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¿Peces adictos a las drogas? La explicación de este fenómeno que encendió las alarmas del mundo científico

Científicos observaron que los peces que estuvieron expuestos a las drogas preferían el agua con algún tipo de concentración química por sobre la que estaba limpia.

El alto consumo de drogas en humanos está afectando a la vida silvestre. Los desechos humanos contienen los residuos de estas, por ende las aguas residuales también, las que terminan en ríos y mares.

Las plantas de tratamiento de agua no son capaces de filtrar los altos componentes de droga que tienen las aguas residuales, puesto que no fueron creadas para ello.

Por ende, la droga que viaja en las aguas residuales, ya sean filtradas o no, termina de alguna manera en ríos y mares. Según la nota de T13, una vez liberadas estas aguas comienzan a afectar a la vida silvestre.

Un reciente estudio publicado por la revista Biología Experimental, da cuenta de estos efectos, específicamente cómo la metanfetamina, droga que cada vez es más utilizada en el mundo, afecta a la trucha marrón.

Los científicos estudiaron si los peces eran capaces de percibir la droga en las aguas y volverse adictos.

Para el experimento, las truchas fueron expuestas a la metanfetamina en tanques de agua por más de ocho semanas y, pasado este tiempo, eran colocadas en tanques sin la concentración de la droga.

Durante el proceso los investigadores vieron cuales eran las preferencias de los peces, si el agua limpia o el agua con concentración de metanfetamina. Fue durante el proceso de “abstinencia” que lo descubrieron.

Las truchas expuestas al agua con drogas prefirieron esa antes que la que estaba limpia, ocurriendo lo contrario en los peces que nunca estuvieron expuestos a la sustancia.

Además, los investigadores observaron que las truchas expuestas a la metanfetamina mostraban síntomas de estrés al estar en aguas que no presentaban la droga.

La química del cerebro de las truchas expuestas también mostraba diferencias, donde se evidenciaron varios cambios que de la misma forma se han detectado en humanos adictos.

Cabe destacar, que aun cuando los peces estuvieron 10 días alejados del agua con la concentración, las marcas en sus cerebros seguían ahí, lo que sugiere que los efectos de la droga tienen una larga duración.

Los resultados de esta investigación alertaron a los científicos, puesto que esta adicción puede comprometer el estilo de vida de esta especie.

Si las truchas se ven atraídas a este tipo de drogas, lo más probable es que comiencen a habitar en lugares donde hay cañerías o hayan aguas residuales.

Además, una de las características de la adicción a este tipo de sustancias es la pérdida del interés en actividades satisfactorias, como comer o reproducirse, lo que afectaría a las truchas directamente.

Debido a lo antes mencionado, es posible que los peces comiencen a cambiar su modo de vida, causando problemas en su reproducción, alimentación e incluso su supervivencia.

Cabe destacar, que la metanfetamina no solo afecto a los peces que estuvieron expuestos sino también a sus crías, por lo que la adicción sería heredable.

Para reparar los daños que se están provocando en la vida silvestre se requieren cambios costosos. Un estudio estimo que se necesitan US$ 50.000 millones para modificar las plantas de agua de Inglaterra y Gales para que sean capaces de filtrar los componentes de las drogas y químicos.

Un grupo de científicos internacionales llamó a compañías y organismos reguladores a analizar los efectos tóxicos en el comportamiento de nuevos químicos como parte del análisis de riesgos y efectos secundarios.

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