
Política
13 de Enero de 2025La molestia del Frente Amplio por pagar los costos políticos de la fallida venta de la casa de Allende y el intento de La Moneda por evitar el fuego amigo
La fallida compra de la casa de Salvador Allende estalló en La Moneda, dejando esquirlas en la relación entre el Frente Amplio y el Partido Socialista. El partido del presidente recibió con molestia que el PS endosara toda la responsabilidad del caso a la ahora exministra de Bienes Nacionales, Marcela Sandoval. Durante el fin de semana, el Frente Amplio salió a poner un límite a esa estrategia. Desde el Gobierno buscan calmar las aguas entre los partidos y evitar que la polémica escale, considerando que el desafío más próximo e importante es el debate sobre pensiones.
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La trama del frustrado intento de compra de la casa del expresidente Salvador Allende se reabrió luego de que el Frente Amplio manifestara que la responsabilidad del caso no recaía exclusivamente en la exministra de Bienes Nacionales, Marcela Sandoval (Frente Amplio).
Durante el fin de semana, algunos señalaron que la responsabilidad era compartida, ya que el Frente Amplio buscó poner un límite al Partido Socialista (PS), que sobregiró el argumento de culpar a la exministra frenteamplista.
La semana pasada surgieron voces molestas en el partido del Presidente Gabriel Boric al observar cómo miembros del oficialismo endosaban la responsabilidad del caso a su exministra, una de las fundadoras de Revolución Democrática (RD). Lo anterior a pesar de que existe un amplio consenso, incluso al interior del PS, de que hay varios responsables en el caso.
Pero, en su intento por blindar a la ministra de Defensa, Maya Fernández —en el centro de la polémica junto a su tía, la senadora Isabel Allende, ambas por ser copropietarias del inmuebles que el Estado intentó comprar— el Partido Socialista intensificó sus críticas hacia Sandoval.
Un ejemplo de dicha estrategia lo dio la diputada y vicepresidenta del PS Daniella Cicardini en el Congreso, mientras estaba flanqueada por diputados de su bancada: “Nosotros lamentamos, como socialistas, que las chambonadas e irresponsabilidades de otros abran este flanco“.
Dentro del Frente Amplio se buscó frenar la ofensiva, ya que, según comentan en la tienda, acataron obedientemente la salida de Sandoval, a pesar de que había una arista compleja que apuntaba directamente a la ministra Fernández y a la senadora Allende.
Ayer, la presidenta del Frente Amplio, Constanza Martínez, calificó el caso como “grave” en Canal 13.
Para la exdelegada presidencial, Sandoval como ministra “lo había hecho bien (…). Pero, también este caso es tan grave que creemos que, más allá de que puedan existir responsabilidades compartidas, es importante que, como señal, en vez de que paguen siempre elementos más administrativos, haya una responsabilidad política, que creo que acá se ha asumido“.
Los comentarios de Martínez generaron revuelo. Por eso, hoy lunes, tras el comité político ampliado, reunión que tienen los partidos con el Gobierno, Martínez aseguró que sus dichos apuntaban a que “era un procedimiento (el de la compra de la casa de Allende) en donde había habido muchos intervinientes, más allá de esa responsabilidad política que estaba totalmente zanjada, era importante que se determinara cuáles eran los errores para que eso no volviera a pasar“.
Además, descartó un ánimo de tenso, pues sostuvo que sus dichos “no requiere entramparse en una discusión. A mí no me interesa hacer una polémica con un tema tan delicado, al contrario“.
Lo cierto es que al anterior del FA si hubo molestias con los socialistas y el jefe de la bancada de los diputados del Frente Amplio, Jaime Sáez, también apuntó a lo mismo el viernes pasado. “Todas las personas que pusieron una mosca deberían estar asumiendo responsabilidad, porque esto no pasó solo por la ministra de Bienes Nacionales, pasó por más gente“, dijo el parlamentario a La Tercera.
La diputada frenteamplista Carolina Tello comentó a The Clinic que “el Frente Amplio ha demostrado ser un partido que asume las responsabilidades políticas cuando corresponde, incluso si hay una valoración positiva sobre el trabajo de la exministra Sandoval“.
Además, Tello agregó que el Frente Amplio asume “el costo político que corresponde y las consecuencias están a la vista”, aludiendo a que Sandoval ya no forma parte del gabinete.
Lo cierto es que el Frente Amplio es el partido oficialista que ha tenido más pérdidas desde que asumió el Presidente Gabriel Boric, con seis de las 17 bajas que se han producido en total. Es por eso que, según comentan algunos personeros del partido, se celebró la arremetida de Sáez y Martínez para evitar que la salida de Sandoval pase inadvertida.
Eso sí, el Gobierno busca cerrar las rencillas internas y Tello se alinea con el mensaje: “No sacamos nada con recriminaciones dentro del oficialismo, porque además la ciudadanía espera que este Gobierno haga lo que debe: seguir avanzando y cumpliendo el programa de gobierno“.
La Moneda pretende bajar los ánimos en el Frente Amplio
Al interior del FA, se valoró que se defendiera la idea de que Sandoval no fue la única responsable de la frustrada compra de la casa de Allende. Sin embargo, también advierten que no pueden avanzar en esa línea, pues la idea tampoco es abrirle un flanco al gobierno nuevamente y menos a la familia Allende.
En el Gobierno apuntan a no escalar la polémica y a no referirse a las rencillas internas que dejó en el oficialismo. De hecho, en la coalición hay quienes afirman que la rápida solicitud de renuncia a la exministra Sandoval respondió a eso: cerrar la polémica lo antes posible mientras se tramita el debate de pensiones.
Hoy, en el comité político ampliado no se nombró la rencilla del Frente Amplio y el PS, sino que fue la ministra vocera (s), Aisén Etcheverry quien entregó la línea del Gobierno sobre este caso en su tradicional vocería de los días lunes.
Primero, la ministra recordó que el proceso de compra no se concretó y, junto con eso, “y entendiendo que el proceso se condujo no de la manera en que esperábamos que se condujera, se hicieron valer las responsabilidades políticas del caso con la salida de la ministra de Bienes Nacionales”.
Ahora bien, sí reconoció que esa decisión, la de sacar a Sandoval, “no es baladí, es una decisión importante y que da cuenta de la importancia que como Gobierno le estamos dando a este tema”.
Sin embargo, respecto a las tensiones en que se generaron al interior del oficialismo, la ministra recalcó que “aquí somos un equipo de gobierno, más allá de las militancias de cada uno de nosotros en distintos partidos y las responsabilidades políticas se hicieron valer por el presidente el lunes pasado con la salida de la ministra de Bienes Nacionales”.
La ministra, se limitó a contestar eso y agregó: “Esto es lo que puedo decir al respecto”.