Agencia Uno

Paty Cofré, actriz: “¡¡No me dejan jubilar, por la rechuch…!!”

La deslenguada figura del espectáculo ha tenido un año agitado. Sombras y luces. Acaba de ser finiquitada en Mega. Acaba de ser contratada en el Canal 13. Su hijo tuvo Covid-19 y estuvo agónico. Intenta jubilar, pero no puede. Aquí, la autora de los 15 Segundos habla de su vida, del país, del estallido, de Dios, el Diablo, los garabatos y el futuro.

Señoras y señores, Paty Cofré, apodada en ambientes de relajo o afines al tonteo como La Súper Chucha, dada su adicción a la puteada cósmica, a la híper chuchada, al glosario sin matices, en fin, la señora Cofré, la mujer-exabrupto, acaba de perder un trabajo.

-Me avisaron recién- admite.

-¿Qué pasó?

-Nos cortaron en Mega– revela con franqueza.  La voz de la artista suena firme. El reportero especula que ella aún se halla en la zona del shock. Esa zona anímica en que la felicidad es artificial y se evade lo negativo. Da esa sensación por su voz neutra, sin debilidad emocional.

-¿Qué fue lo cortado?

Mi Barrio, el programa. Ya no va más.

-Un programa alegre… ¿Por qué no va más?

-Nadie lo tiene claro…

-Describa su estado de ánimo.

-Penca la cuestión- razona la actriz. Y a Súper Chucha se le escapa un rastro de melancolía.

-Describa su ira…

-No sé qué decir…

Súper Chucha se pone melancólica porque estaba unida al elenco por más de quince años. Forjó lazos con quienes hacían el espacio, la gente de la Productora Kike 21. Se encariñó con un amplio grupo de actores, artistas simpáticos, proclives a la talla y la atmósfera chistosa, y allí ella fue siempre bien tratada. En medio de ese grupo, en una etapa inicial del programa de humor grueso Morandé Con Compañía, nació el segmento sin censura llamado Los 15 Segundos. Los 15 Segundos son ese instante en que Paty Cofré, ofuscada por una causa, ingresa a un trance deslenguado y grita una hilera de garabatos: “QUÉ TE CREÍS VOS CONCHATU…VOS TONTO RECULI…Y VOS HIJO DE LA GRAN” y una música oculta el alarido. Y al concluir solía obtener aplausos y la carcajada impactada de Kike, el patrón.

-Pero el Kike es un caballero- murmura, ida.

-No le mentiré. Corren rumores en torno a Kike…

-¡Jamás lo vi en algo extraño! ¡Es el jefe más bueno que he tenido en mi vida!

-¿Tenía un imán con las modelos?

-¡Eso no lo vi!

-¿Jamás le dijo a usted algo atrevido?

-Jamás.

-¿Jamás la miró con indecencia?

-Puta…jamás.

Paty Cofré, en los años sesenta, fue una vedette emplumada y le bailó a hombres enfiestados. Vestía un bikini y los hombres batían las palmas. Una vez un señor, el dueño de un cabaret, un desgraciado sin relevancia, la acorraló en un camarín, le palpó un glúteo, y Paty le pegó con un palo. Y le gritó: “QUÉ TE HAI CREÍDO CONCHATU…A QUIÉN LE VENÍS A TOCAR EL POTO HIJO DE…”. El desgraciado despidió a Paty. Y Paty aprendió dos cosas: 1) A defenderse de un degenerado y 2) A entender las utilidades de una chuchada.

-Oiga, Paty, ¿y no le dijeron nada más desde Mega?

-Me habló la productora general de Kike 21. Para ellos es bien complicado…

-¿Qué hará usted?

-Bueno, mañana grabo en Canal 13.

La verdad es que Paty acaba de perder un trabajo y, paralelamente, acaba de ganar un trabajo. La despidieron en Mega y le pidieron que firmara un contrato en Canal 13. En términos programáticos y espirituales, dejó Mi Barrio y ascendió a Los 5 Mandamientos. Abandonó el mundo de Kike Morandé y se introdujo en el entorno de Martín Cárcamo. Se terminó la era del Patrón y comienza la etapa del emprendedor amarillo.

-Usted no para.

-Más o menos.

-¿Tiene una chuchada para expresar alegría?

-No, señor. Si yo no digo tantos garabatos.

-¿Qué suele decir?

-Si yo soy más bien callada.

El estallido de una actriz

Paty Cofré tiene 82 años y a veces le duelen los huesos. Tiene un hijo al que parió luego de una golpiza que le propinó su pareja. Tiene dos nietos inteligentes, dos perros, una gata que duerme, una casa que obtuvo a gritos y a ruegos, en medio de la era Pinochet. Vive sola, reza, habla por las mañanas con Dios y comentan juntos, el Uno con la otra, su estado de salud.

-Uf.

-Qué.

-Mis huesos.

Grabó, hace poco, un comercial. Junta cada peso, pues ha tenido un fuerte declive financiero desde el año pasado. En el programa Los 5 Mandamientos su misión consiste en estar ocurrente todo el tiempo, locuaz, lista para un desatino bien enfocado. En ese canal le depositan en una semana más.

Si yo no digo tantos garabatos.

-Me faltaba la platita…

-¿Y la jubilación?

-No me hables de esa huevada- endurece el lenguaje cuando se enoja.

-¿Qué pasó?

-Hace un tiempo tenía todo listo para jubilar, había pedido los papeles en la productora Kike 21. Y los iba a llevar y…

-¿Qué?

-Vino justo ese día el Estallido Social… ¡Justo ese día tuvieron que dejar la cagada esos huevones locos!

-¿Le arruinó sus planes el Estallido?

-¡No sé qué droga le dieron a esos jóvenes! ¡Y ahora los quieren soltar a esos conchasuma! ¡Y más encima ahora me dicen que ya no puedo jubilarme! ¡¡No me dejan jubilar, por la rechuch!!

-¿Por qué?

-¡No sé por qué chucha!- se exalta Súper Chucha.

Ahora Paty Cofré piensa que no se jubilará jamás: quizás lo que pasa finalmente es que Súper Chucha no pertenece al sistema, es una heroína dotada del don de la puteada, perita en sacar la madre en estado de júbilo. Esta mujer instauró los 15 Segundos de misiles verbales y obtuvo el éxito. Ha sido su misión teatral en la vida. En sus 15 Segundos se desbarranca verbalmente y le enumera ridiculeces al pasmado interlocutor.

-La chuchada nació una vez que me enojé con mis compañeros mientras estábamos grabando la sección La Escuelita, ahí en Morandé Con Compañía. Y entonces tiré unas cosas y empecé a putearlos a todos.

No sé qué droga le dieron a esos jóvenes! ¡Y ahora los quieren soltar a esos conchasuma! ¡Y más encima ahora me dicen que ya no puedo jubilarme! ¡¡No me dejan jubilar, por la rechuch!!

-¿Con qué fin hizo eso?

-Para huevearlos.

-¿Cómo reaccionaron los otros actores?

-Se animaron. Y Daniel Vilches dijo: “Esta huevada queda. Hagámoslo siempre”.

Desde entonces Paty Cofré rentabilizó el alarido. Desde hace un tiempo actúa un monólogo en que conversa con la gente. Y, en cierto instante, garabatea a la multitud generando una ola de aplausos y risas catárticas.

-A la gente le encanta.

-¿La gente le pide en la calle una puteada?

-Todo el mundo me pide que los agarre a chuchadas. Me dicen: “Oiga, señora Paty, podría usted agarrar a chuchadas a mi marido, ¿por favor? Es que está de cumpleaños. Estaría feliz”.

-¿Y usted los agarra a garabatos?

-No. Yo cobro. Les digo: “Señora, la chuchada es mi trabajo… ¿cuánto hay?”.

-¿Y por qué hace un rato dijo que no usa tantos garabatos?

-Porque yo soy una garabatera profesional, los uso para trabajar, pero no para conversar. A mis nietos, por ejemplo, los trato de usted.

-¿Y usted, si me disculpa, no encuentra absurdo ofenderse o impactarse por un garabato?

-¿En qué sentido?

-¿Alguien se puede ofender si le dicen, usted me va a disculpar: “saco de huevas”?

-En realidad…en estricto rigor…eso es un saco lleno de un montón de huevas…no es tan terrible…

-¿Qué es una “hueva”, Paty?

-Tengo entendido que es un testículo.

-Hay gente que se agarra a puñetazos si le dicen “saco de huevas”… Cuyo símil sería “acumulación de testículos”…

-“Eres un saco lleno de cualquier cantidad de huevas”…no suena tan humillante…Lo que ofende es el tono…

Todo el mundo me pide que los agarre a chuchadas. Me dicen: “Oiga, señora Paty, podría usted agarrar a chuchadas a mi marido, ¿por favor? Es que está de cumpleaños. Estaría feliz”.

-¿A quién le gustaría lanzarle el glosario, Paty?

-A nadie. Yo soy de paz.

Que Dios nos ayude

Paty Cofré dice que vive sola, frente a sus plantas. Dedica las tardes a regar, a revisar su pasado, la etapa de las plumas, los días del bikini en el cabaret, la risa en televisión, Don Francisco, el Kike, Vilches. Claro que hay otra actividad que Súper Chucha, en su faceta introspectiva, hace sin pausas: “A mí me gusta leer, señor”, confiesa, como si hubiese dicho un delito, como si señalara con franqueza: “a mí me gusta mirar pornografía, señor”. ¿Qué lee? “De todo. El otro día leí una biografía de Marilyn Monroe. Fascinante”, relata. Lee prosa poética, prosa densa, prosa significativa, a Isabel Allende, libros que evalúan el Universo, que responden consultas sobre la humanidad.

-Leo y leo- repite.

-¿Por qué lee tanto?

-Para relajarme. Es que, uf, he tenido un año difícil.

-¿No tuvo ingresos?

-Peor que eso. Mi hijo tuvo Covid.

Yo soy una garabatera profesional, los uso para trabajar, pero no para conversar.

Su único hijo bordeó la muerte. Estuvo intubado por semanas. Los doctores vaticinaban una tragedia.

-¿Y usted qué hizo?

-Le tomé la mano a Jesucristo.

-¿Qué hizo Jesucristo?

-Me lo devolvió.

Respira, quebrada.

-Mi hijo es la razón de mi vida. Si él se iba, yo me iba a ir con él. Lo tenía decidido.

-¿Planeaba suicidarse?

-Así es. Si él se iba, yo inmediatamente tomaba esa decisión.

-¿Y sus nietos?

-Son grandes. Ellos ya tienen que volar.

Hasta que un día operó el milagro y su hijo vivió. Y si su hijo, un ingeniero en informática, se lograba recuperar, Paty Cofré también podía continuar con vida.

-Yo soy muy sensible…

-Lo es.

Es sensible a las críticas, a las ofensas en redes sociales. Está sensible con el país, con la violencia, con la rabia. Opina enfáticamente lo siguiente:

-Este país no era así.

-¿Cómo era este país?

-Este país era respetuoso. Había respeto por el ser humano. Por los niños, por la tercera edad.

-¿Y hoy cómo es Chile?

-En este país está reinando el diablo.

-¿Qué?

-El diablo, señor, así es…

-¿Cree que Dios está desilusionado de nosotros?

-¡¡Quién se acuerda de Dios ahora!! Que Dios nos perdone…

Y de pronto le brota el enojo:

-Mire a ese monigote que está postulando a Presidente

-¿A cuál de todos se refiere?

-A ese que es joven. Ese que no tiene ni cuarto medio. No tiene pantalones para gobernar.

Este país no era así.

-¿El joven sería Boric?

-¡Ese!

-Es abogado, Paty…

-¡Si no está ni titulado!

-¿Le gusta Sichel?

-¡Ese es un mentiroso! ¡No le daría ni medio voto! Me prometió ayuda con mi jubilación cuando nos encontramos en un matinal. Me lo prometió en vivo y en directo.

-¿Y qué hizo? ¿Se comunicó con usted?

-¡Nunca más se apareció!

-¿Le quiere dedicar Los 15 Segundos a algún candidato?

-No me voy a gastar.

Declara que su vida ha tenido de todo: luz, violencia intrafamiliar, un hijo feliz, bailes, garabatos, risas, nietos, pobreza, bienestar, premios. Pasó por varios presidentes, destaca en específico a Jorge Alessandri. Y si se le consulta por Allende, ella dice esto:

-No me interesa.

En este país está reinando el diablo.

Y si se le consulta por Pinochet, ella dice esto:

-Al menos cuando estuvo en el poder me dieron una casa.

Y si le consulta por el futuro, ella baja la voz y dice fríamente:

-Esto no tiene vuelta.

Dice que reza, habla con Dios, le suplica que le quite los dolores de los huesos, le pide que todos amanezcan felices. Ríe con Coco Legrand y se pone seria con los Stand Up Comedy. Su vida, analiza, es una mitad de lágrimas y otra mitad de aplausos.

-Pero mi vida igual es maravillosa. Claro, como una es huevona, una llora por cualquier cosa.

-¿Qué le falta?

-Nada. Sé que estoy con una pata en el cajón, pienso en la muerte constantemente. Que llegue no más. He tenido demasiadas bendiciones en la vida.

¡Ese (Sichel) es un mentiroso! ¡No le daría ni medio voto! Me prometió ayuda con mi jubilación cuando nos encontramos en un matinal. Me lo prometió en vivo y en directo.

-¿A qué bendiciones se refiere?

-Triunfé como mamá. Triunfé como artista.

-¿La gente la quiere?

-La gente me quiere y eso es hermoso. Si hasta fui Reina Guachaca.

-Y sigue activa. Sin Mega, pero en Canal 13…

-¡Es que yo no puedo parar de trabajar! ¡Si los huevones no me dejan jubilar!- y vuelve a aparecer Súper Chucha.

Sé que estoy con una pata en el cajón, pienso en la muerte constantemente. Que llegue no más. He tenido demasiadas bendiciones en la vida.

Entonces se equilibra, accede a una efímera pausa y agrega:

-Bueno, han sido tantas cosas…y todo esto yo me lo he ganado…

-…¿con amor?- interviene poéticamente el reportero.

-…no…a pura chuchada…- y Paty Cofré, la Súper Chucha histórica, la mujer-exabrupto, explota en una carcajada. Luego bendice al reportero, parece que le da la mano a Dios y se vuelve a silenciar.

También puedes leer: Karla Melo, actriz: “Yo soy flaite. Yo conozco la calle”


Volver al Home

Comentarios