Guido Girardi se postuló al Consejo de Asignaciones

Girardi al Consejo de Asignaciones: La primera prueba de fuego para el FA como oficialismo en construcción

El histórico senador PPD necesita el apoyo de las huestes del futuro presidente Boric para entrar al órgano administrativo. Lo que antes sería casi un imposible, hoy se vuelve plausible y estratégico por las necesarias alianzas que debe construir el futuro gobierno con la centroizquierda.

Ni en la hora de su retiro de la primera línea, Guido Girardi está dejando de ser un factor de tensión (y de preocupación) para aliados y adversarios. Mal que mal, tres décadas dedicadas a articular -operar dirán sus detractores- a la centroizquierda no pasan en vano. Y bien lo saben ahora en el Frente Amplio, luego que el experimentado senador PPD se haya transformado en una suerte de prueba de fuego para el oficialismo que se estrenará en marzo.

¿La razón? La decisión del parlamentario de postular al Consejo Resolutivo de Asignaciones Parlamentarias, tal como lo revelara CIPER, una vez que deje su sillón el 11 de marzo.

Si bien el cargo es administrativo con poca incidencia política, para obtenerlo debe contar con el apoyo de los futuros inquilinos de La Moneda. Algo no menor considerando que estos últimos han hecho de la dura crítica a los caudillos concertacionistas como Girardi, una seña de su identidad política.

Pero ahora, cuando están prontos a detentar el poder, la cosa es distinta. Bien distinta. No sólo porque serán Gobierno, sino porque les urge comenzar a construir relación con el resto de fuerzas que conformarán un Congreso que no dominan. En ese escenario, las sensibilidades de centroizquierda, sobre las cuales Girardi sigue siendo una figura de peso, jugarán un rol relevante. Enemistarse no es opción y menos recién llegados a palacio.

El cargo de los $3 millones que quiere Girardi

El próximo 11 de marzo y tras 16 años, Girardi dejará su escaño en el Senado, al no haber podido repostularse. Sin embargo, lejos de abandonar los pasillos del Congreso, tiene planeado desembarcar en su Consejo de Asignaciones, a cargo de “regular el uso de recursos del Estado para el cumplimiento de la función parlamentaria”.

En este rol, el ex diputado y actual senador podrá gozar de una dieta cercana a los $3 millones y, en caso de presidir la instancia -cargo que hoy ocupa otro histórico concertacionista como Andrés Zaldivar– sería de $3,9 millones.

De llegar al Consejo de Asignaciones, Girardi tendría una dieta de $3 millones. En caso de presidir la instancia -cargo que hoy ocupa Andrpes Zaldivar-, el sueldo asciende a $3,9 millones.

Para lograr el puesto -y aquí viene la clave del asunto- Girardi necesita contar con la aprobación de tres quintos de ambas cámaras. Es decir, 93 votos de los diputados y diputadas y 26 del Senado. En otras palabras, Girardi necesita que las huestes parlamentarias de Gabriel Boric le den luz verde. En otra época, difícil la tendría.

Un veto “en evaluación” a Girardi

La lectura más inmediata que se desliza de la decisión que tendrá que tomar el FA a la hora de votar la candidatura de Girardi, tiene que ver con lo evidente: el senador cuenta con varios años de trayectoria y reconocidos círculos de influencia, principalmente, concertacionistas. Basta recordar aquella mítica y ya histórica expresión de Pepe Auth, tras dejar el PPD hace más de media década, cuando acusó a su entonces correligionario de ser el “accionista controlador” del partido.

Fuentes de las bancadas del Frente Amplio -con la grabadora apagada- confirman que la opción del senador genera una alta incomodidad en el sector. Para ellos, se trata de una figura muy representativa de la “vieja política” y de los “30 años” que tanto han criticado.

Sin embargo, las mismas fuentes reconocen que en esta pasada -o más bien dicho, cuando se preparan para gobernar- no pueden ser tan intransigentes en sus posturas. Están conscientes de que rechazar la postulación podría tensionar sus relaciones con la centroizquierda, determinantes para darle gobernabilidad a Boric y viabilidad a sus planes legislativos. Y para qué decir si quieren tener influencia o presencia en las mesas que dirigirán ambas cámaras.

Algunos diputados frenteamplistas admiten que, apenas se dieron a conocer las intenciones de Girardi, su reacción fue la de rechazar la postulación. Sin embargo, hoy se encuentran “evaluando” ese veto por las razones ya mencionadas.

“Efectivamente, nuestra ‘vieja guardia’ tiene que dar pasos al costado cuando se trata de cargos políticos. Pero el Consejo de asignaciones es lo menos político que hay”, dice la diputada PPD Andrea Parra.

¿Cómo lo ven desde el otro lado? Desde luego, le quitan dramatismo. En el mismo PPD, la diputada Andrea Parra comenta que “no veo por qué podría tener un problema Guido o cualquier otro ex parlamentario. Efectivamente, nuestra ‘vieja guardia’ tiene que dar pasos al costado cuando se trata de cargos políticos. Pero el Consejo de asignaciones es lo menos político que hay”.

Y es más. En el partido aseguran que están tranquilos ante una reacción hostil por parte del FA. Y la razón es pura matemática política: todos los miembros del futuro oficialismo están postulando a alguien de sus filas para integrar el Consejo.

Por lo tanto, el análisis que hacen desde la colectividad que hoy dirige Natalia Piergentili, es que el FA se verá en la obligación de apoyar a Girardi para que sus aliados más cercanos -por ejemplo, el PC- logren también sumar a un representante en el CRAP. Cálculo puro y duro.

Sobre el resto de candidatos, si bien aún no hay cartas definitivas, desde el PS ya se baraja la opción del ex Director de Presupuesto, Sergio Granados.

Los siempre necesarios puentes

El otro factor que entrega calma a los PPD más cercanos a Girardi, es que dicen estar conscientes que una preocupación de la coalición del próximo gobierno es tender puentes con su partido. Por ello dudan que el FA se arriesgue a tensionar las relaciones vetando a un símbolo como Girardi. El costo de hacerlo no sería menor. Y eso lo saben.

Desde el FA, reconocen que vetar a Girardi del cargo podría tensionar los puentes que están construyendo con los sectores de centroizquierda. Principalmente por los fuertes círculos de influencia del senador.

A pesar del movimiento de nombres e intenciones, todos subrayan que aún las negociaciones y acercamientos para integrar CRAP están en pañales.

De hecho, la comisión bicameral que analiza a los postulantes recién tuvo su primera reunión la semana del 3 de enero y aún no habrían tenido tiempo para comenzar a medir fuerzas. La segunda semana del mes, se volverán a reunir y ahí podrá comenzar a visualizarse cómo comienzan a dibujarse las relaciones -y enemistades- del nuevo oficialismo en construcción.


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