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Entrevistas

16 de Junio de 2024

Daniel Mansuy y el presidente Boric: “Va a ser un personaje político relevante y las posibilidades de que vuelva a ser candidato son muy altas”

Fotos: Nico Amaya

El académico de la Universidad de Los Andes reconoce el potencial político del mandatario, pero asegura que, salvo con algunas reformas que podrían avanzar, perdió definitivamente su agenda de cambios. Sobre la cuenta pública advierte que fue "la firma del acta de defunción. Fue un discurso no tan distinto al que habría hecho cualquier presidente de la Concertación, incluso de Sebastián Piñera". Del buen momento de la alcaldesa Evelyn Matthei, sostiene que es una gran candidata, pero que ", es un error para la derecha mirar la elección como ganada". Y aprovecha además de advertir a Chile Vamos que no miren en menos la figura de Rodolfo Carter. "Es un competidor incómodo", afirma, y añade que puede convocar a un público con el que la derecha tradicional no ha sabido conectar.

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Desde su oficina con una privilegiada vista en la Universidad de los Andes, Daniel Mansuy (46) plantea sus críticas al gobierno en plena marcha del segundo tiempo de la administración del presidente Gabriel Boric. Su postura es que las consignas que llevaron al mandatario a La Moneda “están todas muertas”, y que “de aquí al 11 de marzo del 2026, cada día el presidente va a tener un poquito menos de poder”. 

Su visión de la cuenta pública pasada no es mejor que eso. “La cuenta pública del presidente el 1 de junio, a mi juicio, fue como la firma del acta de defunción. Fue un discurso no tan distinto al que habría hecho cualquier presidente de la Concertación, incluso de Sebastián Piñera. Una lista de supermercado sin grandes ambiciones, sin siquiera hacerse cargo de lo que había pasado”, afirma el autor de “Salvador Allende, la izquierda chilena y la Unidad Popular”.

El investigador del IES se refiere también al presente de la oposición. Desde su perspectiva, señala que “lo que ocurrió en el 18 de octubre y lo sucesivo hizo entender a la derecha que sus diferencias no son tan profundas”.

–¿Qué responsabilidad tiene el Gobierno de que no haya avanzado en su propia agenda? 

–Las responsabilidades siempre son compartidas, y esto lo diría de cualquier gobierno. Nunca el gobierno tiene una responsabilidad igual a cero. Generalmente tiene más responsabilidad que la oposición porque los que están a cargo de gobernar el país y generar las condiciones para los acuerdos son ellos. Esta oposición no es la mejor oposición del mundo, tampoco creo que sea una peor oposición que la que fue el Frente Amplio, pero el gobierno tiene espacio para hacer más cosas de las que está haciendo todavía. Sin perjuicio de que la oposición también tiene espacio para ser más inteligente de lo que ha sido hasta acá. 

–El presidente ha mantenido una base de apoyo que varía en torno al 30%. ¿Va a mantener esta base de apoyo si es que de aquí al final de su gobierno no logra impulsar los cambios que prometió durante su campaña? 

–Parece ser una base de apoyo bastante inconmovible, porque han pasado cosas graves. 4 de septiembre, casos convenios, fundaciones. El presidente podría bajar algo, de hecho bajó después del asesinato de los carabineros en Cañete, pero recuperó rápidamente. Hay una base que no sé si es 30, pero no es menos que 25, que en todo caso, es exactamente el porcentaje que él sacó en primera la vuelta. Los números aquí no mienten. Esa base es interesante y en la que él cultiva con bastante cuidado, porque si bien no sirve para gobernar con eficacia porque es muy poco, si sirve para mantener un piso y proyectarse políticamente después. 

–¿Ve a Gabriel Boric volviendo como candidato presidencial en algunos años más? 

–El presidente Boric tiene el talento, los años y la experiencia por delante. No estoy diciendo que lo vaya a hacer, pero es un político nato. Tiene décadas por delante, va a tener la experiencia acumulada. Su izquierda tampoco tiene demasiados líderes de recambio. Del Frente Amplio, el alcalde Vodanovic aparece como la única figura con proyección nacional. El Frente Amplio no ha producido muchas más figuras con proyección nacional. Me parece como un hecho de la causa que va a ser un personaje político relevante y que las posibilidades de que vuelva a ser, al menos candidato, son muy altas.

Él ha ido cultivando un proyecto que es la unión de la izquierda, y que por supuesto va a estar muy bien posicionado para hacer eso después. Porque es joven, porque va a haber sido presidente, porque viene de una izquierda más identitaria, pero ha ido transitando hacia una izquierda más moderada. Creo que ese es su proyecto histórico, reconciliar a la izquierda. Ojo, que él mismo divorció, porque fue el líder de una izquierda muy rebelde, muy separatista respecto de la izquierda tradicional. 

–Tuvo muchas críticas a la Concertación.

–Claro, pero su proyecto histórico es volver a reunirla. Tiene muchos años para eso, y yo creo que eso va a guiar lo que haga una vez que salga de La Moneda.

“Si (Tomás) Vodanovic sale con primera mayoría nacional, no me cabe ninguna duda que va a ser candidato presidencial”

–Se habla mucho que el próximo gobierno va a ser de derecha. ¿Ve algún espacio para que la izquierda logre tener alguna carta que pueda pelear la candidatura? 

–Lo he dicho siempre, es un error para la derecha mirar la elección como ganada. Las elecciones presidenciales en Chile vienen muy prefiguradas por lo que ocurre en la elección municipal. Si es que la izquierda resiste bien en octubre, el cambio de ánimo ahí puede ser muy brutal. Si la izquierda logra mantener Santiago, Viña, Ñuñoa, Maipú, no sé qué tanto puede celebrar la derecha. Maipú me parece ganada, pero Santiago, Viña y Ñuñoa, nadie indica que la derecha vaya a ganar paseando en esas municipalidades.

–Rodolfo Carter oficializó su candidatura e incluso dijo que va a derrotar a Matthei en primarias. Preguntarle, bueno, cómo ve las palabras de Carter y también su figura.

–Él ha dicho que no y está bien que diga que no, pero si Vodanovic sale con primera mayoría nacional y a la derecha no le va a ir en las municipales, no me cabe ninguna duda que va a ser candidato presidencial en la primaria de julio del próximo año. No hay que ser un genio para predecirlo. Puede ser un candidato bien aspectado.

Carter está en campaña, está en campaña hace tiempo. Una campaña más o menos explícita, pero evidente que Carter tiene ganas de al menos ir a pelear esas primarias. Lo que me parece bien, en la derecha hacen falta políticos con hambre, en el buen sentido de la palabra. A mí no me molesta nada un político que tenga esa ambición, por el contrario. Ahora Carter está evidentemente jugando al retador, la candidata hegemónica es Evelyn Matthei. Pero es sano que haya una primaria, creo que incluso fortalece a Matthei.

“Me parece que Carter tiene teclas que tocar, es un candidato que puede llegar a un público al que la derecha tradicional le cuesta llegar más. Le puede pelear algún público a José Antonio Kast. La derecha crece con Carter. No lo veo con preocupación y creo que nadie de la derecha debería verlo como un enemigo sino que yo creo que en una primaria competitiva todos crecen.

–¿Ve un escenario en que Carter, o quizá otro candidato, pueda derrotar a Matthei en las primarias? Le pregunto porque pasó eso con Lavín. 

–Evelyn Matthei es una muy buena candidata, está muy bien instalada. Está haciendo las cosas bien hasta ahora, pero queda un año para la primaria. Un año es una eternidad. Pocos meses antes de la primaria anterior Lavín era el candidato seguro, era una segunda vuelta a la Lavín- Jadue, y Sichel entró por los palos. Hay que dejar de mirar escenarios fijos porque el escenario es muy volátil y el voto obligatorio introduce más incertidumbre. Y por eso es que lo que hace Carter me parece destacable de algún punto de vista. 

Hay que estar atento, la derecha cometería un grave error creyendo que esto es una carrera corrida. O sea que pueden pasar muchas cosas. Carter tiene público, tiene teclas y tiene temas que sabe tocar. Es un competidor incómodo en el buen sentido de la palabra.

Daniel Mansuy: “Es un error pensar que el Partido Republicano no tiene más por dónde crecer”

–Matthei ha apuntado a un electorado más de centro, desde la centroderecha hacia el centro. ¿Le puede penalizar eso, sobre todo compitiendo con los candidatos como Kast o Carter, que pueden llegar a convocar un apoyo de la derecha más dura? 

–Matthei tiene virtudes porque tiene muchos registros. Ella le habla al centro, tiene un perfil más liberal. Pasó por RN, hoy día es militante de la UDI, pero en Evópoli la miran con muy buenos ojos. Eso en la derecha es una cosa suficientemente rara como para ser destacada. Entonces tiene un perfil más de centro en algunas cosas, pero también cuando habla de seguridad transmite credibilidad. Es una candidata bien cubierta en principio en los distintos flancos que tiene.

Por supuesto corre el riesgo, digamos, de perder votos por su derecha. Es un riesgo que siempre está para el candidato de centroderecha. Pero hasta ahora se ha manejado bien en eso. Obviamente que, al mismo tiempo que cultiva un perfil más de centro, no puede descuidar a un votante más duro de derecha que hoy en día tiene otras preocupaciones y que va a tener competidores a su derecha, tanto en la primaria como en la presidencial. 

–En las elecciones del Parlamento Europeo la derecha radical, ultra derecha, como se le quiera llamar, tuvo un gran avance. ¿Cree que esto se puede replicar en un escenario en Chile? 

–El Partido Republicano en la elección municipal sólo puede crecer, porque parte de cero, por lo tanto, todo lo que haga es harto. Hay hartos niveles, uno es municipal, concejales y alcaldes, donde el partido sólo puede crecer. La otra es la cosa parlamentaria, donde ellos también pueden crecer. Hoy en día tienen una senadora.

–Que no fue electa por el Partido Republicano. 

–Efectivamente. Pero ellos pueden crecer parlamentariamente, porque los senadores tienen la legítima aspiración. Imagínate, no sé, si José Antonio Kast -que no creo que lo haga-, pero si fuese candidato a senador por La Araucanía. Arrastra a uno inmediatamente. En el escenario municipal y parlamentario tiene bastante por crecer todavía. El presidencial es donde está la duda, digamos, de cómo tú traduces esto en una mayoría. Y esa es la gran pregunta que se hace sobre el Partido Republicano, si es capaz de llegar o no a la mayoría. Subsiste la duda si es que acaso ese techo del 45%, que es el de la segunda vuelta presidencial y el segundo proceso, es un techo que tanto los deja fijados ahí o no. Pero es un error pensar que el Partido Republicano no tiene más por dónde crecer. 

“Siempre les digo a mis amigos de izquierda que cuando venga el verdadero candidato de la ultra, van a añorar a José Antonio Kast”

–José Antonio Kast , en una entrevista con El Mercurio, le preguntaron si es que se sentía más cercano a Vox, Milei , Le Pen que a Chile Vamos, y él dice que “nosotros somos la derecha de verdad, Chile Vamos es la derecha tradicional”. ¿Qué lectura se hace sobre estas palabras?

–Es difícil leer a José Antonio Kast. Él tiene una cosa que para mí es importante, y por la cual yo lo distingo más de lo que él a veces quisiera. José Antonio Kast, el día que Gabriel Boric ganó la presidencia, a las 7 de la tarde lo llamó para felicitarlo. Eso es algo que no hace la ultra en el mundo. De hecho, tanto Bolsonaro como Trump hicieron más bien lo contrario.

–Acusaron fraude electoral…

–Es muy importante porque te marca un sentido, y en política la forma importa, le importa mucho. José Antonio Kasrlo lo sabe. Fue diputado durante mucho tiempo. Dicho eso, coquetea -y a veces más que coquetea-, mira con mucho interés ciertas derechas que no cuidan esa forma. Que parece superficial, pero yo creo que son bien profundas. Ahí Kast no logra tomar una decisión respecto de si es que él se va a ubicar en una derecha de verdad, pero total y completamente institucional, o bien un discurso más bien puramente rupturista.

Me parece que él intenta navegar y jugar con los dos mundos, porque así suma más votos, pero le va a ser difícil mantenerse en esa ambigüedad. Trump no es Kast. Bolsonaro tampoco es Kast. Tiene un problema de identidad política propia, de en qué cancha quiere jugar y bajo qué discurso quiere florecer. De hecho, hay todo un mundo que están creando a la derecha de Kast, que también habrá que ver quién es lo que sale de ahí. 

–El Partido Nacional Libertario, la “libertad avanza” que quiere crear Johannes Kaiser. 

–Exactamente. Siempre les digo a mis amigos de izquierda que cuando venga el verdadero candidato de la ultra, van a añorar a José Antonio Kast. Por la forma. Porque la ultra, de verdad, no llama al presidente a las 7 de la tarde para felicitarlo, sino que cuestiona los resultados, digamos, y objeta a las mesas y objeta a la elección. Por tanto, tiene un problema de legitimidad política. Con todos los defectos que puede tener José Antonio Kast, no es su caso. Y no estoy seguro de que quienes están a su derecha vayan a tener la misma actitud. 

–¿La derecha tradicional va a ser la que se verá mayoritariamente perjudicada por el crecimiento del Partido Republicano? 

–No sería raro que el Partido Republicano tuviera un tamaño quizás un poco más chico, pero más o menos equivalente a todo Chile Vamos. Lo que es bastante. El Partido Republicano, sin perjuicio de que pueda captar nuevos votos, en términos relativos termina afectando a Chile Vamos, y en particular a la UDI de un modo brutal.

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