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Política

19 de Marzo de 2022

“Descoordinación”, “gestos innecesarios” y “ansiedad” en el gabinete: siete hitos que marcaron la primera semana del gobierno de Boric

A una semana de que el gobierno de Gabriel Boric asumiera sus funciones, hay varios hitos críticos que protagonizó el Ejecutivo en sus primeras horas de mandato. Aquí, cuatro analistas políticos repasan cada uno de los pasajes que definieron el inicio del “Presidente de los pueblos”.

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Ayer, viernes 18 de Marzo, se cumple exactamente una semana desde que el Presidente Gabriel Boric recibió la piocha de Bernardo O’Higgins, para luego cruzarse la banda presidencial. Una primera semana que, en todo caso, estuvo críticamente marcada por el viaje de Izkia Siches a la Araucanía, donde se le negó su paso a Temucuicui con balazos al aire, evidenciando de paso diferencias de criterios entre la jefa de gabinete y su subsecretario, Manuel Monsalve.

Sin embargo, en estas primeras horas de mandato presidencial, el gobierno ha ido tomando decisiones que dejan entrever el estilo que tendrá el nuevo gobierno para los próximos cuatro años. En este sentido, diversos analistas se la juegan por escudriñar las luces y sombras de la recién instalada administración de Gabriel Boric.

1. El veto a Felipe Berríos: la primera descoordinación del gabinete de Boric

Probablemente el primer episodio remarcable desde que Boric asumió el poder, fue la controversia por la inclusión del sacerdote jesuita Felipe Berríos en el ministerio de Vivienda.

El hecho se dio a conocer por la propia Compañía de Jesus, quienes anunciaron que el prelado ejercería el cargo de “Coordinador Nacional de Campamentos”. Sin embargo, horas después fue el propio ministro de Vivienda, Carlos Montes, quien aclaró que sólo se estaba considerando al sacerdote para integrar un equipo supra ministerial del que estaba pendiente su conformación.

Más tarde, el día lunes 14 de Marzo, en el primer comité político de La Moneda, la ministra de la Mujer, Antonia Orellana, vetó a Berríos -consignó La Tercera– como una señal de estar del lado de las personas abusadas por representes de la Curia.

A pesar de la casi inmediata rectificación que hizo el gobierno, el sociólogo y analista político, Axel Callis, asegura que esta fue la “primera descoordinación” del gobierno.

“Esto demuestra una primera descoordinación y desinteligencia respecto al cómo gobernar y con quién gobernar. La Compañía de Jesús no es una institución que saque comunicados por rumores o cahuines. Me parece que hubo un acuerdo, quizás de palabra, que no se cumplió por parte del gobierno”, sostiene.

El cientista político y académico de la Universidad de Talca, Mauricio Morales, opina en una línea parecida a Callis, asegurando que la decisión de vetar a Berríos por parte de Antonia Orellana “son los problemas a los que están expuestos los gabinetes que recién están debutando. Aquí se enfrentaron la ministra más jóven y el ministro más longevo, por lo tanto hubo divisiones en lo político, lo generacional y lo valórico”.

Una visión distinta plantea Susana Riquelme, cientista política de la Red de Politólogas y académica de la Universidad de Concepción: “Aquí queda de manifiesto la importancia de que no haya ninguna duda sobre quiénes van a ser prioridad en este gobierno. Es decir, existe una visión de la ministra de la Mujer en la toma de decisiones. Se priorizó esa visión en favor de generar un ambiente más tranquilo. Pueden ocurrir estos errores y no me parece malo enmendarlos a tiempo”, dijo.

Para el subdirector de Desarrollo del Instituto de Estudios de la Sociedad, Rodrigo Pérez de Arce, “fue el primer apretón de fuerzas interno del comité político, más allá de lo obvio que es una nueva relación con la Iglesia. Ahí, Antonia Orellana muestra sus cartas para decir que lo que pase en el gobierno va a depender directamente del ministerio de la Mujer”, reflexionó.

2. “La nueva forma de gobernar”: La molestia de Boric con los curas Errázuriz y Ezzati

El primer domingo de Boric como Presidente, el Mandatario aprovechó su discurso en un acto en La Pintana para asegurar que “me molestó ver al señor (Ricardo) Ezzati (en la Catedral). Me molestó ver a gente que ha actuado como encubridora de graves delitos contra los niños que están aquí presentes”, dijo sobre la presencia de los cuestionados sacerdotes en la Te Deum ecuménico realizado el sábado 12 de Marzo en la Catedral.

Las palabras de Boric demuestran una postura más dura respecto de los casos de encubrimiento de abuso sexual en la Iglesia. Y, por supuesto, tuvo la respuesta casi inmediata del Cardenal Francisco Errazuriz: “Hasta los Presidentes se pueden equivocar”, dijo con audacia aleccionadora.

El cientista político Mauricio Morales observa la crítica como una forma de demostrar “lo que el Presidente Boric siempre ha sido. Es decir, un político que cuestiona los poderes tradicionales del país. No sólo a nivel político-institucional, sino que también a nivel valórico y cultural”, afirmó.

Susana Riquelme, en tanto, muestra una visión favorable a las palabras del Presidente: “No es en contra de la Iglesia ni contra las personas católicas, sino que en contra de la cúpula que encubrió delitos gravísimos. Fue una buena señal, sobre todo para las víctimas y sus familias”, señaló.

Callis, por su parte, asegura que esto es parte del estilo del nuevo gobierno. “La crítica no me pareció impertinente, para nada. Es parte de la nueva forma de gobernar, de ser mucho más directo y explícito. La situación incómoda, así, dura mucho menos. En una forma antigua hubiesen mostrado disconformidad a través de un ministro y eso hubiese durado una semana. El Presidente puso y mató el tema de una”, indicó.

Pérez de Arce considera “legítima la forma de expresarse” y aprovecha de hacer una recomendación: “el llamado es, quizás, a la cautela con estos gestos, porque exigen mucha responsabilidad. El tema de Errazuriz y Ezzati ha durado muchísimo tiempo, pero todo sigue borroso y sin una sentencia clara al respecto. Entonces me parece que se puede prestar, por ejemplo, para que los sacerdotes se defiendan ante la crítica”, sugiere.

3. “Un gesto súper innecesario”: los emplazamientos cruzados de Boric con la Corona

Un hito menor de la primera semana de Boric, pero que no pasó desapercibido, fue el comentario que hizo sobre la demora del Rey de España para entrar a la ceremonia de cambio de mando.

“Me pareció bien inaceptable que se atrasara la ceremonia porque el Rey de España se había atrasado”, dijo Gabriel Boric el lunes 14 en el programa Las Caras de La Moneda de Canal 13.

La respuesta de la Corona vino al día siguiente y fue tajante: “Nuestra delegación siguió en todo momento las indicaciones del protocolo”, consignó La Tercera.

Según Mauricio Morales, “el Presidente debería evaluar de mejor manera sus dichos antes de emitirlos. Si bien la gente evalúa positivamente a los políticos que son locuaces, honestos y capaces de llamar las cosas por su nombre, muchas veces esos políticos se ven expuestos a respuestas que los dejan mal parados frente a la opinión pública”, advierte.

El impasse entre el Presidente Boric y la Corona española, para Rodrigo Pérez de Arce, “es un hecho menor”, al igual que Axel Callis, que dice que el hecho “no pasa de ser una anécdota”.

De todos modos, el subdirector de desarrollo del IES asegura que “ser Presidente implica muchas veces morderse la lengua. Para un grupo de gente que es extremadamente talentosa y son muy buenos voceros, como Boric, Vallejo, Jackson y Siches, siendo gobierno es más lo que uno calla que lo que uno dice. En el fondo esto fue un gesto súper innecesario”.

4. El viaje de Izkia Siches a La Araucanía.

Probablemente, el tema que más se abordó durante la semana fue el viaje de una comitiva ministerial encabezada por la jefa de Gabinete, Izkia Siches, a La Araucanía.

Ahí, los ministros sostuvieron distintas reuniones. Pero lo que más llamó la atención fue el fallido intento por entrar a la comunidad de Temucuicui con Marcelo Catrillanca, escena en la que hubieron hasta balazos al aire involucrados.

A pesar de que para Susana Riquelme “lo primero que aquí es importante es el gesto de ir al territorio”, la cientista política asegura que “hay que tener un resguardo con los protocolos propios de las comunidades. Si vamos a generar un diálogo en el marco de la interculturalidad, se tienen que respetar los protocolos de ambos lados y conversar bien una reunión de este tipo”.

El hecho que continuó al fracaso de la visita a Temucuicui, fue la decisión de la ministra de no presentar una denuncia al respecto. Sobre esto, Morales plantea que “el gobierno está entregando una señal contradictoria: quiere avanzar en diálogos para enfrentar el conflicto, y por otra, muestra una postura de mano blanda frente a hechos condenables desde todo punto de vista”, cuestionó.

Una línea crítica en la que coincide Pérez de Arce. “Este es un gobierno súper cargado a los símbolos y eso me parece súper elocuente. Pero, esta renuncia a priori de parte del gobierno a ejercer ciertas facultades que tienen como el Estado de Excepción, me parece que es miope e insuficiente: van achicando el abanico de posibilidades que tienen para enfrentar el conflicto”.

Axel Callis, por su parte, le da una vuelta al asunto y pone el foco en el nivel de preparación de la emboscada que recibió a Siches en las cercanías de Temucuicui.

Sobre la ida a Temucuicui, Axel Callis comenta que “lo que más me preocupa es que, al parecer, los autores de este grupo sabían mucho más de la coordinación del gobierno que viceversa”.

“No entiendo que todo el mundo haya puesto el énfasis en la planificación precaria de la ministra y nadie haya puesto acento en la planificación en el grupo que hizo la demostración de fuerza. A mi lo que más me preocupa es que, al parecer, los autores de este grupo sabían mucho más de la coordinación del gobierno que viceversa. Fue un operativo táctico y bastante exitoso desde el punto de vista de la demostración de fuerzas”, analizó.

5. Diferencias en el gobierno de Boric para catalogar a “presos políticos mapuche”

Otra derivada del viaje ministerial al Wallmapu, fueron las diferencias entre las autoridades de La Moneda respecto de la calificación de “presos políticos mapuche”.

La misma Izkia Siches usó el término para abordar la situación que vivió en el camino a Temucuicui: “Aquellas personas que creen que la vía violenta nos va a permitir avanzar, incluyendo demandas hacia presos políticos mapuche, están muy equivocados”, sentenció.

El término fue secundado por el ministro de la Segpres, Giorgio Jackson, quien justificó la categoría en Radio Agricultura el pasado miércoles 16 de Marzo. “Hay muchos casos sin mediar un debido proceso. Hay muchas personas que a través de prisiones preventivas, como le sucedió a la machi (Francisca) Linconao, que estuvo durante muchos meses privada de libertad sin que finalmente se descubriera absolutamente nada”.

Sin embargo, de forma casi paralela a Jackson, el subsecretario del Interior, Manuel Monsalve, estaba en entrevista con T13 radio asegurando que “las personas que están hoy condenadas por un delito, han sido condenadas por nuestro sistema judicial por un delito que está tipificado en el Código Penal. Desde esa perspectiva no son presos políticos”, aseguró.

Sobre las diferencias entre los personeros de La Moneda, Axel Callis, plantea que se debe a un gobierno de reciente instalación. “Esto es un proceso de rodaje, no todos los ministros y subsecretarios saben jugar de memoria. Lo que sí me preocupa es que el concepto de preso político sea tan laxo, que al final se termine manoseando. Y eso lo único que hace es menoscabar, por ejemplo, a los presos políticos de la dictadura”, argumentó.

En la misma línea opina Mauricio Morales, asegurando que “es un concepto que el gobierno debería abandonar, porque de lo contrario, está confundiendo a la opinión pública. Nosotros tuvimos presos políticos en dictadura, que a la gente se le torturaba y asesinaba en función de sus ideas. Acá eso no ocurre”.

Para Pérez de Arce, “esto fue un error propio del gobierno, faltó coordinación y quizás la lección es que ya no están en la Confech, ya no pueden decir cualquier cosa. Y lo que te dio rédito hace 10 años, ya no te da para gobernar. Ser preso político es una acusación súper grave, y han habido casos donde se ha vulnerado el debido proceso. Entonces sí, han habido problemas, pero de ahí a usar la categoría de presos políticos, me parece que es un exceso”.

Por su parte, Riquelme matiza la descoordinación del gobierno. “Puede ser una descoordinación, pero también se trata de mirar a qué nos referimos. Porque pueden haber causas contra personas mapuche que sean totalmente ajustadas, y otras donde se tenga a personas retenidas sin pruebas, y en ese caso sí serían presos políticos. Ahí quizás tienen que coordinarse para saber de quién se está hablando”, recomendó.

6. La “encuesta” de Jackson para conocer prioridades legislativas

Además del viaje de la comitiva ministerial a La Araucanía, otra acción del gobierno fueron las reuniones que sostuvo Giorgio Jackson con las mesas directivas de la Cámara y el Senado.

Ahí, Jackson estrenó una dinámica distinta a las que se conocían a la fecha, en las que el Ejecutivo llegaba a poner sobre la mesa sus prioridades legislativas.

En cambio, según consignó El Mercurio, Jackson envió a los parlamentarios de ambas Cámaras una encuesta-formulario con dos preguntas para coordinar la agenda: “¿Qué temas le parecen prioritarios de abordar en la agenda legislativa 2022?” y “¿Qué proyectos de ley actualmente en tramitación iniciados por mensaje o por moción parlamentaria, cree que deberían ser prioritarios para apoyar y acelerar su tramitación?”.

Sobre este método, Rodrigo Pérez de Arce ya cuestiona los oficios de articulación del ministro Jackson. “Cuando uno llega sabiendo que es minoría, toma una actitud distinta. Pero me parece que hay ciertas agendas bien urgentes, como la Tributaria, Pensiones e incluso Salud, que no dependen de ser mayoría o minoría. Quizás son trascendidos, pero Jackson no ha sido el gran estratega y articulador que se esperaba”, cuestionó.

Para Morales, el caso de Jackson es el contrario: “Como ministro Segpres, está tratando de ordenar primero a su coalición legislativa, realizar ese trabajo y evitar que el gobierno se encuentre con un frontón en el Congreso. Él lo que está pensando es que al enviar el proyecto, es que avance y que tenga viabilidad. Es el ministro que muestra menores niveles de ansiedad”, aseguró.

Sobre la “encuesta” de Jackson a los parlamentarios, Susana Riquelme dice que “no es tan impositivo lo que está generando, de poder ir construyendo juntos, que es lo que él necesita para lograr los cambios”.

“Es importante que la relación entre el gobierno y el Congreso sea coordinada, para que haya una interacción beneficiosa para el país. Es distinto y no es tan impositivo lo que está generando Jackson, de poder ir construyendo juntos, que es lo que él necesita para lograr los cambios que plantea el nuevo gobierno”, agrega Riquelme.

7. El “manual de comunicaciones” de la “triministra” Siches

Otro de los coletazos del viaje de la ministra Izkia Siches a la Araucanía, fue la idea de crear un manual para periodistas para tratar los temas de migración y violencia en el Wallmapu.

“Las imágenes que se muestran en televisión tienen un gran carácter y hemos estado revisando manuales y medidas que nos ayuden a comunicar mejor a la ciudadanía, tanto en materia de migración como en relación a nuestros pueblos originarios”, dijo la ministra.

“Estamos viendo con la ministra Vallejo y la Secom cómo podemos hacer las comunicaciones con ustedes mismos (la prensa) en torno a comunicar mejor para no crear estigmas”, explicó la secretaria de Estado.

La idea fue una polémica casi inmediata. Este jueves 17 de Marzo via Twitter, la ministra publicó un hilo para afirmar que dicho manual “no tiene nada que ver con coartar la libertad de expresión”.

“Tengo la sensación de que (Izkia Siches) está inaugurando una carrera política dentro de gabinete, que de persistir no va a terminar bien”, dice Mauricio Morales.

Para este tema, Mauricio Morales dice que “la ministra del Interior no debería estar preocupada de las comunicaciones del gobierno, esa tarea corre por parte de la Secom. Da la sensación de que la ministra Siches quiere ser vocera y Segpres al mismo tiempo, y ella debe entender que no es triministra, y que estar en tantos frentes la lleva a cometer ciertos errores. Tengo la sensación de que está inaugurando una carrera política dentro de gabinete, que de persistir no va a terminar bien”.

En esa línea, Pérez de Arce asegura que “el contenido del manual es bien controvertible. No hay sólo recetas o un marco para informar, sino que hay informaciones duras. Aquí hay una agenda política súper discutible que se pasa por el manto de las buenas prácticas”.

Susana Riquelme, en cambio, cree que “un manual es un manual. No es un instructivo, no tiene carácter punitivo o impositivo. En distintas instituciones hay manuales para consultar en caso de que yo no sepa cómo usar algún lenguaje. Si es para referirse a temáticas sensibles, puede ser un aporte. Aunque creo que es complejo este tema para los medios, no se debería intentar intervenir”.

Para cerrar, Axel Calis indica que “todos los gobiernos cuando llegan tratan de homologar a las autoridades para hablar más o menos de lo mismo. Lo que pasa es que la palabra manual no sé si es la más indicada, porque es más bien una minuta o un instructivo”.


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