Alberto Van Klaveren, ex subsecretario de RR.EE de Bachelet: “El TPP11 es un instrumento importante en la inserción internacional de Chile”

El actual académico del Instituto de Estudios Internacionales de la U. de Chile defiende el acuerdo económico transpacífico, cuestionado por la izquierda y del que el Presidente electo se niega a suscribir. De paso, destaca las "características singulares" del próximo Mandatario para ejercer un "liderazgo personal": "Es una figura nueva, joven, millenial", sentencia el otrora diplomático.

Gabriel Boric lleva menos de dos semanas como Presidente electo y ya ha tomado decisiones en materia de política internacional. Tanto la negativa de Boric para acompañar al Presidente Piñera a las cumbres de la Alianza del Pacífico y de Prosur en Colombia, en lo que será la última gira internacional del actual Mandatario, como la ratificación de parte del diputado y actual influyente asesor de Boric, Giorgio Jackson, de no suscribir el Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico -en simple, el TPP 11– durante el próximo gobierno, pueden leerse como los criterios iniciales de las relaciones exteriores de la futura administración.

Sobre el tratado que tantos anticuerpos genera en la izquierda, AlbertoVan Klaveren, ex subsecretario de Relaciones Exteriores durante el primer gobierno de Michelle Bachelet y actual académico del Instituto de Estudios Internacionales de la U. de Chile, asegura que “a largo plazo será un espacio relevante para Chile”.

Asimismo, el otrora agente ante los tribunales de La Haya debido a la demanda que interpuso Perú contra Chile por la delimitación marítima, identifica en esta entrevista los desafíos que tendrá que enfrentar el gobierno de Gabriel Boric en América Latina. De paso, aprovecha de perfilar el tipo de liderazgo que el ex dirigente estudiantil podría tener en la política regional.

“Es una figura nueva, joven, millenial. Tiene ciertas características que son bastante singulares y que le dan capacidad de proyección”, comenta. 

Usted ha señalado que es  “destacable” que Gabriel Boric haya subrayado su compromiso con la Alianza del Pacífico, pero también ha dicho que esta “no decidirá nada crucial”. ¿Por qué entonces apostar por esta plataforma?

Es una instancia importante para Chile porque es el único proceso de integración en el que Chile está participando como miembro pleno. Nosotros somos asociados a Mercosur y a la Comunidad Andina, pero en la Alianza del Pacífico somos miembros fundadores; es un proyecto de integración que ha generado expectativas a nivel internacional. 

Ahora, también ha avanzado a un paso extremadamente lento y por esa misma razón señalé que en la próxima cumbre no hay nada muy decisivo que se vaya a acordar, pero también hay avances significativos, por ejemplo, en las relaciones con otros actores del área del pacífico. La Alianza del Pacífico fue diseñada como un instrumento de integración, pero que al mismo tiempo también se orienta a toda la cuenca del Pacifico.

¿A qué otros actores se refiere?

Por ejemplo, México, que para nosotros es un socio importante. Está también Perú. Nosotros hemos tenido coincidencias importantes en materia de política comercial tanto con México como con Perú y Colombia: somos países relativamente coincidentes en materias de política comercial. Entonces, desde el punto de vista económico tiene sentido mantenerse dentro de la Alianza del Pacífico y tratar de impulsarla.

¿Y qué señal se entrega al foro con la decisión de Boric de no acompañar a Piñera a la siguiente cumbre?

Es absolutamente comprensible, desde el punto de vista internacional no tiene un impacto negativo. El resto de los países entiende que hay diferencias importantes entre un presidente en ejercicio y el electo. Y, por otra parte, que el Presidente electo también tiene prioridades internas porque tiene que constituir su propio gobierno y es un período de actividad muy intensa como hemos visto. Entonces, no tiene un efecto significativo, sobre todo si va acompañado de una declaración de apoyo a la Alianza del Pacífico, como efectivamente sucedió.

En ese sentido, hago una diferencia entre lo que dijo el Presidente electo respecto a la Alianza del Pacífico y de Prosur. Queda claro que el nuevo gobierno no tiene un compromiso similar con Prosur porque considera que es un proyecto de carácter más bien ideológico y que lleva mucho el sello de un alineamiento político en América del Sur.

Sobre el TPP 11, ¿El rechazo de Boric a suscribirlo traba la proyección de Chile al Asia Pacífico? (N. de la R. Giorgio Jackson dijo ayer, 28 de Diciembre, que este acuerdo “no está contemplado en ningún caso”)

Desde el punto de vista de nuestra integración al Asia Pacífico no es una señal favorable ni positiva. El TPP 11, más allá de los alcances que pueda tener, se ha transformado en un acuerdo en el cual hay varios países que están muy interesados. Entonces no se trata solamente de un acuerdo entre once países, sino que, al mismo tiempo, hay países tan importantes como China y Corea del Sur, que han expresado su interés en adherir al TPP11. Es un espacio de encuentro y un espacio importante de liberalización en toda el área del Asia Pacífico. A largo plazo es un espacio relevante para Chile.

Considerando que las proyecciones económicas no son muy alentadoras para los próximos dos años, ¿Qué entiende por “largo plazo”?

Efectivamente, y por eso mismo estos proyectos y estos acuerdos de carácter comercial son bastante relevantes. Cuando digo “largo plazo”, los observadores entienden que hay una coyuntura compleja para el TPP11 en Chile en estos momentos, pero se espera que eso pueda superarse y que las dudas que presenta el TPP11 puedan seguir despejándose y que se vea como un instrumento importante en la inserción internacional de Chile.

Unasur con “orientación diferente”

Boric ha dicho que él desarrollará su propia agenda en la región, ¿Debería contribuir, por ejemplo, al resurgimiento de una nuevo Unasur?

Siempre está la posibilidad de pensar en una agrupación sudamericana que podría coincidir con lo que fue Unasur, pero con una orientación diferente, porque Unasur también significó un cierto alineamiento ideológico de los países que participaron, y Boric ha sido claro en decir que hay que entender y aceptar la diversidad de nuestra región.

No obstante, hoy pareciera ser que hay un ambiente favorable a los gobiernos de izquierda en la región…

Claro, pero al mismo tiempo sería inconcebible un acuerdo regional en el cual no participaran o se sintieran incómodos países como Uruguay o Ecuador, que son gobernados por la derecha o por partidos de centro derecha.

En esa línea, Boric ha dicho que pretende impulsar coordinaciones con los distintos gobiernos de la región para tratar temas como la migración, ¿Cree que el actual escenario regional es favorable para que Chile impulse negociaciones de ese tenor?

Podría ayudar, pero lo importante es entender que para que el regionalismo funcione, tiene que orientarse hacia temas concretos y específicos. En ese sentido, la migración es un tema en el cual hace falta una mucha mayor coordinación regional e, incluso, que haya acuerdos respecto a la apertura o cierre de fronteras, al control, etcétera. Eso no depende solamente de la orientación ideológica que puedan tener los gobiernos, porque los países tienen intereses que son muy propios y específicos. 

Entonces, efectivamente hay un espacio amplio de cooperación en materias migratorias, y también en materias de cambio climático, como también lo ha mencionado el Presidente electo, y también en cómo enfrentar la Pandemia, porque no se ha ido y va a seguir generando problemas. Recordemos la falta de coordinación que hubo en términos de apertura y cierre de fronteras durante los períodos más duros de la Pandemia. Eso podría volver a repetirse.

Boric y el “liderazgo personal”

Entonces: ¿cuáles serán los principales desafíos que tendrá el gobierno de Boric en la región?

Por una parte, está el problema de la integración económica, que es un tema que siempre está presente, por ejemplo, el cómo seguir liberalizando el comercio entre los países de la región. Desde ese punto de vista, la Alianza del Pacífico es un proyecto interesante. Y, por otra parte, están los temas más relevantes de la agenda: migraciones, la recuperación de la crisis económica en América Latina, la Pandemia y el cambio climático. En todas esas áreas hay espacio de acción.

¿Y qué tipo de acción podría tomar el gobierno de Gabriel Boric en esos temas?

Ayudar a poner estos temas en un lugar muy prioritario en las agendas internacionales y hacer propuestas para avanzar en esas materias, porque Boric creo que tiene un liderazgo personal que es interesante. Es una figura nueva, joven, millenial, tiene ciertas características que son bastante singulares y que le dan capacidad de proyección.

De acuerdo con esas características, es un liderazgo sin parangón en el escenario actual de la región…

Exactamente, tiene una similitud con el liderazgo que tuvo Michelle Bachelet: una mujer empática, muy dinámica y con mucho reconocimiento a nivel internacional como lo vemos hoy. Desde una manera distinta, también puede asumir un liderazgo más personal.

¿Es un factor de preocupación la distancia que el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, ha expresado con el futuro gobierno de Gabriel Boric, dado el ascendiente que tiene Brasil en la región?

Efectivamente, es un obstáculo importante para avanzar en materia regional y de acuerdos a nivel sudamericano, porque Brasil representa prácticamente la mitad de Sudamérica. Entonces, la actitud que ha tenido Bolsonaro, que ha sido de mucha obstrucción en materia de avances regionales, de malas relaciones con algunos países muy relevantes para Brasil como el caso de Argentina, no ayudan. Uno supone que un cambio de gobierno en Brasil puede cambiar radicalmente esa situación. Pero, también hay que tener en cuenta que los intereses de Brasil son los intereses de Brasil y que los de Chile son los de Chile, y ahí hay diferencias también.

Además, Bolsonaro hizo una apuesta por un camino muy propio y por la búsqueda de acuerdos muy bilaterales con Estado Unidos., que también se frustraron cuando se produjo el cambio de presidente en EE.UU. Bolsonaro es un personaje que está bastante aislado en América Latina, y mientras esté, es inconcebible pensar en un liderazgo brasileño significativo a nivel regional.

En ese sentido, ¿Qué tipo de liderazgo podría ejercer Gabriel Boric en la región?

Es complicado hablar de una búsqueda de liderazgo, y no creo que sea la idea del Presidente electo por lo que uno lee y escucha. Aunque le asigne importancia al área internacional, no está buscando un liderazgo a nivel internacional. Ese liderazgo se le va a dar naturalmente por su personalidad.

La próxima Primera Dama, Irina Karamanos, publicó una fotografía en sus redes junto a dirigentas feministas de otras agrupaciones de países de la región, como La Cámpora de Argentina. Estos vínculos con el brazo juvenil de Cristina Kirchner, ¿contribuyen a la política exterior de Chile?

Son vínculos que corresponden al área política. Es decir, las relaciones que hay entre partidos y sectores políticos chilenos y argentinos y con otros países, son vinculaciones de carácter político que siempre existen y son relevantes, pero no tienen un impacto ni pretenden tenerlo en el campo de la política exterior.

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