Política
9 de Enero de 2025A pesar de estar en el ojo del huracán: el espaldarazo de Boric a la ministra Fernández en su primera gira de 2025 en el Biobío
Si bien la ministra de Defensa, Maya Fernández, atraviesa el momento más complejo desde que llegó a La Moneda por la fallida compra de la casa de Salvador Allende, el presidente optó por sumarla a su comitiva y participará de dos actividades en la región. Antes de subirse al avión, eso sí, la secretaria de Estado debió explicar su situación a los medios, lo que de todos modos no frenó los cuestionamientos de la oposición.
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El presidente Gabriel Boric inició su primera gira presidencial del año en la Región del Biobío. El despliegue, que comenzó ayer con su arribo a eso de las 18:00 horas, cuenta con la presencia de la ministra de Defensa, Maya Fernández, quien actualmente está en el foco de críticas debido a la fallida compra de la casa de su abuelo, Salvador Allende.
A pesar de los cuestionamientos hacia la ministra, el presidente decidió mantener la agenda y continuar con lo programado: incluir a Fernández en dos actividades de su gira, que se extiende hasta mañana viernes.
A las 9:00 horas, el presidente llegó al Aeródromo María Dolores de Los Ángeles para encabezar la presentación de recursos aéreos destinados al combate de incendios forestales en la región. El jefe de Estado estuvo acompañado por autoridades locales, el ministro de Agricultura, Esteban Valenzuela, y la ministra de Defensa.

Otra actividad en la que se contempla la presencia de Fernández es la visita a los Astilleros y Maestranzas de la Armada (ASMAR) en Talcahuano, donde se realizará el lanzamiento del Plan de Construcción Naval Continua. Los gestos son relevantes, puesto que la inclusión de la ministra ocurre en días en donde su figura y la de su tía, la senadora Isabel Allende (PS), ha estado fuertemente cuestionada, con amenazas de acudir al Tribunal Constitucional (TC) entremedio. Tales reproches, dicen cercanos a la secretaria de Estado, la ha tenido complicada y afectada.
La polémica estalló la semana pasada, cuando el mandatario y la ministra participaban en la Operación Estrella Polar III, que posicionó al presidente como el primer jefe de Estado latinoamericano, y el tercero en el mundo, en visitar el Polo Sur.
Sin embargo, la noticia se vio empañada al hacerse público que el Estado, a través del Gobierno, estaba gestionando la compra de la casa del otrora líder de la Unidad Popular, la cual tenía como copropietarias a la ministra Fernández y a su tía, la senadora Allende. Ambas obtendrían ganancias por la contraventa, pese a la prohibición de celebrar contratos con el Estado.
Ahora, tanto Fernández como Allende están bajo el ojo de la oposición. Por un lado, el Partido Republicano ha anunciado que presentará un requerimiento al Tribunal Constitucional ya que consideran que ambas infringieron la Constitución. Se pide, por tanto, que pierdan sus cargos. A su vez, en Chile Vamos también estudian medidas y tienen a sus equipos jurídicos revisando el mejor camino a seguir.
El artículo 37 bis de la Carta Fundamental complica a la ministra: “Durante el ejercicio de su cargo, los Ministros estarán sujetos a la prohibición de celebrar o caucionar contratos con el Estado, actuar como abogados o mandatarios en cualquier clase de juicio o como procurador o agente en gestiones particulares de carácter administrativo”.
El 60, complica a la senadora: “Cesará en el cargo el diputado o senador que durante su ejercicio celebrare o caucionare contratos con el Estado”.
Las palabras de Fernández para no empañar la gira en el Biobío
La ministra de Defensa rompió su silencio ayer miércoles, antes de dirigirse al aeropuerto, el mismo día en que comenzaba la gira, en un punto de prensa convocado con solo 20 minutos de anticipación en las dependencias del ministerio.
“No se adquirió la vivienda, con lo cual no hubo traspaso de ella”, declaró Fernández. Además, indicó: “Quiero ser enfática en que nunca ha habido traspaso de recursos; eso no ocurrió”.
Desde el Gobierno estaban conscientes de la expectación que generaría la presencia de la ministra en la gira y temían que se repitiera lo sucedido en la visita al Polo Sur: que la agenda se centrara en la polémica más que en la gira presidencial.
Por ello, reconocen desde el Gobierno, la ministra optó por abordar el tema rápidamente antes de que comenzara la gira, permitiendo así el despliegue de la agenda presidencial y dejando atrás, esperan, el frustrado intento de convertir la casa del expresidente Salvador Allende en un museo.



