Política
10 de Enero de 2025Los acercamientos del oficialismo y la DC para coordinar las parlamentarias y la insistencia de la falange en disputar la presidencial
El partido liderado por Alberto Undurraga insistió en que los sectores que son oficialistas enfrentasen la elección parlamentaria en dos listas y la presidencial con sus propios nombres en la centroizquierda. Ello con la finalidad de distinguirse y, además, de preservar su identidad. Aunque en las definiciones de la Democracia Cristiana está no pactar con la derecha y no enfrentar solos una elección, tienen aprensiones con parte del oficialismo por respaldar una reforma al sistema político con Chile Vamos.
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La Democracia Cristiana (DC) lleva desde marzo de 2023 insistiendo en una idea de cara a las elecciones de este año: que el Socialismo Democrático compita separadamente del Partido Comunista (PC) y del Frente Amplio.
Ese planteamiento volvió a reflotarlo esta semana, en la reunión que sostuvo la falange con los partidos del oficialismo el miércoles, encuentro hospedado en el Partido Socialista (PS) en el centro neurálgico del Socialismo Democrático, el Barrio París-Londres.
Hasta la sede socialista concurrieron los secretarios generales de los partidos que integran el Gobierno, donde sumaron a la DC —sin representación en cargos políticos en La Moneda— al encuentro. Este ocurrió en la previa de lo que son los periodos de negociaciones electorales, considerando la parlamentaria y la presidencial que se avecinan en noviembre de este año. De hecho, para esta última elección las candidaturas a primarias deben estar inscritas el 19 de abril.
En ese contexto, la secretaria nacional de la DC, Alejandra Krauss, expuso que “la unidad se requiere para ganar, no para perder”. Ese argumento fue el que sostuvo su idea central, la misma que se impulsa hace dos años: tener dos candidatos presidenciales y, por lo tanto, generar dos primarias en la izquierda.
Con ello, lo que se busca es que ambos sectores —con diferencias explícitas, al menos entre la DC y el PC, siendo este último uno de los partidos con los cuales el Frente Amplio quiere tener sí o sí una alianza sumando al PS— puedan elegir a quien les represente para una primera vuelta, y luego avanzar hacia una segunda donde el apoyo sí o sí se unificaría hacia el candidato de izquierda que pase al balotaje.
Otro de los argumentos que explican la postura de la DC —cuentan internamente— guarda relación con que si existe una única candidatura presidencial, esta representaría únicamente a la posición del Gobierno. En cambio, con dos candidaturas, dicen, se puede aumentar la base de apoyo.

Ese mismo argumento se utilizó en la elección de consejeros constitucionales de mayo de 2023, cuando el oficialismo se dividió en dos listas. Como resultado, la lista asociada a la centroizquierda no obtuvo representación entre los 50 integrantes del órgano.
La postura presidencial es la misma que la parlamentaria. En la DC dicen que, al ser muchos partidos, no todos caben en la misma lista con los intereses propios de cada tienda.
La reforma al sistema político: la otra traba de la DC
El jueves de la semana pasada, representantes del oficialismo se reunieron en el PS, sin incluir a la DC, para reflexionar sobre cómo enfrentar los próximos desafíos electorales. En el encuentro, si bien no se abordaron temas específicos respecto a las listas parlamentarias, surgió la preocupación de algunos partidos respecto a la reforma al sistema político.
Tal como dio a conocer The Clinic, en dicha instancia el diputado y vocero de la Federación Regionalista Verde Social (FRVS), Jaime Mulet, comenzó la reunión advirtiendo sobre su preocupación por el hecho de que el PS estuviera urdiendo una reforma al sistema político con Chile Vamos, la cual pone en riesgo a los partidos pequeños, como el FRVS.
La amenaza para Mulet y los partidos sin tanta militancia radica en que la reforma, en uno de sus artículos, establece un umbral electoral del 5%. Es decir, los partidos que no logren superar ese umbral de elección en los comicios parlamentarios serán disueltos. En esa reunión los representantes del PS y del PC argumentaron que cada partido debía asumir la responsabilidad de alcanzar ese 5%.
Ese es otro punto con el cual la DC tiene un escollo para alcanzar la unidad completa con el oficialismo. En la falange también mantienen distancia con la reforma al sistema político, respaldada por parte del Socialismo Democrático.
Hasta ahora, las críticas no han sido directas, pero la senadora Yasna Provoste (DC) ya acusó en diciembre que no era el momento para discutir dicha reforma. “Es vergonzoso que existan parlamentarios que rápidamente se ponen de acuerdo para reformar el sistema político, mientras por años se ha postergado el derecho a una pensión digna para los sectores más vulnerables de este país“, dijo.
Fuentes al interior de la falange advierten que otro factor que genera molestia es cómo se gestó la reforma: entre partidos grandes (PS, UDI, RN) y sin notificar a otros, como la DC. También se percibe que esta reforma al sistema político responde únicamente a una salida coyuntural, sin una intención real de transformar la dinámica entre los partidos.
Pese a las diferencias con la reforma al sistema político, en el plano electoral la DC apunta a encontrar un equilibrio entre una unidad de propósito amplia y una diferenciación con el PC. En concreto, sus planes están en alcanzar un consenso mínimo que permita un avance como bloque, pero manteniendo una distancia que refleje su sentido político.
Por más que expresen sus diferencias con el PC —quienes han estado dispuestos a una unidad que incluya a la DC—, la falange tiene el mandato de llegar a algún tipo de acuerdo. En su consejo nacional celebrado a mediados de diciembre concluyeron dos ideas centrales: no pactar con la derecha; y no enfrentar solos una elección.



