Secciones

Más en The Clinic

The Clinic Newsletters
cerrar
Cerrar publicidad
Cerrar publicidad

Política

7 de Julio de 2024

El avance de la ultraderecha en Francia y cómo mira el Partido Republicano y José Antonio Kast lo que pasa políticamente en Europa

La victoria de sectores ultraconservadores en Europa son mirados con interés por el Partido Republicano y, advierten analistas políticos, brindan posibles señales en Chile. Para el analista político internacional Guillermo Holzmann, Francia tiene características que lo hacen mucho más influyente en la política chilena que España. Aquí, miembros del partido desmenuzan el proyectado triunfo de Agrupación Nacional, partido de ultraderecha francés, y sus diferencias con la tienda fundada por José Antonio Kast, quien en la última semana vio —en un sondeo de opinión— cómo sus posibilidades presidenciales se vapuleaban en escenarios donde competía contra la expresidenta Michelle Bachelet.

Por

“Hoy, la derecha más dura —yo le digo “sin apellidos”— está defendiendo valores tradicionales“. La afirmación es del diputado republicano de la región del Maule, Benjamín Moreno, y atiende al escenario dado en Francia, que este domingo definirá la segunda vuelta de sus elecciones legislativas, en las que se avizora, siguiendo la línea de los resultados de los primeros comicios, una aplastante victoria del partido Agrupación Nacional, de la ultraderechista Marine Le Pen. Y esa situación, aunque no del todo compatible, podría proyectar un escenario para el Partido Republicano y su fundador, José Antonio Kast.

La eventual victoria del grupo de Le Pen significaría una apertura hasta ahora inédita en la política francesa. Ello porque la ultraderecha, como se le denomina a Agrupación Nacional, estaría habilitada de escoger un primer ministro que altere el panorama del presidente francés, de derecha moderada, Emannuel Macron. Ese cargo de contrapeso al mandatario, inclusive, en caso de darse el escenario favorable para el grupo de Le Pen, recaería en un joven de 28 años: Jordan Bardella.

Además, dicho evento no sería trivial: entraría a la lista de antecedentes europeos de inclinaciones hacia la derecha radical en el último periodo. Si la victoria de Giorgia Meloni en Italia había marcado un precedente —en 2022—, también hizo lo propio el leve aumento de la ultraderecha en Alemania, Austria o Países Bajos en la elección del Parlamento Europeo hace unas semanas.

A pesar de que Romero reconoce que los grupos de “derecha a secas” (como él denomina) tienen diferentes frentes y perspectivas en Europa —en donde se refiere a “distintas configuraciones” entre los grupos españoles, alemanes, polacos, entre otros—, reconoce que existen “denominadores comunes“.

Van avanzando los sectores que toman con mayor fuerza la urgencia ciudadana, la urgencia de las personas, del día a día. De cosas quizás que no son tan elaboradas, pero que son básicas“, dice a The Clinic.

Además, sostiene que la solución a temas como la inmigración irregular “no se resuelve con un enfoque de género o con una mesa de trabajo. Tú lo solucionas con carácter“.

Eso sí, esta semana una encuesta, Criteria, dio una mala noticia a Kast. Su preferencia como candidato presidencial en mención espontánea bajó del segundo lugar, siendo reemplazado por la expresidenta Michelle Bachelet. Ante esa baja, el diputado señala que ellos trabajan “por las cosas que creemos correctas”. Y añade: “Si fuera por las encuestas, los republicanos no existiríamos. Y estamos vivitos y coleando“.

José Antonio Kast
José Antonio Kast en abril en un foro ultraconservador en Hungría.

“La ultraderecha tiende a ocupar el espacio de la centroderecha”

Para el analista político internacional Guillermo Holzmann, Francia tiene características que lo hacen mucho más influyente en la política chilena que España. Y, con esa premisa, asegura que el partido de Le Pen responde a una ultraderecha pero con respeto a la institucionalidad. Es decir, sin cuestionar la democracia. Mismo caso ocurre con Meloni.

“La ultraderecha que respeta la institucionalidad democrática no se va a las ultraderechas radicales, sino que empieza a ocupar naturalmente el espacio de la centroderecha“, indica. Sin embargo precisa “Lo que no sabemos es hasta cuándo“.

Sobre ello, advierte que hay que prestar atención a cómo “los movimientos tradicionales —háblese de UDI o RN— son capaces de poder convivir con los radicales”. Ello daría cuenta de un “nuevo movimiento de alianza“, dice, pero que en “el caso de Chile eso acaba muy lejos porque no hay ideas suficientes sobre la mesa. Hay reacciones a la realidad, pero no hay ideas de futuro“.

Holzmann rescata de José Antonio Kast algo que comparte con la propia Meloni o Le Pen. Ello tiene que ver con sus características. “Uno puede decir lo que quiera (de Kast), pero tiene coherencia y tiene identidad“.

Igualmente, el analista puntualiza en que el Partido Republicano tiene que “aceptar y asumir” que son un partido de minorías. “Requiere del voto de 8 aliados, de 8 partidos, o el voto del indeciso de ciudadanos no comprometidos con la ideología, para ganar“, resume.

Identidad, coherencia y contenido creíble son los ingredientes que explican el auge en Francia de la ultraderecha. Pero, es el último ítem el que la tienda de Kast carece, dice Holzmann. “No sólo se fortalece atacando, sino al contrario proponiendo una solución. Y es ahí dónde está su debilidad“, afirma.

¿Sólo Kast debe mirar lo que ocurre en Francia?

Entre expertos en materia internacional es casi un mantra el hecho de que los sectores radicalizados de derecha suelen ganar el terreno de la derecha moderada. Tal como lo planteaba Holzmann, la analista política Paz Zárate reitera en The Clinic ese punto. Y, por lo mismo, levanta otro: “Yo creo que la elección de Francia es de interés general y no sólo de Kast“, señala.

Particularmente, su reflexión no apunta solamente al sector conservador del espectro político, sino a su totalidad. Ello porque “existe la posibilidad, y este voto táctico lo estaría demostrando, de que adversarios políticosacérrimos se pongan de acuerdo para hacer un cordón que impida un acceso más profundo a la derecha al poder“.

Ello podría replicar el episodio vivido por el padre de Marine Le Pen, Jean-Marie Le Pen, quien en el año 2002 se midió en la segunda vuelta contra Jacques Chirac. En esa oportunidad, el fundador de Agrupación Nacional perdió la pulseada luego de que el electorado decidiese apoyar al candidato Chirac, de derecha, en desmedro de Le Pen, considerado de extrema derecha. El posterior presidente obtuvo el apoyo, inclusive, de los votantes viudos del socialista Lionel Jospin, quien no pasó a segunda vuelta.

Ese escenario, aunque reconoce que falta mucho tiempo para las presidenciales, Zárate no lo ve posible en Chile.

En contraste a Kast, “hay que reconocer que el avance de Marine Le Pen tiene que ver con un trabajo de larga data de su partido. Y de la formación de liderazgo”. Esta última, afirma, pesa en el Partido Republicano, dado que está supeditado a la figura del excandidato presidencial.

“En el Partido Republicano chileno había elementos de culto de la personalidad”, comenta, en relación al argumento de la salida de la tienda de los parlamentarios Johannes Kaiser y Rojo Edwards. “Si algo pasara con el liderazgo único de Kast, entonces el partido ya no existiría en los hechos“, considera.

“En mi opinión personal, no han trascendido más allá de su líder“, concluye Zárate.

Notas relacionadas

Deja tu comentario