicación inicial fue la misma para todos los servicios de salud: en pandemia se priorizó el Covid-19. Sin embargo, la autoridad sanitaria reaccionó a esto de forma correcta y el 18 de mayo ofició que las prestaciones relacionadas con anticoncepción e infecciones de transmisión sexual son críticas durante la pandemia por lo que la entrega se irá normalizando. Invito a las usuarias que acudan a sus consultorios a abastecerse de anticonceptivos y si sospechan una infección de transmisión sexual, los profesionales de salud las cuidaremos del Covid-19 y les daremos los servicios que requieren.

¿Hay medidas que pueden tomar algunas mujeres desde el encierro?

-La comunicación a distancia por teléfono o por telemedicina con profesionales de salud es una manera eficaz de entregar consejería en anticonceptivos y prevención de infecciones de transmisión sexual. Muchos profesionales, entre los que me incluyo, hemos adoptado la telemedicina para atender la las pacientes dentro de su propia casa.

EMBARAZOS NO PLANEADOS

Otro dato preocupante de ese mismo estudio es que tampoco hay acceso a exámenes y tratamientos de salud sexual y reproductiva. Un 24% de las personas necesitaban realizarse el examen del PAP y, de ellas, el 85% finalmente no pudo realizárselo. El cáncer cérvico uterino es una las principales causas de mortalidad femenina…

-El cáncer cérvico uterino es un cáncer de progresión lenta, si estás al día con tu papanicolau, atrasarlo unos meses no debería afectar tu riesgo de adquirir el cáncer. Si estás atrasada, ahora desde el decreto ministerial, las mujeres pueden ir a tomárselo a sus consultorios.

“El cáncer cérvico uterino es un cáncer de progresión lenta, si estás al día con tu papanicolau, atrasarlo unos meses no debería afectar tu riesgo de adquirir el cáncer”.

¿Qué refleja, según usted, la falta de políticas públicas en torno a estos temas?

-En un momento en que el sistema de salud está colapsado, fijar políticas públicas en torno al tema no parece prioritario.

Hay un sistema de salud colapsado y exigido al máximo tras la pandemia. Está el desgaste en los profesionales, la merma económica, etc. A su juicio, ¿esta experiencia puede implicar un retroceso de las políticas públicas en torno a la salud sexual de mujeres y niñas?

-La situación actual es tan grave que nuestra primera prioridad hoy es hacer lo que sea necesario para volver a funcionar como país. Una vez que logremos eso, como lo han hecho países que ya han vuelto diagnosticando trazando y aislando, vamos a poder evaluar cómo seguimos adelante en mejorar la salud sexual y reproductiva y muchos otros aspectos de la salud y economía que han quedado atrás. Hoy tenemos que salir primero. 

Los últimos datos de la ONU proyectan aproximadamente 7 millones de embarazos no planeados en el mundo, debido a la falta de acceso a métodos anticonceptivos producto de las medidas restrictivas del Covid-19. De ese tema se desprenden otros: el embarazo adolescente y embarazos no deseados que podrían traducirse en abortos. ¿Qué reflexiones tiene en torno esos dos temas y cómo se están abordando en medio de esta crisis?

-Es muy complejo, porque en la crisis actual hay muchos factores que afectan el acceso a anticonceptivos de parte de las usuarias y del sistema de salud. Las usuarias no acuden a centros de salud y farmacias por miedo a contagio de Covid-19; estamos en una crisis económica, entonces no podemos financiar el transporte ni las prestaciones; y hay una falsa creencia que por el distanciamiento se pueden interrumpir los anticonceptivos. 

“La situación actual es tan grave que nuestra primera prioridad hoy es hacer lo que sea necesario para volver a funcionar como país”.

Respecto al embarazo adolescente: ¿cómo “atajar” esas cifras ante un eventual regreso a la “normalidad”? Es inevitable pensar que al volver a salir, tras meses de encierro, habrá una disposición mayor al sexo en jóvenes y adolescentes.

-Si bien las cuarentenas y los mandatos de salud pública de distanciamiento social restringen la libertad y el acceso a amigos y parejas sexuales para muchos adolescentes, también les brinda mayor tiempo libre, menos estructura y mucha menos supervisión de adultos. Además, los adolescentes pueden recurrir a la intimidad y la sexualidad para brindar comodidad y aliviar la soledad durante estos momentos. Por todo lo anterior, los servicios de anticoncepción deben continuar funcionando.

¿Hay una preocupación por parte de los especialistas por un aumento de embarazos adolescentes?

-Es muy probable que la pandemia produzca muchos embarazos no planificados en poblaciones vulnerables, especialmente adolescentes. Por eso se ha dispuesto que la entrega de anticonceptivos para adolescentes sea prioritaria y se puede indicar con atención a distancia telefónica o telemedicina. 

CUIDADOS EN EL ENCIERRO

Andrea Huneeus – Crédito: Emilia Rothen

¿Le han manifestado sus pacientes alteraciones en el flujo menstrual? ¿A qué se debe? ¿Puede traer alteraciones a largo plazo? 

-Lo que estamos viviendo se está reflejando mucho en los cambios de patrón menstrual de las mujeres. Algunas reaccionan con menstruaciones más seguidas, menstruaciones más distanciadas o a algunas incluso se les desaparece la menstruación sin estar embarazadas. Estos cambios son temporales, atribuibles al estrés y se irán normalizando con el tiempo.

¿Qué anticonceptivos se pueden utilizar como protección sin necesidad de ir a una consulta médica? 

-Los anticonceptivos que son seguros para prácticamente todas las mujeres son los de progesterona sola (que tienen un solo ingrediente). Esos se pueden empezar en cualquier momento y no van a producir riesgos. Este tipo de anticonceptivo no ordena la menstruación ni mejora el acné, pero funciona perfecto como anticonceptivo. Los anticonceptivos de progesterona sola vienen en píldoras (fijarse que tengan solo un componente), inyectables cada tres meses e implantes. 

¿Qué pasa si me tomo un anticonceptivo que no es el recetado, pero que el farmacéutico dice que se parece? ¿Es seguro?

-Todos los anticonceptivos son efectivos para evitar el embarazo, así que seguridad anticonceptiva no se pierde si se cambias tu anticonceptivo. Algunas mujeres que tienen factores de riesgos como hipertensas, fumadoras mayores de 35 años, obesas o portadoras de migrañas con aura, no deberían usar anticonceptivos combinados (con 2 ingredientes).

¿Es mejor cortar el tratamiento anticonceptivo si las mujeres no están teniendo relaciones, o es mejor mantenerlo para evitar desórdenes hormonales? 

-No debes cortar el tratamiento anticonceptivo si dejaste temporalmente de tener relaciones sexuales. Debes mantenerlo igual, porque cortar y reiniciar tiene riesgos de salud. 

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