Secciones

The Clinic
Buscar
Entender es todo
cerrar
Cerrar publicidad
Cerrar publicidad

Opinión

26 de Mayo de 2024
Créditos: Agencia Uno

Perfil a Iván Poduje, candidato a alcalde por Viña del Mar: Iván Bang Bang. Por Kike Mujica

Por Kike Mujica

Hace pocos días el arquitecto Iván Poduje lanzó su candidatura para alcalde por Viña del Mar. Kike Mujica, periodista y columnista de The Clinic, escribe un perfil sobre el urbanista y narra que sus intenciones no son solo estas. "Poduje ya está en marcha y el tren parte en Viña y pretende, según confesión propia, terminar en La Moneda", escribe, y lo retrata: "Cuesta situar su domicilio político. 'Es Laguista de tomo y lomo', dice su amigo Louis de Grange. Él también se auto etiqueta así. Cuesta calzar esto con su presente: hoy es uno de los más duros de los duros de la oposición y muchas veces juega a la derecha de la derecha".

Compartir

Mecha corta y gatillo fácil. Cercanos y adversarios coinciden. “Soy porfiado. Muy porfiado. Y croata”, dice Iván Poduje, el nuevo candidato independiente a la alcaldía de Viña del Mar. Sin anestesia reconoce que si gana la próxima elección su plan es ir por la presidencial: “Sí, absolutamente. Si funciona lo de Viña quiero escalarlo a nivel nacional. Este es el primer paso para algo más grande”.

Titubea poco Poduje. “Es como Lagos: puede estar equivocado, pero siempre está convencido”, dice una persona que lo conoce.

Poduje debe ser el primero de los liderazgos incipientes en la política a quien le está funcionando, por ahora, el modo epocal: agresivo, duro y polarizado. Muchos lo intentan, pero el Milei que aspiran ser -por convicción o por performático- no les resulta. 

Iván Poduje es outsider, habla de la fronda para referirse a la élite, no le gustan los lotes y pese a todo trabajó, en distintas misiones con Michelle Bachelet, Ricardo Lagos y Sebastián Piñera. Ahí lo pilló el estallido. Dentro de La Moneda. En el segundo piso. Y según quienes lo conocen en ese momento nació otro Poduje. Después del shock octubrista, el político. Y también el personaje, carismático para unos; para otros excesivo, vociferante e hiperventilado en el ring televisivo que es el programa televisivo “Sin Filtros”, que es su megáfono. A lo Milei. Así partió el argentino: panelista en la tele y twittero de armas –bang bang– tomar.

Santiago gótico

En su oficina de su consultora Atisba, Iván Poduje tiene más de 100 figuras de Batman. Le fascina el Batman de Frank Miller, guionista y dibujante de comics. “Cincuentón, carreteado, real”, dice.

-Una persona que te conoce me dijo que hay algo de Batman en tu personalidad.

-Jajaja. Puede ser porque él defiende posiciones y sale de la cueva. Pero no es que me crea Batman.

-¿El Guasón es de derecha o izquierda?

-Ni lo uno ni lo otro. Es anarquista y demente.

-¿Viste guasones durante el estallido?

-La escena de la revuelta de la película es lo que yo vi en Vicuña Mackenna. De hecho, había tipos disfrazados del personaje.

Iván Poduje es hijo de una familia de la clase media alta, que vivía en Las Hualtatas, Vitacura. Su abuelo tuvo una carnicería y su padre cursó ingeniería en la U. de Chile. 

Estudió en el colegio Saint Gabriel y luego arquitectura en la Universidad Católica de Valparaíso. Cuentan que tuvo su momento de eureka cuando junto al ingeniero de transportes Andrés Villaseca crearon una especie de Google Maps adelantado: un libro con un mapeo completo de Santiago: metros cuadrados para construir, planos reguladores, futuros enclaves para centros comerciales. El texto lo vendieron -por 200 UF- a inmobiliarias, bancos, fondos de inversión. Corría la primera mitad de los 90 y el país brillaba, comenzaba el auge de las concesiones y del boom inmobiliario. 

“La hicieron. Fue una idea genial. No había nada parecido, por eso tuvieron muchos y buenos clientes”, dice un arquitecto. El ascenso fue meteórico: se convirtió en discípulo y socio de Marcial Echenique, uno de los próceres del urbanismo en Chile. Fundó la consultora Atisba y luego co-escribió junto a Axel Galetovic un documento del CEP muy reputado académicamente: Santiago. “Dónde estamos y hacia dónde Vamos”. Y comenzó a pulular en los medios -radio Duna fue la primera-, desde donde no se movió hasta hoy. 

El self made man Poduje comenzaba a escalar a toda velocidad. “Ahí se mareó. Mi tesis es que se quiso convertir en el mejor urbanista de Chile, emulando a Echenique. Es muy ambicioso y juega para él”, comenta un arquitecto. En su rubro lo miraban con recelo: por el éxito y porque era más empresario que académico. A los profesores de “chaqueta de tweed les comenzó a molestar.

Iván Poduje tiene fama de brillante. Es el urbanista con más kilómetros recorridos en Santiago. “Iván es frontal, habla sin anestesia, sabe muchísimo de ciudad en todos sus aspectos urbanos y su perfil tan directo y a veces muy duro, genera roces. Iván es capaz de hablarle de la misma manera a un grupo de empresarios como a una audiencia de perfil progresista. Sin pelos en la lengua”, dice Rodrigo Guendelman, fundador de Santiago Adicto.

El antioctubrista número uno

El outsider político del siglo XXI clava banderas en dos o tres temas, y el sobre el resto, navega sin fronteras. No a la delincuencia y el narco; no a los políticos tradicionales; no a la corrupción. En el resto, viva el pragmatismo. Poduje está en esa.

Cuesta situar su domicilio político. “Es laguista de tomo y lomo”, dice su amigo Louis de Grange. Él también se auto etiqueta así. Cuesta calzar esto con su presente: hoy es uno de los más duros de los duros de la oposición y muchas veces juega a la derecha de la derecha. 

Dejó su domicilio original tras jugar un rol protagónico en la segunda y amarga candidatura frustrada de Lagos, que lo hizo romper con rabia contra la Nueva Mayoría -sobre todo con Álvaro Elizalde, presidente del PS en ese momento- y engendrar un odio parido contra el Frente Amplio, que solo se vio multiplicado por mil después del 18-O. 

Iván Poduje es el anti-octubrista número uno, avalado por su vivencia en las calles durante el estallido que se hizo carne en el libro “7 kabezas”, para muchos una de las mejores explicaciones tempranas de la revuelta. Ahí, dicen amigos y adversarios, siguió la doctrina “o estás conmigo o contra mí”. Él dice que no es así, que su encono es solo contra “el octubrismo pastabasero”.

También dicen que el 18-O frustró los planes urbanísticos que tenía con Piñera, que lo podrían encumbrar a ligas mayores. “Era su momento y el octubrismo lo impidió”, dice un arquitecto.

Foto: AgenciaUno

Poduje versus Gray

Este episodio, de acuerdo, a muchos entrevistados demuestra el carácter y el origen del nuevo actor político.

El 3 de enero del 2020, en medio del estallido social, un grupo de vándalos incendia y saquea la iglesia San Borja. Iván Poduje se indigna. Y reclama por Twitter por la indolencia de la Escuela de Arquitectura de la UC. Escribe: “Como profesor lamento profundamente que a dos días del ataque a la iglesia San Borja, la cuenta de Twitter de la escuela sea incapaz de publicar una sola condena. Lo mismo ha ocurrido en otros incendios y ataques a barrios y edificios. Inexplicable”. 

El teclado viperino de Sebastián Gray, otro arquitecto y colega de Poduje en la UC, responde: “Como profesor de la Escuela de Arquitectura lamento profundamente que colegas denosten nuestra propia escuela en público. Inexplicable”.

Primer round.

Vamos al segundo round.

Poduje critica en Twitter que el hambre esgrimida por diversos grupos sociales sorpresivamente sale de la agenda pública. “Nunca más se supo de hambre. Curioso”.

Semanas después, Gray escribe en Twitter que si el gobierno de Piñera vetara el proyecto de ley sobre el retiro de los fondos de la AFP habría que poner “una guillotina en la Plaza de Armas”. 

El rector de la UC, Ignacio Sánchez, se cabrea. “Tanto Iván Poduje como Sebastián Gray han sido absolutamente desatinados en sus comentarios, tanto el de Poduje sobre las cajas y el hambre, como el de Gray. Lo encuentro un desatino mayor. No sé si es producto de la pandemia, si es producto de salud mental o si están sobre estimulados, no sé. No me identifican ninguno de los dos comentarios y es una lástima que profesores de la universidad emitan eso en Twitter”, dice en una entrevista.

El tirón de orejas no es simétrico, dice Poduje. Mientras a él lo interpelan con nombre y apellido en el caso de Gray, la universidad twittea: “Las opiniones emitidas por académicos o académicas de la UC son de su propia responsabilidad y no representan los principios o valores de la Institución”.

Iván Poduje renuncia. Deja atrás 17 años de trabajo en la UC.

Ahí hay dos claves dice un profesor de la UC: 

-El carácter y/o la vehemencia: “Gray agachó el moño y Poduje no”. 

Y la biografía: “Gray forma parte del ADN de la escuela y tuvo protección. Poduje es la UCV. Gray es red set y Poduje un outsider”.

¿Va o no va?

Va. Definitivo. Si es por Chile Vamos, está -luego- por verse. Esta semana se supo que se reunió con el presidente de RN, Rodrigo Galilea. La UDI -María José Hoffmann- fue quien lo convenció de lanzarse al ruedo. Republicanos lleva, hasta ahora, candidata propia. 

Puntos a favor: marca bien pese a su bajo nivel de conocimiento, es bueno para el trabajo en terreno y tiene en su disco duro mental el trabajo de reconstrucción de las zonas afectadas por el incendio que emprendió a instancias del presidente Piñera, justo antes de su muerte. De hecho, la libreta de apuntes que dejó el mandatario en escritorio de la casa en Coique, antes de salir en el último vuelo, delineaba el plan de Poduje.

Puntos en contra: potencial díscolo por su individualismo y asomo de conflictos varios por su carácter.

En todo caso, Poduje ya está en marcha y el tren parte en Viña y pretende, según confesión propia, terminar en la Moneda.

Comentarios

Notas relacionadas