Tiempo Libre
5 de Junio de 2026Cota Castelblanco y su regreso a la TV con el éxito de “El jardín de Olivia” tras probar suerte en México: “Quería actuar y acá no se estaba dando, así que fui a buscarlo a otro lugar”
La actriz nacional vive un momento dulce en la pantalla local de la mano de "El jardín de Olivia", la teleserie de Mega donde comparte elenco con nombres como Catalina Guerra y Alejandro Trejo. La producción marca su regreso a las teleseries tras algunos años en los que fue madre y también intentó ganarse un espacio en México. Hoy dice que está lista para seguir buscando nuevos espacios en la industria local: "La televisión entrega una visibilidad increíble y, por supuesto, me encantaría seguir en teleseries. Pero si no ocurre, mi objetivo sigue siendo actuar en cualquier formato", dice a The Clinic.
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Catalina “Cota” Castelblanco cumplirá en 2026 dos décadas desde su debut televisivo. Cuando era niña, fue parte de “Floribella”, la teleserie de TVN a la que llegó por casualidad: un día acompañó a una amiga de su madre a cobrar un cheque a una agencia de publicidad. Allí, la dueña le propuso hacerle un book de fotos y, poco después, le avisaron que estaban realizando un casting para la teleserie. Desde entonces, su futuro quedó ligado a la industria del entretenimiento.
Tras estar siete años alejada de la televisión, regresó a la pantalla para integrar el elenco de “El Jardín de Olivia”, la exitosa teleserie de Mega que, desde su estreno, se ha mantenido entre los programas más vistos de la televisión chilena.
Desde su última aparición en televisión, en 2018, en “La Reina de Franklin” de Canal 13, la actriz vivió importantes cambios personales y profesionales. Se convirtió en madre y decidió probar suerte en México, donde fue parte de la serie biográfica de Gloria Trevi. Sin embargo, esta aventura internacional también tuvo un costo en el plano familiar: optó por emigrar sola, dejando en Chile a su hija de tres años.
“Me dolió mucho la decisión que estaba tomando, pero sabía que era lo que quería. En el fondo, soy creyente de la idea de que ‘madres felices, hijas felices'”, dice la actriz, quien asegura que estuvo impulsada por la necesidad de intentarlo y no quedarse con la duda de qué habría pasado si no daba ese paso.
—¿Cómo fue volver a integrar un elenco de teleserie en “El Jardín de Olivia”?
—Ha sido increíble, una tremenda oportunidad, sobre todo porque se trata de un personaje distinto, algo que nunca había hecho. Era una responsabilidad importante, aunque nunca dimensioné realmente lo que iba a significar el personaje. Pensé que iba a ser un personaje más dentro de la historia.
Por ejemplo, el tema de interpretar a una mujer enamorada de otra mujer nunca lo vi como una dificultad. Para mí era exactamente lo mismo que actuar una historia de amor con un hombre; al final, se trata de interpretar el sentimiento de estar enamorada.
—Tuvo un gran impacto el personaje
—Nunca vi una dificultad en hacer este personaje, pero tampoco imaginé el impacto que iba a tener. Por ese lado, ha sido muy lindo volver a las teleseries con un personaje tan potente. Además, la gente todavía me recuerda desde que era niña. Me llegan muchos comentarios en redes sociales diciendo: “La Robertita” o recordando “Aquí mando yo”, y también me dicen que les alegra que haya vuelto a la televisión.
Por eso ha sido tan gratificante regresar a las teleseries con un personaje que, derechamente, es muy querido por el público.
— ¿Y cómo se dio tu regreso a la televisión y tu primera teleserie en Mega?
— Yo iba a hacer una teleserie en Mega en 2019, pero justo quedé embarazada. Después de eso me dediqué por completo a mi hija y también a las redes sociales.
En 2023 me fui a México para grabar la bioserie de Gloria Trevi para Televisa. Estuve trabajando allá y, cuando regresé a Chile, decidí volver a instalarme en México. Alcancé a estar un par de meses acá cuando me llamaron para participar en una película chilena para Amazon Prime Video, una historia sobre pádel en la que también participa Gonzalo Valenzuela.
Eso fue en noviembre de 2024. Como ya estaba en Chile, me llamaron a un casting para esta teleserie de Mega. Hice la prueba como todas las demás actrices y quedé seleccionada. Así fue como finalmente me quedé en Chile. De hecho, después tuve que volver a México a buscar mis maletas y todas mis cosas, porque estaba viviendo allá.
— Optaste por quedarte en Chile
— Entre estar en mi país y además tener trabajo, era mucho mejor. Al final, creo que cuando una persona emigra es porque está buscando nuevas oportunidades y experiencias. En mi caso, quería actuar y acá no se estaba dando, así que fui a buscarlo a otro lugar. Cuando apareció esta oportunidad en Chile, la acepté feliz y decidí quedarme.
— ¿Y cómo fue eso de migrar a México en medio de la maternidad y buscando un sueño tan difícil como actuar en otro mercado?
— Mira, hablando del mercado mexicano, yo siempre digo lo mismo: quien tenga la posibilidad, ojalá se vaya. Es un mercado enorme, donde hay trabajo para muchísima gente, especialmente en el ámbito artístico. No solo para actores, sino también para personas que trabajan en el área audiovisual, operadores de cámaras y muchos otros oficios. Hay tanta gente que también existe una gran diversidad de oportunidades.

Cuando decidí irme a México tenía muy claro que no iba a convertirme de un día para otro en actriz de una serie o de Televisa. Me fui con expectativas mucho más aterrizadas y entré a una agencia para hacer comerciales. Como allá no me conocía nadie, podía partir desde cero.
— ¿Y cómo fue trabajar ahí?
—Fue una experiencia bien particular porque tuve que volver a hacer cosas que no hacía desde los diez años: grabar castings para comerciales, ir a pruebas, esperar horas. Recuerdo llegar a castings donde había más de cien chicas, todas guapísimas. Era impresionante. Y eso inevitablemente te pone en una situación donde empiezas a cuestionarte y a sentir ciertas inseguridades.
Por suerte, yo tenía claro que los comerciales no eran mi objetivo final. Llevo casi veinte años trabajando en esta industria y entendía que no quedar en un proyecto no es algo personal. Pero creo que es muy fácil deprimirse cuando estás constantemente buscando oportunidades, porque te cierran muchas más puertas de las que te abren.
A mí me pasó. Desde afuera puede parecer que todo fue muy exitoso, pero estando en México me dijeron muchas más veces que no de las que me dijeron que sí. Por eso creo que es fundamental mantener la cabeza fría y entender que la industria funciona así. No es algo personal. A todos les dicen que no en algún momento, y también llega el día en que te dicen que sí.
—¿Y la maternidad?
—Por otro lado, estaba el tema de mi hija. Me fui sin ella. Conté con mucho apoyo de mi familia y también de la familia de su papá, pero fue una decisión muy dura. En el fondo, tenía que preguntarme qué quería para mi vida y cómo compatibilizar mi sueño de actriz con estar presente en la crianza. Fue un proceso difícil y lleno de cuestionamientos, pero sentía que necesitaba intentarlo para no quedarme con esa deuda conmigo misma.
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Aunque decidió instalarse en México para buscar nuevas oportunidades laborales, Castelblanco asegura que nunca dejó de estar presente en la vida de su hija. Viajaba constantemente a Chile, incluso una vez al mes, aunque reconoce que ese ritmo terminó siendo difícil de sostener económicamente.
La actriz también era consciente de que su decisión podía ser cuestionada desde afuera. Sin embargo, afirma que la mayor exigencia vino de ella misma. “Creo que el verdadero enemigo de uno es uno mismo”, reflexiona al recordar el proceso.
Con el tiempo, la apuesta terminó siendo tan dura como gratificante. Haber dado el paso le permitió demostrarse a sí misma que podía hacerlo y, además, siente que el esfuerzo tuvo recompensa, ya que su regreso a Chile coincidió con nuevas oportunidades laborales que la devolvieron a la televisión.
Respecto al impacto que tuvo la distancia en su hija, asegura que fue menor de lo que imaginaba. Como la niña era muy chica y ella viajaba constantemente para verla, siente que quien más sufrió con la separación fue ella misma. “A veces uno lo pasa peor que los niños”, concluye.
—¿Y qué esperas para tu carrera ahora que volviste a Chile? Me imagino que este regreso también abre el apetito para seguir en teleseries, televisión y otros proyectos.
—Lo único que quiero es seguir actuando. Me encantaría hacer cine, series, teatro, lo que venga. Cuando era más chica participé en muchos cortometrajes porque una amiga estudiaba cine en la Universidad del Desarrollo y siempre ayudaba en proyectos universitarios. Me encanta actuar, así que mientras se trate de eso, estoy abierta a todo.
La televisión entrega una visibilidad increíble y, por supuesto, me encantaría seguir en teleseries. Pero si no ocurre, mi objetivo sigue siendo actuar en cualquier formato. También trabajo mucho mis redes sociales, y estar en televisión me ayuda a darles más visibilidad y a seguir desarrollándome en ese ámbito.

—Tus redes sociales también tienen una comunidad importante, con más de 350 mil seguidores. ¿Cómo convive esa faceta con la actuación?
—Ahora quiero empezar a generar contenido más relacionado con la actuación. Siento que la gente me sigue porque me conoce como actriz, entonces me gustaría crear escenas y proyectos para redes sociales donde puedan verme actuar, sin tener que esperar años a que aparezca una nueva teleserie.
—¿Y qué otros proyectos tienes actualmente?
—Eestoy haciendo bastante teatro. Estoy en el Teatro Mori de Vitacura realizando un reemplazo en “Perfectos Desconocidos”, una obra que lleva seis años en cartelera y que sigue llenando funciones. Es increíble tener la oportunidad de participar en una producción tan consolidada y compartir escenario con actores tan reconocidos.
Además, los sábados estoy presentando la obra “Serotonina” en el Teatro San Ginés. La verdad es que ha sido muy gratificante volver a actuar de manera constante.
Creo que durante mucho tiempo muchos actores sentimos que la televisión era todo, que si no estabas en pantalla simplemente no tenías trabajo. Hoy las cosas han cambiado muchísimo. Existen las redes sociales, las plataformas y muchas otras formas de conectar con el público. La gente que te sigue puede ir a verte y acompañar tu trabajo en distintos espacios. Hay muchas maneras de desarrollar el arte en Chile sin depender exclusivamente de la televisión.



