Qué tienen que ver la minería sustentable con la basura electrónica

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Qué tiene que ver la minería sustentable con la basura electrónica

Recuperar los metales de los aparatos electrónicos podría ser una lucrativa solución a un problema que va en ascenso.

La “obsolescencia programada” ha sido un problema cada vez más grande para el medio ambiente. Una profesora australiana pensó en aplicar la “minería urbana”, centros de recolección de metales como oro, plata y cobre de celulares, computadores y otros artefactos que terminan como basura electrónica.

Según expone El Mostrador, al año se desechan 50 toneladas de aparatos tecnológicos en el mundo. En Chile, se estima que por persona se botan 9,6 kilos en chatarra electrónica.

En esa línea, el medio reporta que cada hogar chileno tiene un promedio de 40 dispositivos de este tipo y solo el 3,4% de estos se recicla cuando ya dejan de utilizarse.

Minas urbanas

Buscando atender este problema, la profesora universitaria Veena Sahjwalla pensó en aplicar la “minería urbana” en Australia, su país de origen. La iniciativa consiste en crear centros de recolección colectiva de metales que puedes encontrar en teléfonos, computadores, entre otros.

Este enfoque de economía circular se ha vuelto cada vez más popular entre empresas y gobiernos que la ven como la alternativa más acertada al problema de los residuos.

Sin embargo, esta no es una idea nueva. La práctica de recolectar este tipo de materiales de dispositivos tecnológicos es común en países del tercer mundo. Tal como indica Ethic, en estos países, que llevan décadas aplicando la economía circular, no es una alternativa moderna de reciclaje, sino una necesidad.

Sahjwalla rescató esa idea y la aplicó en el lugar que realmente necesita hacerse cargo de sus residuos: el primer mundo. Si bien aún está en etapa de prueba, todo indica que la minería urbana será una excelente alternativa para la basura electrónica.

Al aplicar esta idea, se puede rescatar y darle nueva vida a oro, plata, aluminio, cobre y otros metales presentes en los aparatos tecnológicos. Al insertarlos otra vez en la cadena de producción se genera un beneficio doble: ambiental y económico.

Si a eso se suma que la minería urbana sea los suficientemente lucrativa como para generar empleos, se agrega a la lista de beneficios el aporte social.

Y todo apunta que así será, ya que como indica la revista digital, un estudio colaborativo entre universidades Macquarie de Sidney y Tsinghua de Beijing reveló que estas serían más rentables que una mina común.

Según revela el estudio, en una mina de oro solo se pueden extraer entre cinco y seis gramos por tonelada de materia prima. En cambio, si la fuente es un aparato electrónico, la cantidad aumenta a 350 gramos del metal.


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