Los flancos abiertos de Enrique Rivera, director del MIM: contratación de la esposa de Miguel Crispi y una alianza informal con la Corporación que dirige su pareja
El director ejecutivo del MIM, Enrique Rivera, militante del Frente Amplio, contrató a Olivia Contreras, esposa del jefe de asesores de La Moneda, Miguel Crispi (Frente Amplio), que solo cuenta con enseñanza media, como productora en el Museo. Tanto en el Sindicato del MIM, como en el Congreso, hay cuestionamientos a la contratación y también por un acuerdo que existe entre el Museo y la Corporación Chilena del Video, que dirige la pareja de Rivera. Por lo mismo, parlamentarios de las comisiones de Cultura y de Ciencias planifican citar al director -que fue nombrado por Irina Karamanos- a entregar antecedentes al Parlamento. En el Museo, por su parte, defienden la contratación de Contreras con que hizo los procesos formales y aseguran que la alianza con la Corporación es de beneficios recíprocos para ambas instituciones y que no hay ningún tipo de pago.
Por Martín Browne 22 de Febrero de 2025
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El 11 de abril de 2022, un mes después de que el Presidente Gabriel Boric asumió su cargo, Enrique Rivera Gallardo -militante del Frente Amplio- fue nombrado director ejecutivo del Museo Interactivo Mirador (MIM). La designación dependía de Presidencia, específicamente de la entonces coordinadora sociocultural de La Moneda y ahora expareja de Boric, Irina Karamanos (Frente Amplio), muy cercana a Rivera.
En noviembre de 2024 fue a Rivera -quien es parte del Frente de Culturas del Frente Amplio- a quien le tocó definir una contratación. Necesitaban a una productora e iniciaron un proceso abierto. Finalmente, la designación causó ruido interno entre los trabajadores del MIM: la contratada fue Olivia Contreras Rico ($1.581.336 brutos + $105.336 en horas extra en enero), quien solo cuenta con enseñanza media y está casada por Acuerdo de Unión Civil con el jefe de asesores de la Presidencia, Miguel Crispi (Frente Amplio), desde el 24 de enero de 2020. Contreras, además, es activa en la política: en 2022 fue coordinadora territorial en la campaña del Apruebo.
“A muchos ya no nos parece raro que Enrique (Rivera) lleve a gente conocida sin concursos o de manera directa. Así ha llevado ya como a 15 personas o gente conocida por él. Alguna vez, como directiva, le hicimos saber lo que comentaba la gente. Que cómo era posible que haya dinero para muchos cargos, y proyectos nuevos y que no haya dinero para aumentos de sueldo para el personal subordinado o de más abajo”, dice a The Clinic Eduardo Mendoza, tesorero del Sindicato del MIM. “La fundación apeló a que también es una institución de derecho privado y que puede contratar a quien le parezca, aunque reciba fondos públicos. Estamos en un lugar subsidiado por Cultura con gente de la política que lleva gente conocida, donde no se puede hacer huelga (artículo 304) y donde la gente que se podría quejar puede ser despedida también. Es como estar en un sindicato de cartón”, añade.
Desde el MIM defienden la contratación a través de una respuesta formal solicitada por The Clinic. “La Fundación Tiempos Nuevos cuenta con una política y procedimientos de selección para la contratación del personal que se encuentra publicada en el portal de transparencia. En el caso del cargo de productora de itinerancias y actividades de extensión, la trabajadora participó del proceso de selección, pasando por todas sus etapas”.
La misma versión entrega el director Rivera. “La contratación se da por méritos, no por sus redes familiares. Sería absolutamente contraproducente que fuera de otra forma”, asegura a The Clinic.
El hecho generó ruido en el Congreso. “La contratación de la pareja de Miguel Crispi en una entidad que depende financieramente del Ministerio de las Culturas demuestra tres cosas. Primero, la famosa promesa del Presidente Boric de que su gobierno no iba a ser el de los pitutos es totalmente falsa y fue una burda promesa. Este es el Gobierno de los pitutos. En segundo lugar, puede que no sea ilegal contratar a la pareja de Miguel Crispi, pero no se ve bien y es el propio jefe de asesores quien debe poner atajo a estas situaciones. En tercer lugar, demuestra el afán que ha tenido Frente Amplio por copar el Estado en diversos cargos, sin méritos suficientes”, plantea el diputado Gustavo Benavente (UDI), integrante de la comisión de Cultura de la Cámara Baja.
El cuestionamiento es porque el Ministerio de las Culturas es el que financia -mayoritariamente- al MIM y el que designa a la presidenta del directorio. Todo eso, tras el traspaso que hizo Irina Karamanos de las fundaciones de la Presidencia a las carteras respectivas. Actualmente, la presidenta del directorio es la periodista María Paz Epelman.

Una Fundación privada que depende del Ministerio de las Culturas
La Fundación Tiempos Nuevos, de la que depende el MIM, fue creada en 1994 por Marta Larraechea, exprimera dama en el gobierno de Eduardo Frei, y el Museo fue inaugurado en 2000, por lo que este año se realizarán actividades de conmemoración de los 25 años.
“La Fundación Tiempos Nuevos es una entidad privada sin fines de lucro, que depende de su directorio y recibe aportes públicos del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio. La fundación alberga al Centro interactivo de los conocimientos, conformado por el Museo Interactivo Mirador (MIM), el Museo Interactivo de la Astronomía, el Laboratorio de los Alimentos y el Bosque Adriana Hoffmann, entre otros espacios y programas que complementan la experiencia de los visitantes y la comunidad de profesionales que basan sus oficios en los cruces entre las artes, las ciencias y la naturaleza”, dice el Museo en su página web.
Según la información presupuestaria de 2024 -disponible en Transparencia-, un 73,16% ($4.345.494.000) de los ingresos del MIM son provenientes del convenio, vía Ley de Presupuestos, con el Ministerio de las Culturas. El otro porcentaje es por venta de entradas.
También el MIM ha accedido a otros convenios con el Ministerio de las Culturas. En 2023, la Fundación Tiempos Nuevos se adjudicó, vía trato directo, el programa Cecrea en Valdivia. Mientras que en 2024, el Ministerio repitió el proceso, pero esta vez sin trato directo, sino que con postulaciones. El MIM ganó el fondo, pero luego desistió, lo que generó que el Ministerio les manifestara su disconformidad con el proceso a través de un oficio.
“En 2024 se postuló a un fondo para fortalecer el proyecto pedagógico del Programa Cecrea. Luego de la adjudicación, y previo a la firma del convenio, la Fundación debió desistirse de la adjudicación del fondo debido a que los esfuerzos de la institución durante el segundo semestre estuvieron volcados al cumplimiento de las metas establecidas por convenio de transferencias de recursos con la Subsecretaría de las Culturas y las Artes del Ministerio y la celebración de los 25 años del museo”, explicaron desde el MIM.
Un container a disposición de la Corporación del Video
Ni en 2023, ni en 2024, el MIM registra ingresos por arriendo de espacios. Eso motivó las dudas y cuestionamientos internos en funcionarios del Museo, ya que desde que Rivera llegó a su cargo, en 2022, tiene un trato informal -y no declarado- con la Corporación Chilena del Video y las Artes Electrónicas, la que dirigió entre 2013 y 2022, y que hoy dirige su pareja Catalina Ossa.
“Tenemos un trato de reciprocidad desde que llegué. Lo planteé como una oportunidad para el museo. Es un acuerdo que ha ido desarrollándose en el tiempo y en el que estamos elaborando una formalidad”, reconoció Rivera a The Clinic.
Ossa no aparece en la declaración de intereses de Rivera –publicada en Transparencia del MIM-, aunque llevan 21 años de relación: fueron socios y conviven.
El trato -que despertó varias inquietudes en funcionarios del Museo- entre el MIM y la Corporación, consiste en que el Museo le entrega un espacio fijo para almacenar documentación y equipos técnicos que, a su vez, pueden ser utilizados en el momento en que se requieran.
“En su planificación 2022-2026, el MIM ha ampliado su misión institucional para fortalecer los vínculos entre arte, ciencia, naturaleza y cultura, promoviendo su difusión y colaboración con instituciones diversas en sectores como la academia, sociedad civil, fuerzas armadas y organismos internacionales. En este contexto, el museo mantiene una alianza con la Corporación Chilena de Video y Artes Electrónicas, cuyo enfoque interdisciplinario en arte y ciencia, desarrollado por más de treinta años, se alinea con los principios del MIM“, respondieron formalmente desde el MIM.
Y agregaron: “Como parte de esta colaboración, la Fundación facilita un espacio para el resguardo de un container de propiedad de la Corporación, que alberga equipos técnicos y material de exhibición, los cuales pueden ser utilizados en exposiciones temporales y actividades de extensión del museo. Este espíritu de cooperación se ha extendido a otras iniciativas a las que también se les ha otorgado un espacio en el terreno del museo”.
La alianza también despertó inquietudes en el Congreso. “Es importante convocar y citar al director del MIM a la comisión de Ciencias para que explique situaciones complejas que se viven en el Museo, como contrataciones y situaciones que no han sido declaradas en los temas de conflictos de interés, en asociaciones que existen entre él y su pareja. Eso no le hace bien al Museo Interactivo que tiene como objetivo incentivar las ciencias en el país”, dice Eric Aedo (DC), presidente de la comisión de Ciencias de la Cámara de Diputados, a The Clinic.
El diputado Hotuiti Teao (independiente de la bancada Evópoli), parte de la comisión de Cultura, coincide. “Cuando se trata de entidades públicas que se financian con los dineros de todos los chilenos, la transparencia y la rigurosidad en la administración de los recursos deben ser intransables. No puede haber espacios para dudas, ni mucho menos para prácticas que puedan interpretarse como favores políticos o conflictos de interés. Hemos tomado conocimiento de que en el Museo Interactivo Mirador (MIM), cuya financiación depende del Ministerio de las Culturas, se ha contratado a la esposa de Miguel Crispi, lo que ya genera legítimas dudas sobre el proceso de selección”, dijo el parlamentario a The Clinic.
Y añadió: “Este tipo de situaciones deben ser esclarecidas y, por eso, en mi rol fiscalizador, acabo de ingresar una solicitud para que en la primera sesión de la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados, una vez termine el receso legislativo, se cite a todos los involucrados para que den cuenta de esta situación. Primero que todo, que se transparente el proceso de selección de la esposa de Miguel Crispi. Y no solo eso, también buscamos que se de cuenta del supuesto trato que el militante del Frente Amplio y director del MIM, Enrique Rivera, tiene con su pareja y quien dirige la Corporación del Video. Estos son actos que pueden ser poco transparentes y deben abordarse en una instancia fiscalizadora con total seriedad y sin dobles estándares. La ciudadanía merece saber cómo se administran los recursos públicos y quiénes podrían estarse beneficiando de ellos”.

Un viático de casi $5 millones
Dentro de los funcionarios del MIM también hay quienes han cuestionado el salario que reciben algunos funcionarios.
El Museo, al ser una Fundación privada sin fines de lucro, no cuenta con grados académicos para definir los salarios de los empleados como sí lo tienen otras entidades públicas.
Por ejemplo, Rivera ($6.050.267 brutos en enero) es egresado de la licenciatura en Dirección de Arte en la Universidad Mayor, la que cursó entre 2011 y 2012, por lo que no cuenta con un título profesional, ni otros antecedentes académicos.
Rivera, además ha transparentado otras actividades: es parte del directorio de Estación Mapocho (que también depende del Ministerio de las Culturas), y también mantiene labores como curador de exposiciones, por las que -según el MIM- no recibe remuneraciones. Por ejemplo, en enero de 2024, trabajó junto a Irina Karamanos en la curatoría de “Pantallas Blandas” de Mariana Najmanovich, expuesta en CV Galería, en Vitacura.
“En relación con la participación del director ejecutivo como curador en una muestra en 2024, que fue de público conocimiento, esta fue comunicada a la presidenta del directorio de la época, no existiendo contravención a su contrato con la Fundación”, respondieron desde el MIM a The Clinic.
En medio de todo ese contexto, al Sindicato -y entre algunos funcionarios- les llamó la atención el monto del viático que recibió Rivera en noviembre de 2024 por un viaje a Europa para preparar el aniversario del Museo: $4.945.941.
“En cuanto a los viáticos recibidos por el Director Ejecutivo, cuya información está disponible en el portal de transparencia de la institución, es importante destacar que el monto diario percibido representa menos de la mitad de lo establecido en el reglamento de viáticos del sector público. Además, estos gastos fueron financiados con recursos propios de la Fundación y no con los fondos entregados por el Estado al Museo en su calidad de organización colaboradora”, indicaron desde el Museo, respuesta a la que Rivera se acopló.
También detallaron la misión del viaje: “Con el objetivo de ampliar su impacto y fortalecer vínculos con nuevos colaboradores, el MIM inició un proceso de internacionalización para fomentar alianzas estratégicas con instituciones extranjeras, incluyendo museos, universidades, organizaciones científicas y actores privados comprometidos con la educación y el desarrollo cultural. En este contexto, entre el 16 de noviembre y el 8 de diciembre de 2024, el Director Ejecutivo realizó un viaje a España, Francia y Alemania, donde sostuvo reuniones con 17 organizaciones, entre ellas el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Universcience, la División de Políticas Científicas y Ciencias Básicas de UNESCO, el HKW de Berlín y el Deutsche Museum de Munich. Estas instancias permitieron avanzar en el desarrollo de iniciativas conjuntas, como residencias, mesas de trabajo y exposiciones, entre otras”.
Una denuncia con antecedentes de acoso laboral
Durante la gestión de Rivera, el MIM también debió enfrentar un proceso judicial. En 2023 el diseñador Mauro Díaz demandó al Museo, representado por el director ejecutivo, por despido injustificado que incluía denuncias por “vulneración de Derechos fundamentales, indemnización de perjuicios por enfermedad laboral, daño moral por acoso laboral, entre otros”. Según el denunciante, todo comenzó luego de que el Museo fuera cuestionado por sus exposiciones.
“En el mes de julio del año 2022, en el contexto de la realización de una asamblea extraordinaria sindical, en la que participó el nuevo director ejecutivo del museo don Enrique Rivera elegido con ocasión al cambio de gobierno tras la investidura del Presidente de la República don Gabriel Boric Font. En dicha
instancia se nos pidió la opinión respecto de una controversia que se vio envuelto el MIM tras la invitación del colectivo artístico “Feria kontrabando” durante las vacaciones de invierno escolares, cuyos integrantes tienen discursos políticos extremos. El nuevo director ejecutivo nos solicita como sindicato que dijéramos que ciertos artistas no estarían presentes en el museo, momento en el cuál el sindicato no apoya el requerimiento del director ejecutivo, en ese momento, por primera vez tomé el valor de dar mi opinión sin miedos y fui crítico del trabajo de la dirección ejecutiva al abordar toda esa problemática”, dice la denuncia, en que, finalmente, las partes llegaron a acuerdo.
Y agrega: “A partir de ese momento fui blanco de un hostigamiento directo y sistemático por parte del director ejecutivo don Enrique Rivera, de forma verbal siempre en frente de mis compañeros o público en general, con frases amedrentadores y humillantes que recordaban el momento vivido en esa asamblea, camuflados de abrazos y sonrisas, realizando acciones duales pasivas agresivas contra mi persona, señalando frases como ‘Yo te podría haber humillado, pero para qué po jajaja’, frase proferida inmediatamente después de la reunión sindical, en donde se me acerca y mientras me señala esto, me abraza”.
En otra ocasió narra: “Asimismo me indicó, tras la charla informativa sobre acoso laboral, mientras caminaba a mi lado apretando su brazo en mi cuello y dándole un ‘coscorrón’ con su puño en mi
cabeza señalando, ‘oye que estoy picado… me dolió lo del otro día jajajaja’ situación que se repetía en reiteradas ocasiones, en donde el director ejecutivo se me acercaba, siempre abrazando a mi cuello atrayéndome hacia él con fuerza, esto incluso me dificultaba caminar con naturalidad, siendo momentos de mucha incomodidad, manifestación su poder sobre mi persona”.
Díaz, además, dice que advirtió al sindicato y así lo reconocen quienes siguen trabajando ahí. “Con respecto a Mauro Díaz, la persona que lo acusó de acoso laboral, supe de supuestos golpes a la mesa (que habría dado Enrique en reuniones). Más bien Mauro salió por este tipo de intimidaciones y porque ya el tema laboral con estas condiciones lo colapsó, evidentemente como dirigentes lamentamos algunas situaciones pero no podemos hacer mucho para mejorarlas aunque lo pidamos”, dice el tesorero del sindicato, Eduardo Mendoza.
Desde el Museo, por su parte, respondieron: “Con respecto a la denuncia presentada en 2023, corresponde a un juicio originado a por un trabajador desvinculado en un proceso de reestructuración de área, quien interpuso demanda ante los Tribunales Laborales y se cerró por conciliación sin que existiera reconocimiento de los hechos denunciados, ni acreditación de estos. Cabe señalar que no existió en la institución ninguna denuncia por parte del extrabajador por maltrato laboral”.
En tanto, Rivera, al ser consultado, negó todos los hechos referidos en la demanda laboral.

El respaldo de la presidenta del directorio a Rivera
La periodista María Paz Epelman comenzó a presidir el directorio del MIM en marzo de 2024 y desde ahí, asegura, tiene una visión muy positiva del funcionamiento del Museo y del trabajo de Enrique Rivera.
“La gestión del director del MIM y su equipo de directores de área ha sido muy destacada. Durante tres años han revitalizado el MIM, que pasó por un proceso de decaimiento durante la pandemia. Hoy es un conjunto vibrante de experiencias para los visitantes, con dos museos y un bosque, un humedal urbano, una mediateca, una escuela de mediación y una de museografia. Cinco programas que articulan las muestras, contenidos, encuentros y actividades en Santiago y en regiones. Realmente es un museo vivo, que ha aumentado sus visitantes y seguidores de manera presencial y virtual”, asegura Epelman a The Clinic.
Y agrega: “La gestión del director se caracteriza por ser transversal y colaborativa. Decenas de convenios con otras fundaciones, empresas, universidades, embajadas, museos en Chile y el mundo, le están dando una gran vitalidad al MIM, que este año celebrará sus 25 años con nuevos proyectos de gran impacto. Todo esto ha sido posible gracias a una gestión financiera profesional y transparente que es un ejemplo en su sector y da confianza al Estado y al sector privado. Como directorio hemos acompañado el desarrollo de todos los procesos de compliance y estamos muy confiados en que el MIM es un ejemplo a nivel continental”.
Para cerrar indica: “Tiene buenas prácticas que comparte con otras instituciones y que le han valido premios y reconocimientos. Estos son los hechos que desde el directorio he podido observar, revisar y constatar en este año en la presidencia. La gestión del MIM tiene los altos estándares que tanto el Estado como el sector privado requieren de una institución emblemática, querida, valorada y utilizada como modelo de en muchos países. Con resultado, tanto el MIM como su administración gozan de gran prestigio y eso podemos apreciarlo diariamente en la receptividad de nuestras contrapartes y también en estudios de reputación y valoración ciudadana”.



