Entrevistas
26 de Julio de 2024Paula Luchsinger y su debut profesional en las tablas: “Sentía que no me iba a convertir en la actriz que quiero ser si no pasaba por el teatro”
Antes de graduarse de la universidad, Luchsinger ya actuaba en teleseries. Luego ha participado en cine, en las películas "Ema" y "El Conde", de Pablo Larraín, y protagonizó la serie "La Jauría", de Prime Video. Su carrera tenía una deuda pendiente, el teatro en escenarios. Aquí, la actriz habla de su rol en una reversión de la aclamada obra "La Prueba", en la que comparte escenario con Tito Bustamante, Valentina Muhr y Andrew Bargsted. Además, analiza su papel en "El Señor de la Querencia" y habla del feminismo, una causa que la moviliza en su carrera. "No podemos bajar los brazos, porque últimamente han surgido muchos movimientos de ultraderecha que cuestionan nuestros derechos", comenta.
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Cuando la actriz Paula Luchsinger (29) iba en tercer año de universidad, debutó en televisión en la teleserie “Papá a la deriva”, de Mega. Luego, su cara comenzó a repetirse en otras producciones del canal, como “Señores papis”, “Yo soy Lorenzo”, “Edificio Corona” y “Amar profundo”.
El camino audiovisual de la actriz derivó a las plataformas de streaming y el cine. Protagonizó “La Jauría” de Prime Video y protagonizó “Ema”, de Pablo Larraín, y en “un papel protagónico en “El Conde”, del mismo director.
Su explosiva carrera, sin embargo, tenía una deuda pendiente: el teatro. Desde que se graduó en la Universidad Católica, no había interpretado a ningún personaje en ese formato. De hecho su último papel en una obra lo interpretó cuando aún era estudiante: se trató de la obra “Atacama”, de David Atencio, en la que compartió escenario con otros once actores, a través de los cuales se contó la historia de un grupo de científicos es invitado a presentar sus avances astronómicos en ALMA y que durante la conferencia, su mundo comienza a mezclarse con el de un grupo de atacameños precolombinos que interfieren desde su época en la dimensión del futuro.
Casi 10 años después de esa obra, la dimensión del futuro de Paula Luchsinger la llevó nuevamente a “las tablas”, un escenario distinto al que venía acostumbrada y su debut en este formato como actriz profesional. La obra en cuestión es una reversión de “Proof” o “La Prueba”, un aclamado drama familiar de David Auburn, que entre otras cosas, ganó el Premio Pulitzer y tres Tony en 2001, y fue llevada al cine con Gwyneth Paltrow y Anthony Hopkins como sus protagonistas.

En la obra, que estrenó el pasado 19 de julio en el Teatro Zoco, Paula Luchsinger interpreta a Catherine, quien ha sacrificado años de su vida al cuidado de su padre (Tito Bustamante), un matemático brillante que revolucionó su campo de estudio desde muy joven y cuyos cuadernos y manuscritos la conducen a develar una serie de oscuros secretos y a preguntarse lo que realmente heredó de él: ¿Su genio o su locura?
–Comenzaste en televisión y cine, un camino inverso al que hacen muchos actores, ¿no?
–Creo que todos los actores y las actrices tienen caminos variados, pero sí es verdad que me dediqué mucho más al audiovisual que el teatro y volver era un deseo, porque es un espacio de mucho aprendizaje, un espacio desafiante. Sentía que no me iba a convertir en la actriz que quiero ser si no pasaba por el teatro.
–¿Cómo ha sido la experiencia?
–Bueno, me dieron la oportunidad de participar en esta obra dirigida por Marcelo Leonart, que admiro mucho, y además con todo este elenco donde está la Vale Muhr, Tito y Andrew Bargsted. Y claro, el teatro tiene algo que no tiene el audiovisual, que es el presente y que cada vez es distinto. En ese sentido, ha sido desafiante, pero también muy enriquecedor y un proceso muy grande de aprendizaje.
–¿Te acomoda el formato? ¿Existen más nervios?
-Ha sido un proceso de mucha felicidad y es muy placentero, pero también tiene un componente de incertidumbre, de miedo. O sea, es como un ser vivo, digamos, el escenario en sí mismo.
–Y por el tenor de la obra, imagino que debes usar esas emociones negativas a tu favor.
–O sea, para mí los personajes, todos, tienen una parte de una que no sabía o que quizás las tenía más a escondía. Entonces también siento que los personajes siempre te van mostrando algo de ti.
Paula Luchsinger: “Últimamente han surgido muchos movimientos de ultraderecha que cuestionan nuestros derechos”
–Particularmente con esta obra, ¿que te mostró de ti?
-Sensaciones distintas. También creo que en esta obra hay ciertas denuncias, como por ejemplo, que siendo mujer no te crean que puedes ser brillante, entonces también son como, quizás, cosas políticas en las que uno también cree que puede mostrar a través de los personajes: la invisibilización de las mujeres en la historia, por ejemplo, en términos de cuidados, también el rol de las mujeres en la obra.
–El feminismo ha ganado muchas batallas, pero en el sentido profesional el mansplaining, eso de que a los hombres se les escuche más en una reunión o que hablen más fuerte, está muy presente.
–Exacto. Sí, y creo que evidentemente hemos avanzado mucho, pero también hay muchas cosas que faltan. Ahora también estoy grabando “El señor de la Querencia” (Mega) y mi personaje es una mujer súper independiente, feminista, y es muy fuerte ver, porque esta serie es tan ambientada en 1920, que es hace menos de 100 años. En ese tiempo las mujeres no teníamos casi ningún derecho, ninguno. O sea, es muy fuerte ver eso, ni siquiera éramos como dueñas de alguna manera de nuestra propia vida, nuestros sueños, nuestras ambiciones no estaban contempladas. O sea, éramos casi que un bien transaccional, en el sentido de que nos casaban con ciertas personas para obtener ciertas cosas.
–¿Qué perspectivas te entrega eso?
–Es muy fuerte darse cuenta de que hasta hace muy poco eso era así. Entonces, ver el avance que hemos tenido gracias a mujeres que han dedicado sus vidas a cambiar las cosas y agradecerles a ellas, y también todo lo que nos falta, y que no podemos bajar los brazos, porque últimamente han surgido muchos movimientos de ultraderecha que cuestionan nuestros derechos.

–El mundo está dentro de este péndulo. Hoy una postura anti woke bien importante. ¿Sientes que desde el arte se pueden mantener algunos discursos que, por ejemplo, en el 2018 con las movilizaciones feministas eran más fáciles de difundir?
–Yo me considero súper afortunada de tener la oportunidad de mostrar mujeres fuertes, creo que es importante como referente para las niñas, para las adolescentes, y también siempre creo que es necesario visibilizar a este tipo de mujeres en todos los espacios posibles. Creo que el arte tiene la capacidad de hacernos convivir de mirarnos de conversar y que en estos momentos de tanta polarización, el arte es imprescindible, justamente, para encontrarnos y conversar. Quizás no tengamos las mismas opiniones, pero creo que se ha perdido ese espacio de ver al otro. El arte tiene esa capacidad, y también el arte tiene la capacidad de generar empatía por un otro distinto a mí, que tiene otra vida y que quizás, después de ver una obra o de ver una película o lo que sea, me puedo poner en su lugar también.
–El machismo también permeó en muchas áreas, incluida el teatro. En “El señor de la Querencia”, por ejemplo, hay un coordinador de intimidad. ¿Sientes que hay más cambios a partir de las denuncias a Nicolás López y Herval Abreu en 2018?
–Entré a trabajar en el audiovisual y en el teatro justo cuando ya se estaba cayendo un poco ese sistema, que era súper jerárquico, súper patriarcal, y realmente tengo la suerte de que a mí nunca me pasó nada por lo mismo. Pero por supuesto valoro muchísimo a mis compañeras que denunciaron, porque ellas hicieron que nosotras, hoy día, tengamos un ambiente laboral muchísimo mejor. Creo que es súper importante y que después del 2018 muchos espacios han cambiado y también las mujeres somos más conscientes de nuestros derechos de los límites. Eso es muy importante y se lo debemos a las víctimas.

–¿Cómo ha sido tu experiencia? ¿Sientes que las actrices de tu generación tienen la responsabilidad de perpetuar esos avances?
–Yo, en todos mis equipos de trabajo, me he sentido súper cuidada, resguardada, pero creo que en cada espacio que una puede tener, en que pueda permitir que hayan más mujeres, en que se visibilicen también las problemáticas de las mujeres, en las que uno pueda hacer un aporte, son necesarias. Y creo que no solamente son necesarias para nosotras actualmente, sino para los niños y las niñas del futuro. O sea, crear un mundo que sea más feminista. Feminista siendo entendido como la igualdad entre hombres y mujeres.
–En el teatro, cine y televisión los actores llegan a distintos públicos. ¿Te gusta el espacio que se puede generar en cada uno de ellos?
–A mí me fascina. Tengo la suerte de que mi profesión es mi gran amor y tengo también la suerte de que mi profesión, la actuación, como tú dices, tiene múltiples formatos. Y cada uno, sea la televisión, el teatro o el cine, me encantan. O sea, me desafían, son como un territorio distinto, entonces también eso hace que uno vaya como experimentando otras cosas. Ser actriz y hacer un personaje es un proceso creativo muy variado e interesante, y para mí tiene mucho que ver con la energía como creadora, de realmente convertirse por ciertos momentos en otra persona.
–¿Cómo así?
–Vivir la vida de otra persona, lograr empatizar con el público, que el público empatice con este personaje y no sé. Siempre digo que a mí me encanta actuar porque uno puede vivir la vida de otras personas sin las consecuencias necesariamente de esas vidas(…) y también creo que todos los lugares tienen un lugar político muy importante. En todos los formatos, digamos. Y sí, y como decías, he tenido la suerte de tener personajes con los que estoy de acuerdo políticamente, y es muy lindo poder mostrarlo y que el público conecte con eso. Creo que decir cosas y generar conversación a través de mis personajes es lo más importante.

La Prueba
Entradas a la venta en Punto Ticket.
General: $18.000.
Jueves y domingos populares: $14.000.
Menores de 30 años: $10.000.
Movilidad reducida: $10.000.
Vista parcial: $8.000.


