Gabriel Boric en debate de Anatel

Desde Kast hundiéndose en su zanja hasta Boric jugando por arriba de las cifras: los derrotados y vencedores del debate Anatel

Si hay algo en lo que coinciden los analistas políticos, es que el abanderado del Frente Social Cristiano, José Antonio Kast, se desinfló irremediablemente en el último debate presidencial. A partir de ese punto en común, cinco expertos desmenuzan a The Clinic el desempeño de los candidatos presidenciales en su último cara a cara ante las cámaras, en la recta final de los comicios presidenciales del domingo 21 de Noviembre.

Dos horas y 40 minutos. Esto fue lo que duró el último debate presidencial organizado por Asociación Nacional de Televisión (Anatel) de cara a las elecciones presidenciales del próximo domingo 21 de noviembre.

En ese tiempo, los candidatos presidenciales Gabriel Boric (Apruebo Dignidad), José Antonio Kast (Frente Social Cristiano), Yasna Provoste (Nuevo Pacto Social), Sebastián Sichel (Chile Podemos Más), Marco Enríquez-Ominami (Partido Progresista) y Eduardo Artés (Unión Patriótica), tuvieron su última chance de marcar sus diferencias frente a frente.

Los organizadores del foro organizaron el formato en base a los siguientes temas: política, sociedad, economía y temas emergentes. Sin embargo, el debate tuvo una premisa, a juzgar por el destino de la artillería pesada de casi todos los abanderados: “Todos los candidatos apuntaron a diferenciarse de José Antonio Kast”, según explica la académica Lorena Antezana, experta en Comunicación Política del Instituto de Comunicación e Imagen (Icei) de la Universidad de Chile.

Ganadores: Boric sin errores y Sichel seguro de si mismo

Si bien siempre es un riesgo calificar a uno u otro candidato como ganador del debate, sí se logró marcar una tendencia respecto a los candidatos que demostraron mayor desplante, logrando remarcar mejor sus diferencias ante los contrincantes.

En ese sentido, Gabriel Boric tuvo un acierto en comparación a los demás debates: no cometió ningún error en cifras y no abrió flancos respecto a la gobernabilidad, tema tan cuestionado para Apruebo Dignidad, la coalición que sustenta su campaña. Incluso, logró complicar a José Antonio Kast cuando “le tiró una metralleta con el tema del programa que lo dejó turuleco”, según calificó el sociólogo Axel Callis.

Según Pamela Figueroa, politóloga y académica de la Universidad de Santiago, Boric “enfrentó bien los temas económicos y mostró más seguridad. Avanzó mucho en mostrar gobernabilidad y se demostró como el candidato del diálogo: hizo gestos a Yasna Provoste e incluso hacia ME-O. Es una muestra de madurez política”, dijo. Ejemplo de ello fue cuando el diputado del FA se dirigió al abanderado del PRO con un sentido mensaje: “Marco, basta de pegarnos en las canillas. Vamos a necesitarnos todos”, sentenció.

En tanto, el cientista político y académico de la UDP, Claudio Fuentes, vio que el diputado “optó por no entrar en los debates de cifras y todo ese tipo de cosas donde puede caer en errores. Siempre estuvo con un tono de dialogar, de acercarse al centro y a Yasna Provoste, sin provocarla”.

Para el cientista político Claudio Fuentes, Gabriel Boric tuvo una buena performance porque “optó por no entrar en los debates de cifras” y “siempre estuvo con un tono de dialogar”.

De todos modos, el magallánico tampoco la tuvo fácil. Durante el debate, fue consultado por una denuncia de acoso en su contra del año 2012, reflotada la semana pasada por El Líbero.

En ese sentido, Lorena Antezana asegura que Boric “respondió de manera políticamente correcta. Pero tampoco hizo una respuesta muy frontal. Es decir, igual te queda la duda de qué fue lo que pasó. Eso sí, logró que el tema pasara más bien desapercibido, por lo que fue una buena salida”.

Otro ganador de la noche, según los expertos en análisis político, fue Sebastián Sichel, quien venía dando tumbos en las últimas encuestas de la plaza.

Claudio Fuentes, el abanderado de Chile Podemos Más “se vio más seguro, más asertivo. Dirigiendo muchos de sus ataques a distinguirse de Kast, lo cual fue una buena estrategia”.

Para Antezana, la clave del ex ministro de Desarrollo Social fue que “hizo críticas a Boric y a Kast para diferenciarse de ellos y situarlos como extremos, pero no lo hizo de una manera agresiva. Eso lo hizo ver muy sólido”, sostiene.

Pamela Figueroa, politóloga y académica de la Usach, coincide con Antezana y agrega un punto de vista respecto al sector del ex ministro: “demostró que puede representar a una derecha democrática. Demostró conocimientos y perspectiva, en eso hace una gran diferencia con Kast”.

Perdedores: los errores de Kast y la irrelevancia de Provoste

Una conclusión en la que no hay diferencias entre los analistas es que el gran perdedor de la última noche de debate fue José Antonio Kast.

En esta ocasión, el abanderado del Partido Republicano -quien mostró una actitud desganada y un maquillaje en su rostro tan pálido como un papel- mostró problemas con las cifras -algo que insistió mucho en criticarle a Gabriel Boric- cuando fue consultado por Juan Manuel Astorga sobre cuál era la estimación a largo plazo del PIB Tendencial para Chile. Luego de intentar infructuosas cabriolas retóricas, el ex diputado UDI tuvo que asumir su desconocimiento con un simple y humano “no sé”.

Además, hacia el final del debate, terminó desconociendo su propio programa de gobierno, previamente cuestionado en distintos aspectos por sus ideas sobre DD.HH. y temas de género, lo cual se vio reflejado en las ocasiones donde, ante las cámaras, intentó revisar con algo de torpeza, mientras era registrado por las cámaras, su cuestionado plan de gobierno.

Fue así que siendo emplazado por la periodista Macarena Pizarro -a quien sorprendió con una errática pregunta sobre su estado civil para explicar su política de subsidio preferente a mujeres casadas- respecto de que su programa hacia alusión a “nuevas plantas termoeléctricas” que funcionarían con carbón “de alta calidad”, ahí el candidato dudó de su propia propuesta de gobierno para, finalmente, capitular: “si lo dijera, lo rechazo”.

Para Pamela Figueroa, “todos esos errores lo mostraron con mayor debilidad. A Kast este debate le va a significar un retroceso en el camino que había avanzado”, augura.

El cientista político Claudio Fuentes tuvo un análisis duro contra el tropiezo de José Antonio Kast: “Fue patético que haya dicho que rechazaba su propio programa. Creo que ahí sepulta su credibilidad”.

Palabras más duras tuvo contra este tropiezo Claudio Fuentes. “Fue patético que haya dicho que rechazaba su propio programa. Creo que ahí sepulta su credibilidad”.

En la misma línea, Axel Callis dice que “si la disposición (de Kast) era mostrarse tranquilo, se pasó dos pueblos. Tanto que se le veía dormido”.

En tanto, el decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma, Tomás Duval profundiza este análisis. “Kast ha captado un electorado de derecha en temas que no tocó en este debate, que son seguridad y migración. No dio la impresión de tener un equipo de preparación como para un Presidente”, enjuició.

A pesar de que Kast quedó como el gran perdedor de la instancia, no fue el único que, a juicio de los expertos, tuvo un mal desempeño.

Si bien no tuvo grandes errores no tropiezos, los analistas coinciden en que Yasna Provoste no logró protagonismo en el debate, pese su imperiosa necesidad de aumentar sus índices de popularidad. “No tuvo un rol protagónico. Casi no respondió ninguna pregunta y tampoco hizo diálogo. Sólo se distinguió en ser la única mujer. De hecho, el resto ni siquiera se refirió a ella, o lo hacían con guante blanco”, sentencia Lorena Antezana.

En esa misma línea, Fuentes comenta que la candidata “no estuvo mal, pero tampoco me pareció que haya hecho algo que la marcara o que nos tenga mañana hablando de Yasna Provoste”.

Axel Callis dice haber identificado la debilidad de Yasna Provoste, quien no logró ser relevante en el debate: “Ella habla en párrafos. No logro recordar ninguna idea limpia de ella”.

Además de coincidir con lo anterior, Tomás Duval añade un punto crítico: “Yasna terminó muy enredada con el tema del medioambiente, a propósito de la central en Huasco. La complicó mucho”.

En este sentido, Axel Callis cree haber identificado la debilidad de Provoste. “Ella habla en párrafos. No logro recordar ninguna idea limpia de ella. No me quedan ideas claras y eso a lo mejor es un vicio parlamentario”, dijo.

ME-O buscó el pleito, Artés le habló a sus feligreses

Más allá de quien haya ganado o perdido puntos en el debate, este tuvo algunos pasajes que seguramente se tomarán las redes sociales en esta última semana de campaña.

Por ejemplo, quedará en la retina de muchos que ME-O haya insistido en tratar a Kast como el “Doctor Miedo”, lo que para Lorena Antezana “es algo muy malo para quien se enfrenta a un último debate antes de las elecciones”.

Pese a los denodados esfuerzos del cineasta por robarse el protagonismo del debate, Claudio Fuentes pone la pelota al piso. “Ni Boric ni Kast entraron en debate con él. Kast lo pescó un poco más, pero en general no lo tomaban mucho en cuenta”, aseveró.

Por su parte, Eduardo Artés también tuvo algunas frases icónicas, como cuando al finalizar sus palabras de cierre, dijo “arriba la izquierda dura”, demostrando -una vez más- cuál es su domicilio político, sin medias tintas.

Para Tomás Duval, la performance del abanderado de Unión Patriótica, “no pretende ser otra cosa ni pasar a la ofensiva en temas que él no concuerda”. Axel Callis complementa, mencionando que “para él, hoy terminó la carrera presidencial y pudo decir ‘existimos’ a un grupo que estaba absolutamente invisibilizado en el sistema político”.

Indecisos: la aguja no se moverá por el debate

A pesar de todas las referencias mencionadas anteriormente, hay una duda ineludible: ¿Sirve realmente el debate para movilizar votos?.

Los expertos aterrizan estas expectativas. Por ejemplo, Lorena Antezana comenta que “estos debates, incluyendo tanto los errores como los aciertos, le sirven más a quienes ya tienen decidido su voto que a quienes aún no tienen idea que hacer en la urna”.

Para el académico Callis, “quedan súper pocos indecisos, porque esa es gente que no va a ir a votar. El debate puede mover la aguja para que gente que tenía pensado no votar, se decida por dar un voto más de corazón, más genuino a candidatos como ME-O y Sichel”.

“Probablemente, los indecisos mirando el debate quedaron con más dudas, y no concurran muchos de ellos a votar el día domingo”, remató, escéptico, Tomás Duval.


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