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El subsecretario Luis Cordero ha estrechado relaciones con el Presidente desde su llegada y también con la exministra del Interior Carolina Tohá. Créditos: Francisco Paredes

Política

25 de Marzo de 2025

¿Luis Cordero a su tercer ministerio?: El obligado movimiento de piezas oficialistas ante el debut de la nueva cartera de Seguridad

El nombramiento del primer ministro de Seguridad del país será esta semana. En el oficialismo, varios advierten haber escuchado el nombre del subsecretario del Interior, Luis Cordero, como posible jefe de la nueva cartera. La disputa más compleja, no obstante, se esconde tras la designación del nuevo subsecretario de Seguridad. El PS mueve sus piezas en busca de un candidato idóneo que aún no asoma. Mientras tanto, el Frente Amplio ya comienza a barajar sus cartas, entre ellas la del delegado presidencial, Gonzalo Durán.

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Antes de la gira económica a la India, que comienza este domingo. Ese es el plazo que se puso el Gobierno para definir quién debutará como jefe del nuevo Ministerio de Seguridad Pública, tal como adelantó el jefe de la cartera del Interior, Álvaro Elizalde.

El diseño del nombramiento, sin embargo, no es simple, pero no tanto por quién será el ministro de esa nueva entidad —aseguran en el oficialismo—, sino por el cupo en la Subsecretaría de Seguridad, que es disputado por el Partido Socialista y el Frente Amplio.

En el oficialismo existe consenso en que el nombre que asoma como ministro de Seguridad es Luis Cordero, otrora ministro de Justicia y Derechos Humanos y actual subsecretario del Interior, quien asumió el cargo luego de que el Presidente le solicitara la renuncia a Manuel Monsalve tras ser acusado de violación.

Y es que su amplio conocimiento en derecho administrativo, aseguran voces oficialistas, es garantía de una instalación óptima y lejos de cualquier irregularidad. Además, en el Gobierno se le reconoce como un fiel colaborador del Presidente, ya que ha estado dispuesto a enfrentar varias crisis mediáticas, como cuando se entregaron indultos presidenciales y cuando se destapó el caso Democracia Viva.

El cargo de la otra subsecretaría del Ministerio de Seguridad, la de Prevención del Delito, también estaría resuelto, pues todo el equipo liderado por la subsecretaria Carolina Leitao se trasladará desde Interior a Seguridad.

La disputa, entonces, se centra en quién será el primer subsecretario de Seguridad. En el oficialismo no ocultan que se trata de un cargo codiciado, ya que representa una oportunidad para posicionar a colaboradores cercanos en un área clave como la seguridad.

El exministro de Justicia y Derechos Humanos, Luis Cordero, llegó a La Moneda tras la crisis de los indultos. Luego, jugó un rol clave en la crisis del Caso Convenios y fue quien reemplazó de improviso a Manuel Monsalve luego de ser denunciado por violación. Foto: Felipe Figueroa / The Clinic

El movimiento de las piezas

La trama detrás del nombramiento del subsecretario se explica, en parte, porque la seguridad ha sido uno de los tópicos en los que la oposición ha visto un flanco del Gobierno, atacándoles directamente a la gestión de esa materia.

Además, sería un símbolo, puesto que buenos números en seguridad —y liderar esa cartera con esos resultados— podría generar despegues del nombre que llegue a convertirse en titular.

Pero no es solo la seguridad la que acapara las miradas, sino también salud. Y fuentes del oficialismo advierten que es clave observar con atención la salida de Osvaldo Salgado, ahora exsubsecretario de Redes Asistenciales, quien pertenece al Partido Socialista (PS).

Si bien su partido propuso nombres al Presidente para que un militante socialista ocupara nuevamente dicha subsecretaría, fuentes del PPD y del Ministerio de Salud afirman que la ministra de la cartera, Ximena Aguilera, habría impulsado el nombramiento del doctor Bernardo Martorell (PPD).

El PS no ha manifestado objeciones al respecto, y en el oficialismo esa tranquilidad se interpreta como una señal clara de su interés en asegurar un cupo en otro lugar: en el Ministerio de Seguridad.

En los partidos oficialistas indican que disputar la nominación de Luis Cordero como ministro no tiene sentido, pues se ha acercado al Presidente, mantiene una relación estrecha con Carolina Tohá —quien, además, lo habría recomendado para el cargo antes de dejar el Gobierno— y tiene una buena relación con el ministro del Interior, Elizalde.

Con ese escenario, el PS le habría dado espacio al PPD para que ocupe la Subsecretaría de Redes Asistenciales y así tener un camino más libre para presentar una carta a la Subsecretaría de Seguridad.

Uno de los nombres que se ha sugerido en La Moneda para dicho cargo es el del diputado Raúl Leiva (PS); sin embargo, existe una inhabilidad legal para que los parlamentarios renuncien con el fin de asumir como subsecretarios. Solo pueden hacerlo si el Presidente los nombra ministros de Estado o embajadores.

La posibilidad de postular a un personero del PS para la Subsecretaría del Interior, en caso de que Cordero asuma en Seguridad, está descartada. Esto se debe a que el oficialismo no permitiría que tanto el ministro como el subsecretario del Interior pertenezcan al mismo partido político.

No obstante, el camino del PS para instalar a uno de los suyos en la Subsecretaría de Seguridad se cruza con los intereses del partido del Presidente. En el Frente Amplio existe la sensación de que han asumido demasiados costos políticos mientras el Ejecutivo enfrenta diversas crisis.

Esa percepción se consolidó tras el episodio de la casa del expresidente Salvador Allende, donde la entonces ministra de Bienes Nacionales, Marcela Sandoval, renunció de inmediato, mientras que Miguel Crispi, otrora jefe del Segundo Piso, dejó su cargo solo después de meses de presiones.

Mientras tanto, el PS solo enfrentó la salida de la ministra de Defensa Maya Fernández, quien fue reemplazada por la PPD Adriana Delpiano, también cercana a Carolina Tohá.

Por esta razón, el Frente Amplio también buscaría la oportunidad de nombrar a un subsecretario de sus filas. El principal candidato frenteamplista, hasta ahora, es el actual delegado presidencial de la Región Metropolitana, Gonzalo Durán. En el PS, sin embargo, aún no existe un nombre claro.

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