EFE

Alemania apuesta por cerrar todo durante cinco días en Semana Santa

"Nos quedamos en casa para tener un buen verano", señalaron las autoridades alemanas después de decidir cerrar todo desde el primero de abril hasta el 5. Excepcionalmente el sábado, abrirá el comercio de alimentación. Con esta medida esperan disminuir los contagios de semana santa, preparándose para el verano que se acerca en el hemisferio norte.

Alemania da marcha atrás en el levantamiento de restricciones por la pandemia y afronta una Semana Santa atípica, con un país que casi cerrará, por la subida de contagios confirmada este martes, tras un difícil acuerdo entre Gobierno y regiones no exento de polémica.

Hoy las cifras oficiales respaldaron a los partidarios del nuevo confinamiento -cuya parte más visible serán unas vacaciones de Pascua con movilidad muy limitada y desaconsejada y contactos personales restringidos- al confirmarse que la incidencia de la covid supera los 100 casos semanales por cien mil habitantes.

Las nuevas restricciones aplican el freno a la escalada, una carta que ya acordaron dejarse guardada por si la situación se deterioraba el Gobierno y los estados federados antes de la maratoniana reunión del lunes cuyos resultados anunciados de madrugada dejaron traslucir tensiones y marcadas diferencias cuyo relato contaron hoy en detalle medios alemanes.

Durante las horas de vídeoconferencia entre la canciller, Angela Merkel, y los primeros ministros de las regiones alemanas se hicieron patente las marcadas diferencias de criterio y estrategia, por ejemplo, entre estados del norte, menos partidarios de más restricción, y otros como Baviera, decididamente apostando por el cierre de la vida pública para frenar el avance de la tercera ola.

“NOS QUEDAMOS EN CASA”

El ministro en la Cancillería alemana, Helge Braun, resumió hoy en declaraciones al canal de noticias Ntv que el objetivo del Gobierno es aplicar más que nunca el principio de “nos quedamos en casa” para tener “un buen verano”.

La Semana Santa se contempla ahora como un período en el que “no gastar ahora recursos”, explicó Braun, para poder afrontar el verano con menor presión y poder ofrecer a los alemanes una desescalada que cada vez se ve más lejana.

Eso se traduce en que desde el jueves al lunes de Pascua se declara de modo general y excepcional que habrá un período de “descanso” y que casi solo abrirá al público el sábado el comercio de alimentación.

Braun agregó que el deseo es permitir para el verano “la mayor libertad posible”, por lo que viajar por turismo en Semana Santa lo dificultaría. Recordó que el año pasado, después de una Semana Santa en pleno parón de la vida pública, fue posible comenzar el verano con cifras muy bajas de contagio y un movimiento relativamente normal, lo que se quiere lograr también este verano, dijo.

Para ello, un mayor testeo constituye un instrumento adicional, pero la clave, agregó, son las vacunas; en Alemania la campaña de vacunación avanza a un ritmo menor al deseado y a día de hoy han recibido las dos dosis de la vacuna tan sólo 3.345.235 personas, un 4,0 % de la población, y 7.523.137 (el 9,0 %), al menos una.

Para los extranjeros que decidan salir del país, se les obligará realizarse un PCR de llegada y hacer una estricta cuarentena, señalaron las autoridadades. “Desaconsejamos todos los viajes al extranjero, en general todos los viajes que nos son estrictamente necesarios”, señaló Merkel al explicar las decisiones de la larga cumbre, que ahora podrá trasponerse en decisiones específicas en cada región.

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