Secciones

The Clinic
Buscar
Entender es todo
cerrar
Cerrar publicidad
Cerrar publicidad

Tendencias

7 de Octubre de 2024

¿Por qué la Antártica está en su momento más verde en 35 años? Cómo el clima, los pingüinos y los turistas han propiciado el crecimiento de plantas en el hielo

"Se asume que la Antártica está llena de hielo. Pero hay lugares que están despejados de él por distintas razones", explica Rodrigo Fernández, Geólogo geofísico glacial marino y académico de Geología de la Universidad de Chile. Un nuevo estudio publicado hoy en Revista Nature descubrió que el verde en la Antártica ha crecido 1.200 hectáreas en 35 años. La razón tendría que ver con el clima, los turistas y los pingüinos.

Por
Compartir

Las imágenes satelitales realizadas a la península norte de la Antártica, revelan que el área cubierta por plantas y verde aumentó casi 14 veces en 35 años. “Es el comienzo de una transformación dramática”, dice Olly Bartlett, especialista en tele-detección de la Universidad de Hertfordshire en Hatfield, Reino Unido. El especialista es el autor del estudio publicado hoy en la revista Nature.

Para ver el cambio, los investigadores revisaron imágenes tomadas entre 1986 y 2021 de la Península Antártica. Las fotografías, fueron tomadas por los satélites Landsat operados por la NASA y el Servicio Geológico de Estados Unidos en marzo del 2021. Es el periodo cuando finaliza la temporada de crecimiento de la vegetación en ese continente.

El equipo, descubrió que el área de la península cubierta de plantas creció de menos de un kilómetro cuadrado en 1986 a casi 12 kilómetros cuadrados en 2021. O sea, 1.200 hectáreas, lo que equivale a 2.400 canchas de fútbol. La tasa de expansión fue aproximadamente un 33% más alta entre 2016 y 2021 en comparación con el período total del de estudio.

Según una publicación de National Geographic, “el aumento de la vegetación en la península antártica también está ligado a la pérdida masiva de hielo. Más del 90% de los glaciares en la región han estado perdiendo masa desde la década de 1940. La retirada de estos glaciares deja expuestas áreas antes inaccesibles que pueden ser colonizadas por plantas”.

Foto: “Enverdecimiento sostenido de la Península Antártica observado desde satélites”, Nature 2024. Las barras sombreadas en gris, indican el porcentaje de tierra en la Antártica libre de hielo, nubes y nieve observable desde el satélite durante marzo de cada año. Desde 2004 se empieza a observar el crecimiento de musgo sobre las áreas que no tienen hielo ni nieve.

El lugar de la Antártica con un clima parecido a la Patagonia

“Se asume que la Antártica está llena de hielo. Pero hay lugares que están despejados de él por distintas razones”, explica Rodrigo Fernández, Geólogo geofísico glacial marino y académico de Geología de la Universidad de Chile.

Uno de esos lugares es la Isla Ardley que colinda con la Isla Rey Jorge, en la península más hacia el norte de la Antártica. “Ahí, el clima es incluso similar a la parte sur de la Patagonia. Húmedo, no tan frío. Donde los glaciares son inestables producto de las temperaturas y han estado retrocediendo”, dice Fernández.

Los investigadores han planteado múltiples hipótesis para el “enverdecimiento” de esta región de la Antártica observada por los satélites.

La primera explicación, tendría que ver con “la variabilidad climática potencialmente exacerbada por eventos de temperaturas extremas. Por ejemplo, olas de calor sin precedentes en el verano austral de 2019-2020-“, dice el estudio.

Luego, Fernández explica que el turismo que alberga esta región del continente -porque está más cerca de Sudamérica, también podría estar involucrado en el enverdecimiento. “Cuánto de lo que está pasando ahí también podría estar sucediendo por la contaminación. O el viaje de semillas y esporas que vienen desde Sudamérica o la Patagonia. Esas semillas, ya están adaptadas a los climas fríos y eso ayuda a que crezcan”, dice.

Qué tienen que ver los pingüinos con el “enverdecimiento” de la Antártica

Otro factor a considerar para el “enverdecimiento” de la Antártica, es la presencia de colonias de pingüinos. “La parte del lado este de la Isla Ardley que está enverdecida se superpone con el área actual de anidación de pingüinos, que hacen pisoteo y acumulación de guano”, explican los investigadores. Así, estos animales harían que los desechos funcionen como un potencial fertilizante para el crecimiento de musgo.

La Isla Ardley es hogar de una de las poblaciones reproductoras de pingüinos papúa más grandes de la Península Antártica. Un estudio publicado en Nature en 2022 habla de que la primera colonia sostenida de pingüinos se estableció en la isla Ardley hace 6.700 años. El momento en que la colonia fue más grande hace 3.000 años, correspondió con un periodo de altas temperaturas en la región. Igual que en la medición actual del “enverdecimiento” del territorio de la Antártica.

“Estas condiciones climáticas también son más favorables para las cría de pingüinos juveniles, quienes probablemente llevaron a la colonia de pingüinos del lago Ardley”, continúa el estudio. “Luego, la fase de guano más sostenida, ocurre también durante un periodo de temperaturas terrestres significativamente más cálidas”.

Así, con el alza de las temperaturas como factor base, el ecosistema completo estaría provocando el crecimiento de musgo en un lugar donde solía haber solo hielo y nieve.

El musgo: el primer colonizador del hielo

Visitas anteriores de los autores a la península, les llevan a pensar que la mayor parte de la vegetación es musgo. “A medida que los musgos se extiendan por los paisajes que antes estaban cubiertos por hielo, formarán una capa de suelo que ofrecerá un hábitat que también será propicio para otras plantas, dice Thomas Roland, coautor del estudio y científico ambiental de la Universidad de Exeter en Reino Unido.

Las comunidades de musgo, según el estudio, desempeñan un papel central para convertir superficies rocosas en suelos verdes.

Hace más de una década, Científicos de la Universidad de Alberta en Canadá, lograron volver a hacer crecer en laboratorio un tipo de musgo de la familia de las briófitas. Éstas habían sido recubiertas por el hielo del círculo ártico canadiense hace más de 400 años. Éste, reapareció tras el deshielo de un glaciar de la Isla Ellesmere. La investigación sirvió para comprobar la resistencia del musgo en el hielo, algo que también podría estar pasando en el área norte de la Antártica.

“La ‘ecologización’ en los polos árticos ya está en marcha. Presagiará un cambio radical en la biología terrestre de esta región en el futuro”, concluye el estudio 2024 de Nature. Este “enverdecimiento” podría generar más de un problema en el hábitat. “Existe un enorme potencial para ver un mayor aumento en la cantidad de especies no nativas y potencialmente invasoras”, agrega Thomas Roland.

Ahora, Rodrigo Fernández pone paños fríos y concluye que “la península norte no necesariamente representa el interior del continente. Éste es mucho más seco, lleno de hielo y sin desarrollo de suelo. Son zonas pequeñas y la mayor parte del lugar aún sigue cubierto de hielo.

Comentarios

Notas relacionadas