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13 de Diciembre de 2024El crítico momento de Barrio Patronato: tasa de desocupación de locales comerciales llega al 30%
Años atrás, previo al estallido social, el icónico barrio comercial Patronato solía estar repleto de gente que se sumergía en los diversos pasajes y puestos, en búsqueda de una amplia variedad de artículos a precios convenientes. Pero actualmente la realidad es otra. "Hoy día, con un crecimiento prácticamente al cero, es muy difícil que comerciales como Patronato a nivel nacional se mantengan al 100% con locales establecidos. Eso afecta fuertemente en una baja de ventas, poco flujo de público", explicó Ulises Riquelme, presidente de la Cámara de Comercio de Patronato.
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Son pasadas las 14.30 horas de un jueves de mediados de diciembre, y en el Barrio Patronato, los locatarios y locatarias se ven más bien relajados, no hay multitudes por las calles, y llama la atención que muchos recintos están con las cortinas abajo. Atrás parecieran haber quedado aquellas frenéticas jornadas previas a la Navidad, en la que muchos se sumergían entre los distintos pasajes y puestos para adquirir productos, especialmente de vestuario y calzado, a precios convenientes.
Previo al estallido social, uno tendía a planear una jornada por Patronato: era usual levantarse muy temprano y llegar de los primeros para evitar las aglomeraciones que se generaban, especialmente los fines de semana. En dicho itinerario era habitual toparse con vendedores agitados que ofrecían sus mercancías, dando lugar al regateo, mientras los consumidores se sumergían entre la amplia gama de artículos que ofrecía el barrio comprendido entre Loreto, Recoleta, Bellavista y Dominica.
Sin embargo, las manifestaciones de octubre de 2019 golpearon los ingresos del sector. A aquello le siguió la crisis sanitaria, donde la principal estrategia para aplanar la curva era quedarse en casa, golpeando fuertemente a este barrio dedicado exclusivamente al comercio. Al mezclarse ambos factores, se generó lo que algunos locatarios en ese entonces llegaron a denominar como “tormenta perfecta”.
A pesar de que con las reaperturas que siguieron a la pandemia, Patronato logró revitalizarse en cierta medida, tanto el débil escenario económico actual como el encarecimiento de la vida, han llevado a muchos locatarios del icónico barrio comercial a reducir sus negocios, o bien, a cerrar sus puertas definitivamente.
“En cuanto a vacancia, debemos estar alrededor del 25-30% de locales cerrados en el barrio”, comentó a The Clinic Ulises Riquelme, presidente de la Cámara de Comercio de Patronato, agregando que la base de comparación para dar con tal cifra corresponde al periodo previo a la irrupción del covid-19.
“En la pandemia hubo un cierre de más o menos un 40-45% de locales, y después del término de la pandemia, volvieron a abrirse locales nuevos. Y bueno, ahora con el tema de la crisis económica que tiene el país, se complica mantener locales, por los altos costos operaciones que tienen que mantener”, agregó Riquelme.
Locales de Patronato bajan sus cortinas
Para Riquelme, el suceso está directamente relacionado con la situación económica del país. En esa línea, señala que “hoy día, con un crecimiento prácticamente al cero, es muy difícil que comerciales como Patronato a nivel nacional se mantengan al 100% con locales establecidos. Eso afecta fuertemente en una baja de ventas, poco flujo de público, a eso súmale la delincuencia, la gente anda con miedo, se va más temprano a sus casas. Entonces, baja circunstancialmente el flujo de público”.
“Nosotros antiguamente cerrábamos tipo 7.30-8 de la noche, y hasta las 9 de la noche en vísperas de Navidad. Hoy día a las 5 de la tarde, 5.30, el público ya desapareció prácticamente de los centros comerciales. Eso tiene que ver con la inseguridad un poco también”, aseveró.
Rebeca, quien lleva 18 años trabajando en el barrio y es dueña del local Bolsas Rebeca, ubicado entre Avenida Recoleta y la calle Eusebio Lillo, relata que el cierre masivo de locales comenzó a darse tras el estallido social, y que se vio acrecentado con la pandemia. Desde ese entonces, comenta que Patronato “se ha llenado mucho de barberías, y farmacias, esos son los locales que más han llegado al barrio, comida también. Pero lo que es vestuario, que era lo que más destacaba, son los que más han cerrado”.
Desde su perspectiva, “los arriendos en el sector están caros, yo creo que ese es un factor principal de los cierres de muchos locales. Yo digo que han subido, y no es por exagerar, un 100% de lo que pagábamos años atrás”.



Alejandro, por su parte, vende ropa hace 19 años en un local situado en la entrada de la galería Barrio Recoleta, a pasos de Metro Patronato, declara que muchos negocios del sector han cerrado porque “los dueños de los locales no se han querido dar cuenta de que el momento económico cambió, los arriendos son carísimos, y ellos continúan con los mismos arriendos”. Asimismo, mencionó que “la gente se desilusiona de repente por el hecho de que los artículos a veces están más caros, y lo otro, es que han proliferado arriendos de peluquerías”.
Incluso señala que ha evaluando migrar a otro lugar “más comercial”, considerando que en el barrio ha disminuido el público. En el horizonte apareció como opción Estación Central, aunque advirtió que está “tremendamente peligroso”.

Rebeca, dueña del local Bolsas Rebeca
Según los registros de Portalinmobliliario.com, actualmente el valor promedio de arrendar un local en Patronato se sitúa en torno a los $3.500.000. Por otro lado, en lo que respecta a la vacancia, Gianfranco Aste, gerente comercial la firma, indicó que “en los últimos dos años esta se ha mantenido constante, con una oferta promedio de 60 locales disponibles en el barrio de Patronato“.
Al ser consultado sobre el tema, el académico de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Aplicadas de la Universidad de Los Andes, Javier Mella, plantea que “la situación económica golpea -a barrios comerciales como Patronato-, ya que estamos teniendo un periodo de bajo crecimiento y alto desempleo, lo que evidentemente tiene un efecto en el poder adquisitivo de la población y el consumo”.
Por otro lado, Mella indica que “están los cambios relacionados a la seguridad de ciertos barrios y el desplazamiento, tanto del comercio como de la población hacia otros sectores de la ciudad, que no necesariamente tienen que ver con la coyuntura económica, y que son procesos habituales que se han dado en las ciudades chilenas en las últimas décadas, con cambios como la llegada de los grandes centros comerciales, y más recientemente el comercio electrónico”.



